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La ‘laicidad del Estado’ es defendida por Francisco

Cruzada. El Papa pidió reconquistar a los fieles evangélicos y a los ateos

Encuentro. Participantes de la Jornada Mundial de la Juventud en la playa de Copacabana, ayer.

Encuentro. Participantes de la Jornada Mundial de la Juventud en la playa de Copacabana, ayer. AFP.

El País / Río de Janeiro

01:05 / 28 de julio de 2013

El sábado, durante un encuentro con la clase dirigente de Brasil, luego de insistir en la “responsabilidad social” de los gobernantes, el jefe de la Iglesia Católica sorprendió al defender con nitidez el Estado laico.

“La convivencia pacífica entre las diferentes religiones se ve beneficiada por la laicidad del Estado, que, sin asumir como propia ninguna posición confesional, respeta y valora la presencia del factor religioso en la sociedad”, afirmó el papa Francisco en Río de Janeiro.

Sólo unas horas antes, durante el Vía Crucis celebrado la noche del viernes en la playa de Copacabana, el Sumo Pontífice instó a los jóvenes a buscar la presencia y solidaridad de Jesús, especialmente importante en estos tiempos, cuando las nuevas generaciones han perdido la confianza en la política, por “el egoísmo y la corrupción” de los gobernantes y hasta la fe en Dios por la “incoherencia” de la Iglesia.

Solidaridad. Luego, durante la jornada de ayer, aprovechó un encuentro con la clase dirigente de Brasil y un almuerzo con los cardenales y obispos de la región para poner los puntos sobre las íes. A los poderosos les insistió en su responsabilidad social: “El futuro nos exige una visión humanista de la economía y una política que logre cada vez más y mejor la participación de las personas, evite el elitismo y erradique la pobreza. Que a nadie le falte lo necesario y que se asegure a todos dignidad, fraternidad y solidaridad”.

Posteriormente, Jorge Mario Bergoglio agregó que “el sentido ético aparece hoy como un desafío histórico sin precedentes” y, para alcanzarlo, insistió en el consejo que, según dijo, siempre da a los líderes que se lo piden: “Diálogo, diálogo, diálogo. El único modo que una persona, una familia o una sociedad crezca es la cultura del encuentro, una cultura en la que todo el mundo tiene algo bueno que aportar y todos pueden recibir algo a cambio”.

Frente a los altos representantes de la curia brasileña, el Pontífice se refirió a la sangría de fieles que, desilusionados con la Iglesia Católica, buscaron el refugio de las iglesias evangelistas. “Tal vez la Iglesia se ha mostrado demasiado lejana de sus necesidades, demasiado fría para con ellos, demasiado autorreferencial, prisionera de su propio lenguaje rígido; el mundo parece haber convertido a la Iglesia en una reliquia del pasado, insuficiente para las nuevas cuestiones...”.

Después de pintar un paisaje ciertamente desolador de la Iglesia, Bergoglio se preguntó: “¿Qué podemos hacer?”. Y ahí Francisco volvió a la idea que brindó a los muchachos argentinos hace un par de días: “Salgan a la calle y hagan lío. Que me perdonen los obispos y los curas, pero la Iglesia tiene que cambiar”. Y el cambio que propuso es un regreso radical a los orígenes: “¿Somos aún una Iglesia capaz de inflamar el corazón? Hace falta una Iglesia que no tenga miedo a entrar en la noche de los que se han marchado, de escucharlos, de participar en su conversación”.

El papa Francisco también advirtió a los obispos de la importancia de las mujeres en la vida religiosa: “No reduzcamos el compromiso de las mujeres en la Iglesia, sino que promovamos su participación activa en la comunidad eclesial. Si pierde a las mujeres, la Iglesia se expone a la esterilidad”.

Desafíos de la política

Diálogo

Bergoglio reivindicó el “sentido ético” y el “diálogo constructivo” como herramientas principales de la política.

Ética

Para el Papa, el sentido ético aparece como un desafío histórico sin precedentes.

Evo va a misa que celebrará el Papa

El presidente Evo Morales asistirá hoy a la misa de despedida que oficiará el papa Francisco en Río de Janeiro, que cerrará su visita de siete días a Brasil y la XXVII Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). Morales confirmó ayer en Punata, Cochabamba, su viaje a Brasil para presenciar la eucaristía del Sumo Pontífice. El Mandatario viajó la noche del sábado desde la ciudad de Santa Cruz y se aguarda su retorno para este domingo.

El Papa termina su visita oficial a Brasil con una misa en Guaratiba, a unos 60 kilómetros del centro de Río de Janeiro, para la clausura de la JMJ que comenzó el martes último con al menos 400.000 fieles católicos.

“Va a estar el Presidente (Morales) en Río de Janeiro el domingo”, confirmó el jueves el vicepresidente Álvaro García Linera, mediante una escueta declaración que no abundó en detalles.

Morales se sumará a sus colegas de Argentina, Cristina Fernández, y de Surinam, Dési Bouterse, quienes también participarán de la misa papal, según informó el martes el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.

Misa. Al acto también asistirán los vicepresidentes de Uruguay, Danilo Astori, y de Panamá, Juan Carlos Varela, aclaró Lombardi.  Desde el lunes último, el Papa se encuentra en Brasil, país en el que radica el grueso de la población católica del mundo, con más de 120 millones de personas, donde Francisco tiene conmovido al mundo por sus reuniones con presos en el palacio arzobispal y el rezo de Ángelus Domini.

Lombardi explicó que al término de la misa preparada, el papa Francisco saludará brevemente a los jefes de Estado presentes, aunque subrayó que será un sencillo saludo y que no se discutirá de temas de Estado.

Antes de viajar a Brasil, Morales entregó obras en Cochabamba. El Mandatario cerrará sus viajes de julio el martes 30 de este mes cuando se ausentará a la cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) en Ecuador.

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