Mundo

Cristina gobierna Argentina sin oposición al frente

Reto. El apoyo popular debe traducirse en la redistribución de la riqueza

Presidenta. Fernández de Kirchner, tras asumir el segundo mandato.

Presidenta. Fernández de Kirchner, tras asumir el segundo mandato. Foto: EFE

La Razón / AFP / Buenos Aires

01:46 / 18 de diciembre de 2011

El arrollador triunfo de Cristina Fernández, la primera presidenta americana en repetir mandato por votación popular, marcó el año en Argentina, que logró escapar de los coletazos de la crisis internacional y mantener un crecimiento sostenido.

Avalada por el 54,1% de los votos en las elecciones de octubre, Fernández comenzó el 10 de diciembre una legislatura con una mayoría absoluta en el Parlamento y manga ancha para gobernar, mientras la oposición dividida y debilitada se ha mostrado incapaz de consensuar una estrategia común frente al oficialismo. Estilo. La Presidenta, de luto desde octubre de 2010 por la muerte de su esposo y antecesor, Néstor Kirchner, se saltó el protocolo para tomar posesión, acudió a la ceremonia de asunción con un elegante vestido negro y juró su cargo por “Dios, la Patria y él” (Kirchner).

Para afrontar la nueva legislatura, hasta 2015, Fernández contará con un equipo continuista —apenas tres incorporaciones a la primera línea de gobierno— y se apoyará en cuadros de La Cámpora, la organización de las juventudes peronistas creada por Kirchner e impulsada por su hijo Máximo.

Tras un mandato marcado por el llamado “modelo K”, estrenado por el exmandatario, la gobernante comenzó a aplicar en 2011 su propio proyecto y dio paso al “cristinismo”, como los analistas locales han bautizado el estilo de Fernández.

Después del fallecimiento de Kirchner, la Presidenta rebajó el tono de crispación, buscó mejorar las relaciones con las patronales agrarias —protagonistas de un enfrentamiento que provocó una severa crisis política en 2008—, marcó distancia con organizaciones peronistas de base —como los piqueteros— y con los sindicatos verticales, y se rodeó de un reducido grupo de jóvenes con formación técnica.Modelo. Mantuvo en esencia el modelo económico “K”, basado en impulsar el consumo para garantizar el crecimiento —por encima del 8% entre enero y noviembre—, pero no consiguió que la riqueza del país se tradujera en una mejor distribución ni logró reducir significativamente la pobreza.

 Legitimada por su contundente triunfo electoral, en los últimos meses del año adelantó ajustes de “sintonía fina” para blindar la economía argentina del impacto de la crisis europea.

Una “sintonía” que se ha traducido en la suspensión de los millonarios subsidios a servicios.

Aunque la Argentina de 2011 no es ni la sombra de la de 2001, Cristina Fernández tiene todavía una importante tarea pendiente si quiere ser fiel a una de sus promesas electorales: la redistribución de la riqueza.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia