Mundo

Irán y las grandes potencias nucleares alcanzan un acuerdo

En septiembre de 2013 empezaron las negociaciones y ayer culminaron en Viena. Teherán no podrá fabricar una bomba atómica y se le suspenden las sanciones

Logro. Yukiya Amano (OIEA) y el vicepresidente iraní, Ali Akhbar Salehi.

Logro. Yukiya Amano (OIEA) y el vicepresidente iraní, Ali Akhbar Salehi. EFE.

La Razón (Edición Impresa) / AFP / Viena

02:00 / 15 de julio de 2015

Irán y las grandes potencias concluyeron un acuerdo que prácticamente imposibilita a Teherán la construcción de una bomba atómica durante varios años, a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales que ahogaban su economía. El presidente estadounidense, Barack Obama, se congratuló por el acuerdo que da la “posibilidad de ir en una nueva dirección”. Londres, Teherán y Bruselas también celebraron un acuerdo “histórico”, mientras que Moscú aseguró que el mundo había lanzado “un gran suspiro de alivio”.

París esperó que con este compromiso “ciertas crisis en las que Irán está implicado directa o indirectamente puedan resolverse más fácilmente”.

Hito. Es la primera vez que un acuerdo a tan alto nivel se produce entre la República Islámica y Estados Unidos desde la ruptura de sus relaciones diplomáticas en 1980. Este desenlace supone un gran éxito para el presidente moderado iraní Hasán Rouhaní, quien celebró que Dios hiciera “realidad las plegarias” de sus ciudadanos, y también para Barack Obama.

“Un avance histórico”, estimó por su parte el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, en un comunicado. “Este acuerdo constituye un avance histórico que, una vez implementado en su totalidad, reforzará la seguridad internacional”, dijo.

Inclusive Emiratos Árabes Unidos consideró que este acuerdo puede constituir una “ocasión para abrir una nueva página en las relaciones entre los países de la región del Golfo (Pérsico)”. En cambio, Israel denunció inmediatamente un “error histórico”, que permitirá a Irán financiar su “máquina de terror”. “Israel no está vinculado a este acuerdo con Irán (...) Sabremos defendernos”, amenazó el primer ministro Benjamin Netanyahu.

Obama advirtió en una intervención retransmitida en directo también por la televisión iraní: El acuerdo está fundado en comprobaciones, “no en la confianza”. El pacto fue alcanzado tras una maratón de negociaciones iniciada en septiembre de 2013 y cuya última ronda se extendió a lo largo los 18 últimos días, un final de una duración sin precedentes desde los acuerdos de Dayton que pusieron fin a la guerra de Bosnia-Herzegovina en 1995.

Las discusiones entre Irán y el grupo 5+1 (los países miembros del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas  —Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido— y Alemania) fueron prolongadas en varias ocasiones por las divergencias solventadas in extremis.

El pacto final da contenido real a los grandes principios acordados en Lausana en abril: Teherán se compromete a reducir su capacidad nuclear (disminuirá dos tercios las centrifugadoras de uranio en diez años, sus reservas de uranio enriquecido...) durante años y a permitir que los inspectores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) realicen inspecciones en profundidad.

El texto, que autoriza a la República Islámica a continuar con su programa nuclear civil, permitirá normalizar las relaciones de Irán con el mundo. Una vez que las instalaciones sean reducidas según el acuerdo, hará falta un año para que Teherán vuelva a tener capacidad para fabricar la bomba atómica, frente a los tres meses actuales, afirmó el secretario de Estado de EEUU, John Kerry.

A cambio, las sanciones internacionales adoptadas desde 2006 por Estados Unidos, la Unión Europea y la Organización de Naciones Unidas serán levantadas progresivamente a partir de 2016 si la República Islámica cumple con sus compromisos. En caso de violación del acuerdo, podrán ser establecidas, y esa reversibilidad durará 15 años. El embargo de armas continuará los próximos cinco años.

Vaticano valora logro diplomático

El Vaticano reaccionó de forma “positiva” al acuerdo nuclear concluido entre Irán y las grandes potencias, esperando que los “frutos” del pacto “se extiendan a otros sectores”. “La Santa Sede considera positivo el acuerdo sobre el programa nuclear iraní”, dijo a los periodistas el padre Federico Lombardi, portavoz del Vaticano. “Se trata de un resultado importante de las negociaciones llevadas a cabo hasta la fecha, pero que requiere la continuación del esfuerzo y del compromiso de todos para que dé frutos”, añadió.

Las relaciones interreligiosas entre la Iglesia Católica y el chiísmo iraní son generalmente buenas, y además el Vaticano, por principio, se opone a las sanciones económicas como medio de presión a los Estados.

El pacto, entre la alegría y el recelo

Barack Obama: Presidente de EEUU

“Todos los caminos hacia un arma nuclear están cortados... Este acuerdo muestra que la diplomacia estadounidense puede traer cambios significativos”.

Hasán Rouhaní: Presidente de Irán

“Es el día que las grandes potencias anunciaron que las sanciones serán eliminadas y se cancelarán todas las resoluciones crueles y empezará relaciones normales con Irán”.

Ban Ki-moon: Secretario general ONU

“Espero y de hecho creo  que este acuerdo conduzca a mayor comprensión y cooperación mutua sobre numerosos y graves desa- fíos que enfrenta la seguridad en Medio Oriente”.

B. Netanyahu: Primer ministro israelí

“Irán recibirá cientos de miles de millones de dólares que le permitirán hacer funcionar su máquina del terror, su agresión y su expansión en Oriente Medio y en el mundo”.

Lindsey Graham: Senador republicano

“El acuerdo es mucho peor de lo que jamás me hubiera imaginado y será un pesadilla para la región, nuestra seguridad nacional y eventualmente para el mundo”.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia