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Cinco bolivianos muertos y dos heridos en el accidente de Colombia

Cinco bolivianos perdieron la vida en el accidente en Colombia y hay dos supervivientes. Los siete trabajaban en LaMia. Los heridos están internados; repatriarán los cadáveres.

Sissy Arias (centro) junto a los otros miembros de la tripulación del avión que se estrelló esta madrugada en Colombia. Foto: @deportetotal_bo

Parte de la tripulación del avión de LaMia que se estrelló en Colombia. Foto: @deportetotal_bo

La Razón (Edición Impresa) / Micaela Villa / La Paz

09:50 / 30 de noviembre de 2016

“Fernando Goytia está viajando a Medellín desde el Aeropuerto Viru Viru, Santa Cruz, Bolivia”, éste fue el último mensaje que el copiloto escribió el lunes a las 16.52 en su cuenta de Facebook. “Nosotros prestos a brindarles el mejor servicio”, dijo además minutos antes del vuelo Sissy Arias.

El accidente aéreo en Colombia dejó cinco bolivianos fallecidos y dos heridos.

“Que Diocito me la guarde en su gloria, mi niña, te amo, te amé y te amaré siempre. Amor, no sé que será de mí sin ti. Aquí no hay adiós, solo te adelantaste un poquito”, escribió el padre de la joven, Jorge Arias, en su cuenta social.

“Teníamos la esperanza de que haya salido con vida. Era un hombre entrenado que dedicaba la mayor parte de su tiempo a la fuerza aérea por encima de su propia familia”, dijo además Lourdes Gómez, viuda de Goytia.

Entre los fallecidos también se encuentra Miguel Quiroga, un padre de familia que dejó tres hijos. Su viuda, Daniela Pinto, es hija del exsenador Róger Pinto. “Como familia nos estábamos recuperando tras salir del país para comenzar una vida nueva. Ahora caemos en una tragedia de nuevo”, dijo Denisse Pinto, cuñada del piloto.

Rommel Vacaflores y Álex Quispe también perdieron la vida en el siniestro. “Descansa en Paz querido primo”, escribió Mario Ríos, pariente de Vacaflores.

El Gobierno y la Asociación Latinoamericana de Cementerios y Servicios Funerarios (ALPAR) activaron gestiones para la repatriación de los restos mortales.

Entre los heridos se encuentran Erwin Tumiri y Ximena Suárez. Ambos confirmaron en las redes sociales que sobrevivieron “muchos se levantaron de sus asientos y comenzaron a gritar, puse las maletas entre mis piernas para formar la posición fetal que se recomienda en los accidentes”, dijo el técnico a la prensa.

“Las luces se apagaron y no recuerdo más hasta ahora”, dijo la azafata Ximena Suárez, a la secretaria de Gobierno del departamento de Antioquia, Victoria Eugenia Ramírez, informó EFE.

La médico Ana Gonzales informó que ambos están “estables”. Suárez llegó con una fractura en un dedo y Tumiri llegó con Traumatismo Encéfalo Craneano leve. “Tienen contusiones múltiples pero leves, fueron llevados a cirugía para hacerles lavados por sus lesiones, están en observación”, dijo la galena a La Razón.

Fallecidos

Tenía 37 años cuando ocurrió el accidente, dejó en la orfandad a una hija y estaba casado con Pamela Justiniano. De acuerdo con su perfil de Facebook, se formó en el Liceo Militar Teniente Edmundo Andrade y en el Colegio Militar de Aviación. Se desempeñó como jefe de tripulantes de cabina y jefe de relaciones públicas en la empresa. “Descansa en Paz querido primo”, le escribió Mario Ríos en su cuenta de Facebook.

El despachador de vuelo tenía 39 años y era padre de familia. Estudió secundaria en el colegio Nacional Antonio Quijarro, en el municipio de Uyuni, Potosí. Estaba casado con Flora Tarqui y dejó en la orfandad a un menor de edad. Sus amigos lo recordaron como una persona sencilla y humilde, hasta tenía planificado reencontrarse próximamente con su promoción del colegio en Uyuni. Sus parientes lamentaron su deceso en Facebook.

Murió a los 36 años. Deja una viuda, un hijo varón de 13 años, una niña de nueve y otra de tres meses. Estudio en el Colegio Militar de Aviación, en Santa Cruz, y en el Liceo Militar Teniente Andrade, de Chuquisaca. Trabajó en Transporte Aéreo Militar y en la Fuerza Aérea Boliviana. Micky, como le decían, estuvo casado 15 años con Daniela Pinto, hija del exsenador Róger Pinto, asilado en Brasil. “Era como mi hijo, era un muchacho brillante”, dijo la exautoridad boliviana. Quiroga también era uno de los propietarios de la empresa LaMia, según información de la firma; y creó una escuela de pilotos en Santa Cruz. Su muro de Facebook se llenó de mensajes.

Arias tenía 29 años. Radicaba en Estados Unidos. Estudió Aviación Comercial en  Miami y, antes de su muerte, se estaba formando en actuación en la academia de Adriana Barraza. También fue modelo de ropa de baño de Swim by Chuck Hand y de otras marcas. La mujer venía de una familia de periodistas. “Me contó (antes del viaje) que estaba en Cochabamba y cerca del mediodía viajarían al exterior, entonces le dije que no se olvidara de las cosas que había aprehendido, a lo que me respondió que no me preocupara, que todo estaba bien”, dijo su padre Jorge Arias a los medios. Ayer la familia viajó a Colombia.

Dejó en la orfandad a tres hijos (de 18 años, de 14 y una bebé de año y medio). Estudio en el Colegio Panamericano y luego en el Colegio Militar de Aviación.

Lourdes Gómez, esposa del finado, lo recordó como “un militar entregado a su carrera, pues incluso dedicaba más tiempo a la Fuerza Aérea Boliviana que a su propia familia”, señaló a la prensa. “Hasta un próximo encuentro querido Nano”, “mi teniente coronel Goytia fue un honor haber trabajado con usted, que Dios lo tenga en su gloria”, “Una lástima que éste fuese su último viaje ¡Fuerza para todos sus familiares!”, eran los mensajes que se escribieron en la red social Facebook de gente que lo conocía.

Sobrevivientes

“Sobreviví porque seguí los protocolos de seguridad”, dijo este joven de 25 años, quien es un superviviente de la tragedia aérea en Colombia. Vive en Cochabamba, en la zona de Villa México junto con su madre y sus cuatro hermanos, quienes lo recuerdan como una persona tranquila y lo esperan con ansias. Le gusta asistir a misas, jugar fútbol. Tiene su grupo de música, contó a La Razón su hermana Lucía Mamani.

“Quiero decirles a todos que estoy bien y siento mucho lo sucedido”, escribió ayer en su cuenta de Twitter la joven de 27 años y madre de dos niños, quien es superviviente.

Según el reporte médico dado a La Razón por la clínica Somer, de Colombia, a donde fue trasladada, ella se encuentra “estable”. La cuenta de Facebook de la azafata se llenó de mensajes de esperanza, en los que le dan ánimos para recuperarse.

(30-11-2016)

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