Mundo

Rousseff busca reconstruir su coalición en Brasil y revertir su impopularidad

La mandataria, elegida en 2010 y reelegida en 2014, enfrenta una dura crisis económica y una multiplicación de escándalos que derrumbaron su popularidad.

Dilma Rousseff recibe el apoyo de varios partidarios del PT en un acto público realizado hoy en Brasilia. Foto: AFP

Dilma Rousseff recibe el apoyo de varios partidarios del PT en un acto público realizado hoy en Brasilia. Foto: AFP

La Razón Digital / AFP / BRASILIA

14:28 / 30 de marzo de 2016

La presidenta brasileña Dilma Rousseff, debilitada por la deserción del principal aliado de la coalición de gobierno y con una popularidad en mínimos, trataba este miércoles (30 de marzo) de retomar la iniciativa para impedir su destitución por el Congreso.

El centrista Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) del vicepresidente Michel Temer oficializó el martes la ruptura de la alianza con el Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff y dio su apoyo abierto al impeachment impulsado por la oposición, que acusa a la mandataria de supuesta manipulación de las cuentas públicas.

En un acto ante beneficiarios de programas sociales de vivienda, Rousseff, de 68 años, volvió a denunciar una tentativa de "golpe de Estado" y criticó a sus adversarios por instaurar un clima "de intolerancia y odio".

"El impeachment está inscrito en la Constitución, pero aquí estamos discutiendo un impeachment muy concreto, sin crimen de responsabilidad, y eso se llama 'golpe'", declaró en la ceremonia, realizada en el Palacio de Planalto en Brasilia.

Popularidad bajo mínimos

La mandataria, elegida en 2010 y reelegida en 2014, enfrenta una dura crisis económica y una multiplicación de escándalos que derrumbaron su popularidad.   Las personas que afirmaban no confiar en la presidenta de izquierda llegaron en marzo a un 80%, según una encuesta realizada por el instituto Ibope para la Confederación Nacional de Industrias (CNI).   Apenas un 10% de los brasileños considera que el gobierno es "óptimo o bueno", una cifra que se mantiene por cuarto trimestre consecutivo entre las peores desde el fin del mandato de José Sarney (1985-90), aunque mejora un punto porcentual respecto a fines de 2015.

La economía tampoco dan respiro y el país se prepara a vivir su segundo año de recesión, con una agravación del desempleo y un deterioro de las cuentas públicas.

El sector público consolidado acumulaba en febrero un rojo fiscal de 2,11% del PIB a doce meses, según datos publicados este miércoles por el Banco Central. El 2015 había cerrado con un déficit de 1,88%.

Recomponer la coalición    

Las prioridades de Rousseff para resistir a la embestida de la oposición pasan por crear una "agenda positiva" y por reconstruir una base de apoyo parlamentario para su gobierno, negociando con otros partidos los cargos que dejará vacante el PMDB.

 El gobierno cuenta aún con seis ministros de esa formación centrista, quienes aún no han presentado su renuncia, pese al estruendoso anuncio de ruptura hecho la víspera por la dirección de ese partido.

Según fuentes del PMDB, tendrían un plazo implícito para entregar sus cargos hasta el 12 de abril, aunque algunos se muestran reticentes a entregar sus carteras.

El jefe del gabinete personal de Roussseff, Jacques Wagner, dio a entender el martes que el viernes podría haber una remodelación ministerial.

El PMDB, en alianza con el opositor socialdemócrata PSDB, arrancó en paralelo gestiones para ofrecer ministerios y puestos en un eventual gobierno de Temer, quien completaría el mandato de Roussef, hasta 2018, en caso de que prospere el impeachment.

La salida del PMDB dejará ministerios vacantes para negociar, "pero el problema es que el PMDB y el PSDB también están en esa negociación", explicó a la AFP Michael Mohallen, doctor en derecho público y derechos humanos y profesor de la universidad privada FGV en Rio de Janeiro.

Según medios de prensa, el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, mentor y predecesor de Rousseff, se reunió con líderes de varios partidos para intentar retenerlos en la coalición ofreciéndoles ministerios y cargos públicos a cambio de su apoyo crucial.

El objetivo es ganar ahora la votación contra el impeachment en la Cámara de Diputados, sumamente parcelada, antes de que llegue al Senado, donde los partidarios de Temer podrían tener más fuerza.

"Agenda positiva" y marchas

El anuncio con bombos y platillos del plan de vivienda "Minha Casa, Minha Vida", se inscribe en los esfuerzos para crear esa "agenda positiva".

Pese a las "dificultades públicas y notorias" de la economía, el gobierno optó por no cortar los programas sociales, porque Brasil debe enfrentar "un pasivo histórico" de "inmensa desigualdad", proclamó Roussseff en el acto.

Tenemos el orgullo de subsidiar [viviendas] porque sabemos que las cuentas de los trabajadores (...) no cierran si el gobierno no se muestra capaz de restituir recursos tributarios para garantizar la mejora de las condiciones de vida", agregó.

El PT llamó a manifestaciones el jueves para apoyar a Rousseff. Una marcha similar había movilizado el 19 de marzo a casi 270.000 personas, según la policía.   En marzo, la oposición había sacado a la calle a tres millones de ciudadanos para pedir la partida de la mandataria.

Rousseff nombró jefe de gabinete a Lula, pero la justicia bloqueó la desigación por sospechar que podría tratarse de un ardid para obtener fueros privilegiados en las investigaciones que el juez de primera instancia Sergio Moro le abrió por supuesta corrupción en el megaescándalo de la estatal Petrobras.

Ese caso envenena desde hace dos años la vida política y el clima de negocios de Brasil, salpicando a dirigentes de prácticamente todo el arco político.

Más información

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia