Nacional

Álvaro García: Litio, bioceánico y demanda, los temas que atravesarán 2018 y 2019

El Vicepresidente evaluó la gestión que está por terminar; sostuvo que Bolivia cierra el año con una economía estable, en medio de un escenario político conflictivo, tras las elecciones judiciales y la repostulación indefinida de Evo Morales; confirma que él no será parte del binomio. Proyecta, para 2018, un crecimiento económico que permitirá pagar el doble aguinaldo.

Entrevista. Hace unos días, García Linera recibió a La Razón en instalaciones del Palacio Quemado.

Entrevista. Hace unos días, García Linera recibió a La Razón en instalaciones del Palacio Quemado. Foto: Álvaro Valero

La Razón (Edición Impresa) / Luis Mealla / La Paz

10:21 / 11 de diciembre de 2017

Una hora y 50 minutos no fueron suficientes para abordar tantos temas de la coyuntura, pero bastaron para que el vicepresidente Álvaro García Linera evalúe la gestión que termina y haga una proyección para el próximo año. La autoridad dijo a La Razón que 2018 y buena parte de 2019 estarán marcados por tres grandes temas: el desarrollo de la economía del litio, pasos concretos del tren bioceánico y la gestión de la demanda marítima y su resultado, que de ser favorable para Bolivia planteará una agenda de diálogo con Chile. Ciertamente es una paradoja, reconoce, pero la gestión cierra con una economía estable en medio de un escenario político conflictivo, tanto por las elecciones judiciales, marcadas por el alto voto nulo, como por la nueva repostulación de Evo Morales, merced a un fallo del Tribunal Constitucional. La economía irá bien, lo que incluso permitirá el pago del doble aguinaldo, previó.

— ¿La gestión, desde 2015, no está demasiado electoral?

— Se registró una economía muy estable, pero un mundo político muy conflictivo, atravesado por el referéndum del 21F que fue un golpe político contra nosotros a los cuatro meses de haber ganado las elecciones nacionales de 2015, con el 62%. Luego, estas elecciones judiciales siempre tienen un costo, uno sabía que iba a haber una muy baja votación porque la gente no conoce, no sabe, porque a la gente no le interesan algunas cosas, igual la hicimos; igualmente la consulta al Tribunal Constitucional. (Pero) la conflictividad del mundo político fue aplacada por la fortaleza económica; por eso, el balance general es una sociedad muy estable a pesar de esta conflictividad del mundo político, desde principios de 2016.

— ¿Cómo cierra este año?

— La repostulación del presidente Evo Morales es un caso cerrado; los fallos del Tribunal Constitucional son inapelables. El hecho político de 2017 es que Evo puede buscar de nuevo el voto en 2019; así se cierra el año, independientemente de lo que vaya a hacer la derecha. Evo es nuevamente candidato y entonces las fuerzas políticas opositoras tienen que prepararse para competir por el voto ciudadano en 2019. En resumen, Evo es candidato el 2019 y hay nuevas autoridades judiciales, es el resultado, eso es lo real, lo que cuenta políticamente.

— ¿Se convertirá nuevamente en otro año electoralizado por el oficialismo y la oposición?

— Posiblemente la derecha quiera convertir el 2018 en un año electoral, va a esforzarse; nosotros no vamos a caer en eso, para nosotros no es un año electoral, es un año de gestión económica y de ampliación de la democracia política. Haremos campaña a partir de agosto de 2019, cuando el TSE nos dé la orden, mientras tanto, no vamos a electoralizar prematuramente el escenario político. Están muy claras nuestras metas: el segundo aguinaldo, inversión, crecimiento del 4,5%. Eso se hace trabajando, hay que invertir, desarrollar, exportar más, hay que industrializar. Quienes hagan campaña muestran la mezquindad de su cálculo político, gente que solo les importa Bolivia como un lugar para usufrutuar. Nosotros tenemos la responsabilidad de dar a los bolivianos el mejor crecimiento del continente.

— Hubo estabilidad económica, pero el crecimiento no fue lo  ideal: no hubo doble aguinaldo. ¿Cuál es la proyección?

— Somos muy optimistas para el 2018, por tres cosas: hay un ascenso sostenido en el precio del petróleo. Empezamos el año con 46 dólares el barril y ahora estamos con 56 o 57, y las perspectivas hacia futuro siguen siendo de sostenido crecimiento. Una de las fuentes de ingreso para Bolivia es el gas, asociado al precio del petróleo. La segunda fuente importante de ingresos para Bolivia son sus minerales, que han tenido un crecimiento sostenido; estoy hablando del estaño, cobre, plomo, la plata, incluso el oro, que se han recuperado del bajón que tuvieron entre 2015 y 2016.

— ¿El tercer factor?

— El tercer sector muy dinámico de la economía es la agricultura, a eso le han dado muy poca importancia los comentaristas. El nivel de crecimiento de la agricultura entre 2006 y 2013 creció al 2%. A partir del 2016, la agricultura crece 4 hasta 5%. Hay otros sectores también: el área de finanzas, manufactura; entonces, vemos que el 2018 va a ser un año mucho mejor que 2017 y estamos esforzándonos para que el crecimiento supere el 4,5 %, que habilitaría el segundo aguinaldo.

— ¿Cuáles son los proyectos más grandes para el Gobierno el próximo año?

— Uno de los grandes sueños es el litio, que va a modificar la composición y la estructura económica del país, porque se inserta en una cadena mundial en ascenso y la inserción es desde la materia prima, la cadena, hasta las baterías. Hay cuatro industrias colaterales con el litio. Las siguientes semanas van a ser decisivas para completar el último eslabón que es el mercado de las baterías. Estamos muy entusiasmados y esperanzados. Hacemos un seguimiento diario a las negociaciones, eso va a ser entre 2018 y 2019.

  • Postura. Dijo que la repostulación de Morales es un ‘caso cerrado’. Foto: Álvaro Valero

— ¿Los otros proyectos?

— Hay otros elementos respecto a la diversificación industrial que lleva adelante el Estado: fábricas de cemento, de urea, derivados de gas en Tarija; es otra base industrial que viene de las cosas que veníamos haciendo antes. También  está el tema del mar; el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, donde tenemos mucha esperanza que nos vaya bien. Eso también marca otro momento histórico de la posición de Bolivia frente a Chile.

— ¿Otras obras en 2018?

— El tren bioceánico es otro proyecto. El presidente Evo habló con su par de Brasil del tren bioceánico, que es conocido en América Latina como el “tren de Evo”, por la pasión personal que le ha metido Evo con los presidentes de China, Europa, Asia, América Latina, para que el tren que atraviesa el continente sudamericano por Bolivia sea una realidad. Es algo que va a convertirse en una especie de Canal de Panamá férreo, por la cantidad de mercancía que se trasladará, es como construir un Canal de Panamá, pero sin agua. 2018 y principios de 2019 van a estar marcados por estas tres grandes decisiones, grandes proyectos que los hemos venido trabajando años atrás y que comenzarán a mostrar sus primeros resultados.

— ¿El tren desembocará en Ilo? ¿esta es la mejor opción para la carga boliviana?

— Ilo es una gran opción, por eso hemos hablado con el Presidente de Perú, la vista del presidente Morales a ese país apunta a que el bioceánico es por Brasil, Bolivia y Perú. De hecho, el tren bioceánico en su financiamiento involucra una fuerte inversión en el puerto de Ilo, porque hoy en día ese puerto es muy pequeño, no podría absolver ni la centésima parte de la carga que tiene que transportar. Hacer un súper puerto que pueda recibir la carga que viene  de Asia, de Brasil para luego transportarla. Cuando hablamos con los consorcios chinos y europeos, que son los que quieren financiar, en esa negociación siempre está toda la infraestructura: el puerto en Ilo, el tren bioceánico por Bolivia, hasta llegar a Corumbá, Brasil.

Perfil

Nombre: Álvaro García Linera

Nació: 19-10-1962

Profesión: Matemático Político y académico

Estudió Matemáticas en México, al retornar al país se formó en el ámbito sociológico; fue guerrillero, analista y luego ingresó a la política con el MAS. Es el trigésimo octavo vicepresidente del país, desde el 22 de enero de 2006, durante los tres primeros gobiernos del presidente Evo Morales.

Ser buen ‘vice’, cuatro requisitos

Lo primero: que el vicepresidente nunca quiera ser presidente

El vicepresidente Álvaro García Linera reconfirmó que no acompañará a Evo Morales en las elecciones generales de 2019. Se animó a hablar del perfil de su sucesor, quien deberá ser elegido entre el Presidente y los sectores sociales, aunque adelantó que deberá cumplir cuatro requisitos. para poder asumir el cargo.

— ¿De veras está cerrado que Álvaro no va a repostular?

— Ya di mi opinión al respecto.

— Sí, pero es que Álvaro nunca decidió por sí mismo, por su propio interés; siempre fue en vista de los sectores sociales, la tendencia social...

— Lo que pasa es que Álvaro García es de los momentos universales; para eso he vivido y eso me llena de vida y en momentos de estabilización administrativa, Álvaro García ya no es para eso. Hay muchísima gente que puede hacerlo, es un tema de ubicación histórica de mí; Álvaro siempre fue del momento tenso, conflictivo, épico y del momento universal de la lucha. Me siento útil haciendo otras cosas que la mera administración del proceso. Me siento útil, deseo, busco y voy a hacer otras cosas que vayan preparando de aquí a 10 o 20 años otro momento épico de universalismo.

— Siempre está conspirando Álvaro...

— Claro, para esos momentos que me llenan de vida; no sé si volveré a ver esos momentos, pequeños pero en los que se revela el universo y en los que la humanidad y su historia se comprimen, y uno lo puede ver y sentirse un ser vivo.

— ¿A quién le corresponde designar al nuevo acompañante de Evo Morales?

— En un diálogo entre organizaciones sociales y el Presidente, porque el Presidente necesita una persona de su confianza. No olvide que todo vicepresidente, hasta antes de Álvaro, se cree presidente y se pone a rezar para que se caiga el avión del presidente y así asumir el cargo.

— Entonces, ¿cuál es el perfil del nuevo vicepresidenciable?

— Primero, que nunca quiera ser presidente. Es decisivo, porque si no, se vuelve un tipo que reza porque se caiga su presidente. Que nunca quiera ser presidente, (solo) así el vicepresidente se convierte en un colaborador, un acompañante, una persona que ayuda, no que bloquea; que toma una actitud positiva, no conspirativa. Lo segundo, que tenga un respaldo de los sectores sociales, un conocimiento del mundo social, del mundo plebeyo; que tenga una cierta cercanía o un cierto reconocimiento. Tercero, una habilidad administrativa, porque un vicepresidente tiene varias funciones ejecutivas, de hecho es como un ministro transversal que se mete en agua, hidrocarburos, economía, medio ambiente, producción y tener una buena relación con el Legislativo, con la bancada mayoritaria y las bancadas opositoras. Es el único funcionario público que tiene doble misión, está en el Ejecutivo y en el Legislativo. Una cuarta cosa es que tenga una salud estable para acompañar el ritmo tan intenso y tan exigente del presidente.

— ¿Que sea mujer?

— Hay muchas mujeres capacitadas para ello. Por su puesto que puede ser una mujer, un varón, no pongo ahí ningún límite; hay muchas mujeres, tanto como varones, capacitados para cumplir excelentemente un papel vicepresidencial.

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