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Carlos Romero: ‘Se necesitan 4.000 policías más para un buen trabajo’

El Ministro de Gobierno aborda tareas de la reforma policial y las necesidades que tienen en la institución. Advierte que los cambios deben encaminarse junto a la Cumbre Judicial, prevista para este 2016, y al cambio del currículo de quienes tienen la vocación de ser policías. Sostiene que las faltas cometidas por algunos efectivos no deben generalizarse a toda la Policía Boliviana. Destaca los logros en materia de lucha contra el crimen, narcotráfico y corrupción.

Evaluación. El ministro de Gobierno, Carlos Romero Bonifaz, durante una entrevista que concedió a La Razón en su oficina de la ciudad de La Paz. Foto: José Lavayén

Evaluación. El ministro de Gobierno, Carlos Romero Bonifaz, durante una entrevista que concedió a La Razón en su oficina de la ciudad de La Paz. Foto: José Lavayén

La Razón (Edición Impresa) / Williams Farfán / La Paz

05:31 / 02 de enero de 2015

— Nuevamente la Policía es cuestionada por delitos que cometieron algunos efectivos. ¿Qué se piensa hacer para cambiar esa imagen?

— La imagen de la Policía se la gana y recupera con los operativos que se hacen, no podemos diseñar una estrategia de marketing para la institución. Es decir, la Policía tendrá integridad en la medida de lo que se requiera contra las organizaciones criminales, como se hizo con los delincuentes colombianos en Santa Cruz, los peruanos en La Paz, brasileños en Pando, como se lo viene haciendo con los minioperativos en materia de lucha contra el narcotráfico. En este último tema los resultados son contundentes.

— ¿Qué se puede hacer contra los efectivos infractores?

— No porque un alcalde delinca todos los alcaldes no sirven. Entonces, la Policía Boliviana es una institución de 37.000 integrantes y lo que hacemos para combatir los hechos de corrupción es aplicar los mecanismos de control internos.

— ¿Son suficientes las leyes policiales que existen para sancionar a los malos efectivos?

— Yo soy abogado, pero para mí las normas son simplemente un factor, o sea, las leyes por sí solas no modifican la esencia de las personas y de las instituciones. Es decir, en la Policía se debe trabajar varios aspectos: el currículo, fortalecer su especialidad, disminuir las asimetrías entre la Esbapol (Escuela Básica de la Policía) y Anapol (Academia Nacional de Policías), potenciarla de material, tecnología y estructura, todo para que (los efectivos) sean más eficientes en su trabajo.

En ese marco, se puede recoger alguna norma, ya que pueden haber unas que faciliten procedimientos más expeditos de denuncias, pero el tema normativo es solamente un factor.

— Mucho se habló de la reforma policial, ¿qué se hará sobre este tema y cuáles son las proyecciones que existen?

— Se habló que para la reforma policial se requiere continuar la mejora de sus condiciones materiales, de trabajo, cualificando y dando más estabilidad a la especialidad de sus cuadros, dotándoles de infraestructura y tecnología que les permita ejecutar un proceso mayor de desconcentración territorial y generar controles cruzados para así poder tener también un monitoreo de todo.

— ¿Cómo se hace el trabajo de reforma y con quiénes?

— La Organización de las Naciones Unidas (ONU) apoya con algunos técnicos para la realización de algunas encuestas que permitan medir la percepción que existe de la institución, sus sustancias y finalidades, desde adentro de la Policía Boliviana. Entonces, es una ayuda técnica metodológica para tener un diagnóstico.

No obstante, la reforma policial es un tema que lo vamos a desarrollar nosotros mismos con las instituciones que se requiera.

— ¿Cuándo se podrá concretar el citado cambio en la Policía?

— Estoy convencido de que la reforma es un tema paralelo que tiene que ver también con el proceso de la reforma de la justicia, que está acorde al tema de los policías, ya que trabajan juntos.

— ¿A qué cree que se deban los fracasos de anteriores reformas?, ¿por qué no hay efecto?

— Obviamente que aportaron acá (en la institución) y como en todo son ciclos que se desarrollan, se dio un sistema modular, se aplica un sistema de cuadrantes en el trabajo territorial. Son ciclos o etapas que tienen debilidades. La Policía en Bolivia tiene las debilidades que tiene en otras partes del mundo, pero también hay experiencias desarrolladas e interesantes en Inglaterra, Colombia y Chile que podemos emular de alguna manera. Estos modelos por los menos son orientadores para la institución.

— En el tema económico, ¿cuánto dinero se podría invertir en la reforma o para mejorar la institución?

— La proyección económica todavía no la tengo, pero actualmente invertimos 2.300 millones de bolivianos y hay 100 millones de dólares aproximadamente del Impuesto Directo a los Hidrocarburo (IDH) en gobernaciones y municipios; siempre los costos tecnológicos son enormes.Lo ideal sería tener un policía por cada 450 habitantes, o menos gente, y esto deberíamos implementarlo porque se necesitan unos 4.000 efectivos más para un buen control y trabajo. También sería bueno tener una cámara de vigilancia para cada 2.500 personas, todo esto es una inversión significativa.

— ¿Es necesario crear más unidades de control anticorrupción al interior de la Policía?

— Hay que “funcionalizar” los dispositivos existentes para el control cruzado. Por ejemplo, cuando una unidad de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) se prestó a participar de un “volteo” de  droga, fue la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) la que hizo un operativo y atrapó a esas personas. Por ahí también se puede crear un dispositivo específico. Aunque yo más confiaría en hacer funcionar los propios dispositivos existentes, como la FELCC y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), que tienen otras unidades internas como Inteligencia.

— ¿Cuándo estarán listas las nuevas normativas de la Policía?

— Ya existe un anteproyecto de ley, pero no podemos dar plazos, seguramente será aprobado en los primeros meses del próximo año.Sin embargo, no necesitamos otra norma para dar de baja a los efectivos que cometan delitos y sean atrapados in fraganti porque con la ley que hay basta. Se la aplica si hay flagrancia porque significa que existe un delito comprobado y que debe ser puesto ante la ley.

— ¿Cómo evalúa esta gestión?

— En términos generales hemos tenido una buena gestión como país. En el plano estrictamente del Ministerio de Gobierno, hemos incorporado y multiplicado operativos en materia de lucha contra el narcotráfico con resultados significativos. También el haber logrado la detención del peruano Martín Belaunde, que nos dio credibilidad en la lucha contra la corrupción.

Asimismo, hemos desarrollado las bases de una reforma penitenciaria y policial que actualmente están en curso, y que se constituyen en pasos significativos. Además, se mantuvo una tasa de reducción de cultivos de hoja de coca en el orden de las 3.000 hectáreas (netas).

PERFIL:

Nombre: Carlos Romero Bonifaz

Profesión: Abogado

Cargo: Ministro de Gobierno Autoridad del Ejecutivo

Es abogado. Fue director del Centro de Estudios Jurídicos e Investigaciones Sociales (CEJIS), dirigente de la Federación Universitaria Local (FUL) y constituyente por el Movimiento Al Socialismo (MAS). Fue designado ministro de Desarrollo Rural y Agropecuario y luego titular del Ministerio de Autonomías. En junio de 2011 asumió la responsabilidad de dirigir el Ministerio de la Presidencia en reemplazo del renunciante Óscar Coca. El 24 de enero, el presidente Evo Morales lo designó como responsable de la cartera de Gobierno, puesto que abandonó en junio de 2014. En enero de 2015 volvió al escenario político como senador del Movimiento Al Socialismo (MAS), pero en julio reasumió el cargo de ministro.  

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