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El PMDB gana en la mayoría de los gobiernos locales

Datos. El partido oficialista obtuvo solo cinco de las 14 gobernaciones

Sorpresa. José Sartori, futuro gobernador de Río Grande do Sul.

Sorpresa. José Sartori, futuro gobernador de Río Grande do Sul. Luiz Chaves.

La Razón (Edición Impresa) / EFE / Brasilia

03:39 / 27 de octubre de 2014

Los partidos de oposición a la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, reelegida ayer, ganaron las elecciones regionales en nueve de los 14 estados en los que se celebró la segunda vuelta, incluyendo plazas importantes como Río Grande do Sul y Brasilia.

Los candidatos afines al Gobierno triunfaron en los otros cinco estados y su victoria más importante fue en Río de Janeiro, tercera región más poblada, donde los dos aspirantes eran aliados de Rousseff, y venció Luiz Fernando Pezão, del centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).

De los 27 gobiernos regionales del país, 12 quedaron en manos de aliados de Rousseff y 15 de la oposición, incluyendo Sao Paulo, el estado más poblado, rico y desarrollado, donde las elecciones se decidieron en la primera vuelta, el 5 de octubre, cuando ganó la reelección el gobernador Geraldo Alckmin.

El mayor varapalo para Rousseff  fue en Río Grande do Sul (sur), donde perdió las elecciones el actual gobernador, Tarso Genro, un importante miembro del PT, exministro y amigo personal de Lula. Genro fue derrotado por José Ivo Sartori, del PMDB, quien era apoyado por las fuerzas conservadoras y recibió el 61,21%. Río Grande do Sul es el quinto mayor colegio electoral de Brasil, con 8,4 millones de votantes, y es un tradicional reducto de la izquierda y en especial del PT. Su capital, Porto Alegre, se convirtió en la meca de la izquierda mundial y del movimiento contra la globalización, por haber alumbrado el Foro Social Mundial, una alternativa al Foro Económico de Davos (Suiza) en cuya creación tuvo una participación clave el partido de Lula. En Brasilia, se impuso el opositor Rodrigo Rollemberg, del Partido Socialista Brasileño (PSB).

La oposición también mantuvo su hegemonía en pujantes regiones agrícolas como Goiás y Mato Grosso do Sul, y venció en los estados amazónicos de Amazonas, Pará, Roraima y Amapá. El oficialismo ganó el estado amazónico de Acre y en el noreste, la zona más pobre de Brasil, donde mantuvo estados como Ceará, Paraíba y Río Grande do Norte.

Comicios regionales

Equilibrio

El PT y el PSDB obtuvieron cinco gobernaciones cada uno, mientras que el PMDB fue el partido que ganó más gobiernos regionales: siete, algunos de los cuales eran favorables a Rousseff.

El Gobierno deberá lidiar con una fuerte oposición

El País

Brasil decidió las elecciones en plena libertad democrática, con un ejemplo limpio de respeto ciudadano, sin violencia y sin poner en tela de juicio los resultados. Dilma deberá esta vez saber convivir con una oposición fuerte y organizada, con un líder reconocido por la mitad del país.

Ahora toca a la Presidenta y a la nueva oposición tener la sabiduría de, juntos y respetando sus respectivos papeles democráticos, hacer más próspero al país, sin volver a caer en las tentaciones vividas durante la campaña de convertir la democracia en una guerra de descalificaciones personales.

El 70% de los brasileños (incluidos muchos de los que dieron el voto de confianza a Rousseff) exigen cambios para que el país siga creciendo económica, social y democráticamente.

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