Mundo

Tres escándalos amenazan a Obama y su plan de gobierno

EEUU. Decisiones ejecutivas tensaron la relación entre demócratas y republicanos

Info régimen migratorio EEUU.

Info régimen migratorio EEUU.

El País / Washington

00:03 / 19 de mayo de 2013

Como un malabarista en apuros, Barack Obama lidia estos días con tres escándalos que, cuando menos, amenazan con desfigurar su presidencia y ponen en peligro su agenda política, además de hacer parecer al Gobierno como un grupo de incompetentes.

Cada uno de los escándalos tiene un origen diferente, naturaleza distinta y variado potencial de riesgo, y sin acabar de controlar ninguno el Presidente de Estados Unidos ha reaccionado de forma desigual y a distintos ritmos en los frentes que tiene abierto.

En orden temporal, se han ido acumulando: las sospechas sobre el comportamiento de la Administración en el ataque terrorista a Bengasi en 2012, la revelación de que la agencia recaudadora de impuestos (IRS) discriminó negativamente a los grupos conservadores y, por último, esta misma semana, el descubrimiento de que el Gobierno registró las llamadas hechas desde teléfonos de la agencia Associated Press (AP).

Si ninguno de estos tres asuntos crece, habrán servido al menos para hacer aún más tensa la relación entre demócratas y republicanos en el Congreso, donde la Casa Blanca necesita votos de la oposición para sacar adelante sus iniciativas más importantes, como la reforma migratoria.

Decisiones. El episodio de Bengasi, en el que murió el embajador de EEUU en Libia y otros tres norteamericanos, ha sido explotado por la oposición republicana desde hace tiempo (también fue debatido durante la última campaña electoral) como un episodio de falta de reacción del Gobierno, especialmente de Hillary Clinton, que era entonces secretaria de Estado, ante una amenaza terrorista.

Obama no lo admitió así y no se demostró que se pudiera haber actuado de forma más eficaz. Pero se conocieron algunas contradicciones entre las agencias de espionaje y el Departamento de Estado que para la oposición son muestras de que se trató de ocultar la actuación inadecuada de Clinton.

En el espionaje a AP será difícil hallar nada ilegal, puesto que los números de teléfono fueron registrados —nunca se pinchó ninguna llamada— con la correspondiente orden judicial ante la preocupación de que algunas informaciones en las que trabajaban los periodistas pudieran poner en peligro a determinadas personas implicadas en la actividad antiterrorista.

Más que un escándalo, es una operación que afea la imagen de una administración que presumía de haber acabado con las tácticas secretistas del anterior Gobierno. Y, sobre todo, es una ocasión para definir más claramente los límites entre la libertad de expresión y la seguridad nacional.

De los tres casos a debate en estos momentos, el que más se parece al escándalo por antonomasia (el Watergate) es el de la actuación del Servicio de Impuestos (IRS), en la medida en que se utilizó a una agencia oficial que debe de ser independiente por definición para perjudicar a rivales políticos.

Las pruebas muestran que el IRS intentó penalizar a todas las organizaciones libres de impuestos que estaban vinculadas al movimiento conservador Tea Party. Obama ha reaccionado de diferente forma y a distintos ritmos en los tres episodios.

Tensión. El caso de Bengasi siempre lo ha interpretado como un intento de politizar una tragedia inevitable con claros propósitos de perjudicar a la Casa Blanca y a la posible candidatura presidencial del Partido Demócrata en 2016. Aún así, el miércoles atendió la petición hecha por el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, e hizo públicas 100 páginas de correos electrónicos que se cruzaron desde varias instancias del Gobierno en las horas y días que siguieron al ataque. En el asunto de AP, la Casa Blanca declaró que desconocía lo sucedido. Como prueba de su posición al respecto, Obama ha pedido al Congreso que reavive una legislación propuesta por los demócratas para proteger a los periodistas de la actividad de los órganos de seguridad.

En el más peligroso de los tres escándalos, el del IRS, el Mandatario de EEUU anunció el miércoles la destitución de la persona que estaba temporalmente al frente del organismo y prometió llegar hasta el final en la investigación. También en este último caso Obama tiene una tabla de salvación, puesto que resulta patente que grupos, como los del Tea Party, abiertamente dedicados a la actividad política, se están aprovechando de la situación fiscal que favorece a las organizaciones empeñadas en el trabajo social.

Presidente se defiende ante ofensiva republicana

El mandatario estadounidense, Barack Obama, defendió el viernes a su gobierno, envuelto en varios escándalos en los últimos días que desencadenaron duras críticas de la oposición republicana. Obama buscó apagar los fuegos que han puesto a su administración en una situación complicada y han llevado a los republicanos a acusar al Gobierno de abuso de poder. El Presidente aseguró no haber tenido conocimiento sobre los abusos por parte de funcionarios del organismo impositivo contra grupos conservadores hasta que el informe sobre el caso se filtró a la prensa la semana pasada.

El gobernante de EEUU también se refirió a las polémicas escuchas a periodistas, al advertir que las filtraciones sobre seguridad nacional pueden costar vidas, en una defensa de la investigación de su administración para identificar a quienes revelaron información secreta.

No obstante, el Mandatario concedió que es importante hacer un balance entre la seguridad y la libertad de expresión, en una alusión a la intervención de los archivos de llamadas telefónicas de la agencia de prensa AP por parte del departamento de Justicia.

El delicado trance de la casa blanca

Procesos

Con un tercio de los comités del Congreso investigando actuaciones de la Administración de Obama, tanto    el portavoz del gobernante, Jay Carney, como el propio fiscal general, Eric Holder, se apresuraron en subrayar   que el Presidente    no tenía conocimiento de los últimos escándalos que afectan su gestión.

Filtración

Holder justificó que la filtración que se investigaba durante el espionaje a AP está entre “las tres más importantes” que han puesto en peligro la vida de estadounidenses. El País

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia