Mundo

Sobreviviente de masacre narra cómo vivió el 13-N

“Como en una película”, los yihadistas salieron de un coche con sus kalashnikov. Con una tranquilidad pasmosa empezaron a matar. El franco-belga Damien estaba a dos metros de uno de ellos y se salvó. Fue el 13-N en la calle Charonne, en el corazón de París.

París. Dos supervivientes conversan con un agente, la noche de los atentados. Foto. AFP

París. Dos supervivientes conversan con un agente, la noche de los atentados. Foto. AFP

La Razón (Edición Impresa) / AFP / París

00:00 / 22 de noviembre de 2015

“Como en una película”, los yihadistas salieron de un coche con sus kalashnikov. Con una tranquilidad pasmosa empezaron a matar. El franco-belga Damien estaba a dos metros de uno de ellos y se salvó. Fue el 13-N en la calle Charonne, en el corazón de París.

Cerca de las 19.30, Damien ha llegado a París desde Bruselas para pasar el fin de semana en casa de una amiga. Escuchando música, llega a la calle Charonne en dirección al barrio de la Bastilla. En la acera de enfrente, en el bar-restaurante La Belle Équipe, se respira “un ambiente tranquilo, de principio de fin de semana”.

“Noté un coche que disminuía su velocidad a mi izquierda”, cuenta el franco-belga de 39 años. “Me pareció que una persona salía justo a mi altura”.

Las detonaciones le hacen sobresaltar, se quita los auriculares. “Ruidos de petardos. A lo mejor hasta sonreír: ‘¿quién hace una broma así? En ese momento veo a un hombre, con ropa oscura, elegante, una barba bastante corta, pelo negro”. En las manos, un kalashnikov, “desproporcionadamente grande”.

Otro tiene uno igual del otro lado del coche. “Mi intuición me dice que no eran solo dos”.

“Disparaban a los vehículos detenidos detrás de ellos, muy tranquilos, el que estaba cerca de mí con mucha calma, casi con una leve sonrisa en los labios.

Damien está a solo “dos metros, dos metros y medio”.

“Llevaban el kalashnikov a la altura de la cadera de una manera totalmente relajada. Me dio la impresión de estar viendo una película de gánsteres”. Nadie grita. “No se notaba ninguna agresividad aparte de la violencia sonora. Estábamos todos hipnotizados”.

¿Qué hacer? “Sentí que tenía que correr en dirección contraria”. Hasta perder el aliento. Detrás, “salvas de interminables de disparos, de una violencia insoportable porque sabía lo que era”.

Eran las 21.36, según el fiscal de París, cuando llegaron los asesinos. Las 21.38 cuando Damien llama a un amigo. En esos dos minutos mataron a 19 personas.

“Nunca vengo a esta ciudad”, dice Damien, emocionado, con un suspiro de voz. “No comprendo cómo pude estar exactamente allá en ese momento”.

 Se ha repetido hasta el cansancio esos segundos de estupefacción ante el horror, ese instante congelado “en el que todo se vuelve irreversible, casi un momento de locura. Habría podido no tener el reflejo de irme. Lo más duro es sentir que con la

Y las preguntas lo atormentan: “¿Y si hubiese llegado 20 segundos antes? Hubiese estado en la trayectoria de los disparos.

Extremistasmataron 130 personas

13-n

El ataque de los extremistas, el viernes 13 de noviembre, acabó con la vida de 130 personas, en atentados múltiples.

El Bataclan

En el salón parisino El Bataclan, los yihadistas mataron a 89 personas.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia