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El Gobierno reúne pruebas, para Obama, de la injerencia de EEUU

Medida. ‘Estamos haciendo seguimiento de los actos de la potencia’, dijo Quintana.

Quintana, ministro de la Presidencia, expuso sus argumentos ayer en Bolivia Tv. Foto: ABI

Quintana, ministro de la Presidencia, expuso sus argumentos ayer en Bolivia Tv. Foto: ABI

La Razón / Ernesto Calizaya / La Paz

00:35 / 07 de enero de 2013

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, dijo ayer que el Gobierno acumula y tiene pruebas irrefutables de la injerencia de Estados Unidos y su embajada en Bolivia; anunció que las hará llegar al presidente de la potencia, Barack Obama.

“Estamos acumulando datos, haciendo un seguimiento escrupuloso a los actos de (EEUU) en nuestro país”, indicó en el programa El Pueblo es Noticia, difundido por la red de medios estatales Bolivia Tv y Patria Nueva.

“Hay tantas evidencias, y todos los días, para entregar esas pruebas a Obama, al Presidente de EEUU, para decirle: ¡Dejen de hostigar el Gobierno boliviano, dejen de cercar políticamente a nuestro gobierno, dejen de emboscarnos políticamente!”, agregó.

Por segunda jornada consecutiva este diario intentó contactarse con Erick Foronda, de la oficina de informaciones de la embajada estadounidense, para conocer la posición de esa legación sobre las sindicaciones del Gobierno boliviano, pero no tuvo éxito.

 Las relaciones entre el gobierno de Evo Morales y el de EEUU se deterioraron desde la asunción del líder cocalero al poder en 2006. En 2008, Morales expulsó    al embajador estadounidense en La Paz, Philipp Goldberg, bajo el cargo de conspiración. Hasta ahora ambos países no han repuesto embajadores, aunque firmaron un acuerdo marco de cooperación y respeto mutuo en 2011.

Ataques. El viernes, durante su discurso en el acto de inauguración del Año Judicial 2013, en el Tribunal Supremo de Justicia, el Jefe del Estado acusó a la Embajada de EEUU de utilizar el caso Extorsión y al estadounidense Jacob Ostreicher para dañar el proceso de cambio en Bolivia.

Sin embargo, cuando la conductora del programa El Pueblo es Noticia, Consuelo Ponce, también directora de Comunicación en la Cancillería, le preguntó al Ministro de la Presidencia sobre las pruebas que sustentan la acusación presidencial en el caso Ostreicher, Quintana respondió:

“No hay que esperar sujetos visibles de una ofensiva contra el Gobierno, lo que estamos viendo son rearticulaciones políticas de la Embajada de EEUU, por tanto, sujetos poco visibles a través de los cuales opera. Cualquier cosa sirve para erosionar y dañar la imagen del Gobierno”.

“Existen evidencias, pruebas irrefutables, sus informes unilaterales sobre narcotráfico, derechos humanos los desenmascaran”, explicó Quintana, quien como lo hiciera antes denunció que hay una guerra permanente de EEUU “contra el proceso de cambio”.

En el caso de la red de extorsión, que se investiga desde finales de noviembre de 2012, el ministro recordó que fue el Ejecutivo el que reveló su existencia y entregó las pruebas, que han permitido la detención de, al menos, una decena de personas.

“Usan este caso (Ostreicher)   —en su Congreso para ganar votos— como si fuera una decisión política del Gobierno la extorsión (...) como si en Bolivia estuviera reinando e imperando como método de Estado. Eso es lo que nos indigna”. “¿Qué hemos hecho a EEUU para que conspire contra Bolivia?”, inquirió.

gestiones. El caso del empresario Ostreicher —con detención  preventiva durante 18 meses, acusado de lavado de dinero— destapó la red de extorsión, integrada por abogados de dos ministerios y fiscales que exigían grandes  sumas de dinero a procesados por diferentes delitos a cambio de decisiones judiciales benignas.

Congresistas, exfuncionarios del Departamento de Estado y  asesores de la embajada estadounidense pidieron públicamente por la liberación de Ostreicher  quien finalmente se benefició con la libertad bajo fianza en diciembre, tras 575 días en la cárcel.

El canciller boliviano, David Choquehuanca, dijo el viernes que el Gobierno aún no concederá su beneplácito al embajador nominado por Washington en noviembre de 2012.

Aunque la Cancillería realiza esfuerzos para el restablecimiento de relaciones diplomáticas con EEUU, las gestiones podrían deteriorarse. “Estamos acumulando datos, nosotros no somos improvisados ni irresponsables. Estamos haciendo un seguimiento escrupuloso a los actos de la potencia. No nos hemos echado a dormir”, advirtió Quintana.

Relaciones pueden resentirse

¿En qué queda la relación de Bolivia y EEUU, que ha dado a conocer el nombre de su embajador, cuando hay esta nueva conspiración? La pregunta fue formulada  por Consuelo Ponce, quien dirige   el programa El Pueblo es Noticia y es directora de Comunicación en la Cancillería.

“Nuestro Canciller (David Choquehuanca)  está haciendo todos los esfuerzos por el restablecimiento de una relación que preserve fundamentalmente el respeto mutuo. Usted y el país  serán testigos  cuando esa relación se quiebre unilateralmente por Estados Unidos, y sabrán qué decisión va a tomar el Gobierno”, respondió Juan Ramón Quintana, ministro de la Presidencia.

“Ésta no es una amenaza … es un atributo del Estado decirle a un embajador, a un gobierno, usted se ha pasado de la raya, y como se ha pasado de la raya hemos tomado la decisión de que vuelva a su país a reconsiderar esta relación”, añadió.

Aunque Estados Unidos dio a conocer el nombre de su embajador, aún falta el beneplácito del Gobierno boliviano, para el que  no se ha fijado un plazo o fecha.

“Ojalá podamos seguir avanzado. El Canciller está haciendo su trabajo, el presidente (Evo Morales) todavía tiene expectativas de que las relaciones se normalicen, pero hay estos episodios desagradables de manipulación e injerencia”, apuntó.

Ministros cuestionan palabras de Ostreicher

Los ministros de Gobierno y de la Presidencia, Carlos Romero y Ramón Quintana, respectivamente, cuestionaron las declaraciones vertidas por Jacob Ostreicher tras recuperar su libertad.

El 27 de diciembre, el aludido salió en defensa de Maximiliano Dorado, preso en Brasil por narcotráfico. “Maximiliano Dorado vivió en Bolivia diez años, la justicia boliviana no tenía nada contra él”, declaró a la red Uno.

“Creo que Maximiliano Dorado es un caso indefendible, porque se lo considera un “pez gordo” del narcotráfico por su vinculación a un cártel (Primer Comando Capital de Brasil) que es uno de los más importantes en la región”, señaló Romero a La Razón. A Ostreicher se lo relacionó con Dorado porque sembró arroz en una propiedad del brasileño.

Quintana refirió que aunque se presume la inocencia del estadounidense, es “sospechosa” la manera en que enviaba dinero al país a la colombiana Claudia Rodríguez.

“Tratar de hacerse el santito y con una embajada que está respaldando la santidad de este ciudadano es por demás sospechoso”, indicó Quintana.Añadió que ve a Ostreicher como un “actor de película, que hace declaraciones fantasmagóricas (...)”.

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