Polideportivo

Justina forma deportistas en las escuelas de El Alto

La maratonista entrena a niños de 7 y 12 años en varias zonas alteñas

La maestra. Justina en su rutina de entrenamiento luego de enseñar a sus niños.

La maestra. Justina en su rutina de entrenamiento luego de enseñar a sus niños. Foto: Andrés Rojas

La Razón / Eugenio Aduviri / La Paz

23:48 / 18 de diciembre de 2011

Justina Calizaya marcó época en el atletismo compitiendo y ganando pruebas de fondo en el país y el exterior. De pronto en 2005 desapareció del mapa de esta disciplina por motivos personales. Hoy, seis años después, ha vuelto con una misión, la de descubrir talentos y, con base en su experiencia, guiarlos en procura de que sean grandes atletas como lo fue ella por espacio de dos décadas.

Tina —así la llaman sus familiares y amigos— quería abrir una Escuela de Atletismo en la ciudad de La Paz, pero no pudo “porque no me abrieron las puertas, sin embargo, en El Alto sucedió lo contrario y no me puedo quejar de nada, gracias a Dios estoy con un trabajo”.

Calizaya está a cargo de las Escuelas Municipales de El Alto, dependiente de la Dirección de Promoción del Deporte del Gobierno Municipal alteño.Forma nuevos atletas, desde los 7 a los 12 años de edad y lo hace en zonas alejadas: Huayna Potosí, Túpac Katari y en Cosmos 79, barrio donde está situado el estadio Los Andes.

“La experiencia que adquirí la transmito a los niños. De Policarpio (su hermano mayor, que fue otro notable atleta) aprendí mucho y junto con mi hermana menor Sonia recibimos muchas lecciones de él. Ahora entrenamos solas”.

Justina está casada con Aldrin Marcel Romero y tiene un hijo, Josué (de cuatro años), con quienes vive en la zona Santiago Segundo de El Alto, desde hace 3 años.

Se levanta diariamente a las 05.30 para cumplir su labor de esposa y madre, dejando todo en orden en la casa. “Llevo a mi hijo a la guardería y luego me voy al trabajo”. Entre las 09.00 y 11.00, y desde las 15.00 a 17.30 entrena a los pequeños y jóvenes atletas.

 “Les formo para que hagan un proceso, porque quiero que sean atletas de primera, pero no se trata de empezar de golpe, sino paso a paso.Luego, con el tiempo, serán grandes deportistas. La meta es    pulirlos en dos años, conocerlos, tratarlos bien y luego mandarlos a que corran. Existe bastante talento en El Alto, muchos alteños incluso bajan a competir a la ciudad de La Paz y lo hacen muy bien”.

A pesar de haberle dedicado tantos años al atletismo, nunca se imaginó que iba a ser entrenadora y menos transmitir sus experiencias a los más chicos. “Porque mi pasión era correr y correr. Cuando me casé dije ‘ya no corro, y ahora qué voy a hacer, porque no tengo una profesión, solo sé correr’. Mi esposo Aldrin me dijo ‘por qué no formas niños y tienes tu escuela’, y así surgió esta idea”.

De esta manera llegó el proyecto hasta el director de Deportes de la Alcaldía de El Alto, Luis Édgar Maraz. “Me asusté porque pensé que no iba a pasar nada y que ya se habían olvidado de mí. Pero cuando ingresé a su oficina, él fue el más impresionado y me recibió con cariño, pidiéndome que sea de su equipo de trabajo, eso me alegró”.

El dato

Atleta. Justina Calizaya nació el 14 de mayo de 1971 en La Paz. Sus padres: David y Elvira (+). Tiene seis hermanos. Está casada con Aldrin Marcel Romero. Su hijo se llama Josué.

La familia Calizaya, atletas de primera

Policarpio, Mamerto, Justina y Sonia fueron los mejores en fondo. Son siete los hermanos Calizaya, y cuatro han brillado a nivel nacional e internacional por su dedicación al atletismo: Policarpio, Mamerto, Justina y Sonia, que le han dado alegrías al país.

El mayor, Mamerto, fue el impulsor para que los demás lo siguieran, pues ya competía en las pruebas, tanto en el país como en el exterior.

 Policarpio Calizaya fue el más destacado de la familia, pues estuvo durante años en el primer plano a nivel nacional, pero además asistió a mundiales, Juegos Panamericanos y estuvo en cuatro Juegos Olímpicos: Seúl, Corea (1988); Barcelona, España (1992); y Atlanta, EEUU (1994) como abanderado. Además estuvo como entrenador en Pekín (China) en 2008.

Justina tiene como logro más importante la conquista del oro en los Juegos Bolivarianos de Ambato 2001.

Sonia estuvo en los Bolivarianos, Odesur y en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.

A sus 40 vuelve a las competencias

Sostiene que correr es para ella un trabajo, una forma de ganarse la vida. Justina Calizaya no sólo entrena, también ha vuelto a correr después de siete años.

Este 2011 ya ganó la carrera 17 kilómetros del Cerro de Pascua, en Perú, y terminó, en noviembre, en el segundo lugar en la Media Maratón del Sur, organizada por el Club de Tenis La Paz.

“Quien me animó a volver a correr fue Policarpio, pero más fue la atleta rumana Constantina Tomescu, quien a sus 41 años ganó la maratón de los Juegos Olímpicos de Pekín. ‘Por qué no puedo seguir’ me pregunté. También fue gracias a la motivación de mi esposo y de mi hijo, que me decían: ‘corre como antes, sal a trotar’ y así sucedió”.

Todavía no se entrena muy fuerte, empezó de nuevo y trota una hora y media al día. Sin embargo, los sábados sale a hacer pruebas de fondo de dos a dos horas y media.

“Poli me motivó y Sonia me dijo: ‘a los 40 años no quiere decir que estás vieja’. Tenía miedo, pero el ganar en Perú me animó más y correré al año en el Nacional de mayores  (en las distancias de 10.000 y 5.000 metros), además buscaré pruebas de media maratón y maratón. Quiero ir a eventos internacionales, nada es difícil, eso aprendí y nunca abandoné una carrera, así sea entre las últimas siempre llegué a la meta porque soy muy dura”.

Justina rememora que fue a los 17 años cuando tomó en serio el entrenamiento. A los ocho había ganado en su debut la prueba de la radio Nueva América.

“Mamerto me lo hacía mis deportivos y Poli me compraba mis zapatillas de competencia. Era talentosa y no necesitaba entrenar, iba a las carreras y ganaba”.

Al no haber competiciones en el país, se fue a correr al Perú. La más importante que ganó fue la Maratón de Huancayo, durante tres años de los cinco que compitió.

“En Bolivia no hay como en Perú, allí el premio económico es súper alto (la ganadora se lleva $us 1.000) y a uno le motiva para  entrenarse. El dinero que gané me ayudó mucho para solventarme, el atletismo me dio muchas cosas”.

Justina sostiene que todo lo que tiene es gracias a las carreras. “Correr fue un trabajo, una profesión para mí, eran horas y días de entrenamiento, viajando y ganando. Me compré muchas cosas y fue gracias a mi esfuerzo”.

Hoy en día no hay roce afuera

Falta Disciplina. “El nivel del atletismo nacional no mejora para nada, falta disciplina y entrenadores que sepan orientar. Algunos deportistas se entrenan solos. En Bolivia hay buenos, pero sólo corren en el país y no se miden afuera, les falta roce internacional. Nosotras invertíamos mucho dinero para ir al exterior, era arriesgar para estar entre las 10 primeras y medirse con buenas atletas. Los actuales corren aquí y si salen al exterior se hacen pis”.

Sin renovación. Afirma que los atletas de hoy no se miden con otros buenos deportistas. “No mejora el atletismo desde que me salí, porque no hay talento ni renovación. No veo gente joven, fondistas que corran en un buen nivel, porque siguen Nelbi Sánchez y Carla Velázquez. Falta motivación para los jóvenes por parte del Gobierno. Los jóvenes salen del colegio y luego abandonan el atletismo por sus estudios y trabajo”.

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