Mundo

Pérez, en La Línea de fuego

El presidente Otto Pérez está contra las cuerdas por escándalo de corrupción aduanera

El presidente Otto Pérez

El presidente Otto Pérez Foto: 100NOTICIAS.COM.NI

La Razón (Edición Impresa) / Miguel Gómez / La Paz

00:00 / 30 de agosto de 2015

Otto Pérez Molina prometió “mano dura” contra la delincuencia antes de asumir la Presidencia de Guatemala en 2012. Ahora, entidades estatales, políticos, empresarios, protestas civiles piden “mano dura” contra él. ¿El motivo? El escándalo bautizado como La Línea.

El caso es un capítulo más en las denuncias de corrupción surgidas en los últimos meses, olas que logró surfear el general retirado de 64 años, pero que mojaron a colaboradores cercanos, inclusive familiares. Salió indemne, pero ahora parece lidiar con la horma de su zapato: una red de defraudación que cobraba sobornos a empresarios para evasión tributaria.

No es para menos. La Línea ya le costó la renuncia a su vicepresidenta Roxana Baldetti; más aún, la llevó a la cárcel. La Línea provocó que su círculo de confianza empiece a darle la espalda: renunciaron seis de sus 14 ministros. La Línea desató una presión política y social para su renuncia, con multitudinarias marchas... La Línea ha abierto las puertas a que pierda su inmunidad, que se someta a un juicio. Pero qué es La Línea.

Tentáculos. Después de un año de pesquisas, el 16 de abril, el Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), revelaron una “red sofisticada de contrabando en aduanas”, incrustada en la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).

¿El operador clave? Juan Carlos Monzón Rojas, exsecretario privado de Baldetti que hizo las maletas y no dejó rastros de su paradero, solamente de una estela de tejemanejes de defraudación presupuestaria, lavado de dinero y contrabando.

La Línea era un número telefónico bautizado con ese nombre. Al otro lado del auricular, una voz anónima que funcionaba como asesor a la distancia. Y las investigaciones develaron el modus operandi.

Tras la llegada de mercadería a los contenedores para su revisión e ingreso a un punto de control, un integrante de la red ofrecía a los importadores “asesoría” para pagar menos impuestos; los interesados recibían un número telefónico, una tabla paralela impositiva y pagaban solo una parte de la obligación establecida, gracias a la intervención de funcionarios aduaneros.

No se sabe cuánto dinero fue defraudado, aunque medios de comunicación guatemaltecos informan que los miembros de La Línea se quedaban con casi la mitad de lo que gastaban sus clientes, y en un solo día se adueñaron de $us 70.000, según la agencia EFE. Más todavía, entre el 8 de mayo de 2014 y el 16 de abril de 2015, intercedieron por 1.561 contenedores y se beneficiaron con $us 3,7 millones.

Tras la redada, los involucrados fueron cayendo como fichas de dominó. Hasta el momento hay 27 detenidos, se sospecha que aproximadamente 1.000 empresas acudieron a La Línea. Y la averiguación incluye, señala EFE, 88.920 sesiones de escuchas telefónicas, 5.906 correos, 175.000 documentos, 100 informes, 11 allanamientos, 650.000 folios, 32 agendas, 100 personas relacionadas y 22 firmas en la mira.

La Fiscalía y la Cicig apuntan a Pérez y Baldetti como los cerebros y líderes de esta organización, basadas en las escuchas que hacen referencia a una persona denominada como “la R”, “la dos” o “la señora”, que serían la exvicepresidenta. “El Presidente” o “el uno” serían el Mandatario, mientras que “J” o “los ojos y “oídos de la señora” serían Monzón Rojas.

El caso puso más fuego a la hoguera de denuncias de corrupción, que incluyen a altos cargos del Gobierno y al hijo de Pérez, Otto, alcalde de Mixco. El Presidente y Baldetti alegan inocencia, una comisión parlamentaria evalúa retirar la inmunidad, la Procuraduría y la Contraloría piden la dimisión de Pérez, siguen las marchas... Una delgada línea separa al general retirado de la renuncia y de acabar su mandato el 14 de enero de 2016.

Pérez, el ‘mano dura’ acosado por la Justicia

AFP - Guatemala

El general retirado Otto Pérez Molina llegó a la presidencia de Guatemala en enero 2012 con la promesa de aplicar “mano dura” contra la criminalidad. Casi cuatro años después, la promesa quedó incumplida y ahora miles de manifestantes le exigen renunciar ante graves acusaciones de corrupción.

De hablar parco y cortante, adquirido durante 34 años de vida de cuartel cuando Guatemala vivía una guerra civil que dejó 200.000 muertos, el gobernante tomó el poder con un alto nivel de confianza y como el primer militar en gobernar la nación desde el restablecimiento democrático de 1985, por lo que para muchos era un antídoto a la corrupción rampante en las administraciones civiles. No obstante, la medicina resultó peor que la enfermedad bajo el gobierno de Pérez, quien fue conocido como el “General de la Paz”, apelativo que repetía con orgullo por haber firmado en nombre del Ejército los acuerdos que pusieron fin a la guerra de 36 años, en 1996.

Ya enfrentó a los tribunales, aunque con motivos completamente distintos, pues fue inculpado en reiteradas veces de violaciones a los derechos humanos cuando fue jefe de unidades militares en las zonas más duras del conflicto armado guatemalteco. Siempre negó tener responsabilidad en las violaciones humanitarias y se escudó en que todo ocurrió en el marco de la guerra.

Luego de una carrera en los cuarteles, llegó a los salones gubernamentales por primera vez en 1993 como jefe del Estado Mayor Presidencial, disuelto tras la firma de la paz y que manejaba la Inteligencia y la seguridad del presidente de turno. Se retiró del Ejército en 2000 y sufrió un atentado el 21 de febrero de 2001, cuando desconocidos dispararon contra el vehículo en el que viajaba con su esposa y su hija, tres días antes de que el militar fundara el Partido Patriota.

En 2003 fue elegido diputado y en 2007 fue candidato a la Presidencia, siendo derrotado en segunda vuelta por el expresidente Álvaro Colom. Nacido el 1 de diciembre de 1950, está casado desde 1971 con Rosa Leal, con quien tuvo dos hijos, Lissete y Otto.

Posición de entidades

Periodistas

La Asociación de Periodistas de Guatemala exigió la renuncia del Presidente y lo responsabilizó “por todo lo que le acontezca al pueblo guatemalteco”, indicó la agencia EFE.

Celac

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) señaló la importancia de mantener un “diálogo respetuoso” con “pleno apego” al orden constitucional vigente y al estado de derecho para hacer frente a la crisis.

Turismo

La Cámara de Turismo de Guatemala solicitó la dimisión del Mandatario y que se le retire la inmunidad para que pueda ser investigado en el caso de corrupción.

Baldetti, una mujer a la que dominó la ambición

EFE - Guatemala

Ingrid Roxana Baldetti Elías, quien el 14 de enero de 2012 asumió con bombos y platillos la segunda magistratura de Guatemala como la primera mujer vicepresidenta del país, es también ahora la primera exdignataria en ser detenida por la Justicia acusada de corrupción. Durante los más de tres años que ejerció el poder, se pronunció en contra de la corruptela.

La Gruesa Baldetti, como fue denominada por un diario local, es fundadora del Partido Patriota (PP) junto con el presidente Otto Pérez Molina. Nació en el seno de una familia de clase media conservadora y católica el 13 de mayo de 1962. Durante dos periodos consecutivos, desde 2004, fue diputada al Congreso, pero en julio de 2011 renunció para convertirse en la compañera de fórmula de Pérez.

Antes de involucrarse en la política, esta mujer ambiciosa ejerció como profesora de educación primaria, reportera de medios de comunicación y corresponsal del popular noticiero Primer Impacto, de la cadena estadounidense Univisión. Casada con un empresario y madre de dos hijos, es propietaria de una cadena de salones de belleza y spa, afición que adquirió en sus años mozos cuando compitió por el trono de Miss Guatemala.

Se inició en la política durante el gobierno del expresidente Jorge Serrano Elías, quien asumió el poder el 14 de enero de 1991 y fue depuesto 29 meses después tras su autogolpe del 25 de mayo de 1993. Durante esa administración, Baldetti se desempeñó como subsecretaría de Relaciones Públicas de la Presidencia, y en los cinco días que duró el “Serranazo”, como se denominó al frustrado autogolpe, dirigió la censura a la prensa.

En el gobierno de Ramiro de León Carpio, quien fue designado por el Congreso para que concluyera el periodo presidencial de Serrano, fue asesora de la Presidencia e inició amistad con Pérez, quien era entonces jefe del desaparecido Estado Mayor Presidencial. Ahora le embargaron tres inmuebles además de $us 770.000, que podrían pasar a ser propiedad del Estado en el marco de la investigación del caso La Línea.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia