Nacional

Jorge Clavijo infundía temor por su agresividad

La primera condición para conversar sobre él es el anonimato y ni siquiera mencionar en qué unidad trabajó con él. No obstante, aún cuando acceden a hablar bajo esa circunstancia, sus conocidos no se atreven a referirse a la personalidad de Clavijo.

Caso. El comandante de la Policía, coronel Alberto Aracena, muestra la foto de Jorge Clavijo.

Caso. El comandante de la Policía, coronel Alberto Aracena, muestra la foto de Jorge Clavijo. Foto: Afka

La Razón / Elisa Medrano / La Paz

02:54 / 04 de marzo de 2013

Hablar con los camaradas y con la gente allegada al teniente de Policía Jorge Clavijo Ovando, buscado por el asesinato de su esposa Hanalí Huaycho con 15 puñaladas, no es conversar sobre un amigo o una persona carismática y sociable, sino es referirse al temor que infundía y a su agresividad.

La primera condición para conversar sobre él es el anonimato y ni siquiera mencionar en qué unidad trabajó con él. No obstante, aún cuando acceden a hablar bajo esa circunstancia, sus conocidos no se atreven a referirse a la personalidad de Clavijo.

Hay coincidencia en que el expolicía, desaparecido desde el crimen de Huaycho el 11 de febrero, es una persona impulsiva, capaz de lanzarse a un río para efectuar el rescate más peligroso, como ocurrió en el último accidente ocurrido en la vía a Chulumani el 21 de enero, donde se le vio cruzar el río Unduavi con una cuerda para rescatar a una de las víctimas. Esa acción le valió el calificativo de “héroe” y “valiente”.

“Era muy osado, hiperactivo, le gustaba la adrenalina y también gritar”, describe una persona que lo vio trabajar en Radio Patrullas 110, su primer destino tras culminar sus estudios en la Academia Nacional de Policías (Anapol).

“Recuerdo que cuando había un caso se iba colgado de la patrulla, era explosivo”, añade otra persona, quien, sin embargo, evita dar mayores detalles sobre el exoficial de la Policía.

“Era loco, loco”, menciona otro efectivo, quien además comenta que fue testigo de una reacción violenta contra uno de sus camaradas de rango inferior, a quien no sólo ofendió verbalmente, sino que le pateó.

Uno de sus compañeros de estudio recuerda que en 2003, cuando todavía eran cadetes de la Anapol, fue denunciado por agredir físicamente a un camarada.

En una de las denuncias que presentó ante mandos superiores de la Policía Nacional, Huaycho precisa que esa agresión ocurrió el 23 de octubre de 2003. “Este oficial ya tenía antecedentes conocidos por hechos similares en contra del brigadier Joskar Andia Murillo”, aseguró.

Los antecedentes disciplinarios de este caso están contenidos en el informe 277/2006, con el número de caso 077/2003.

Por las constantes agresiones que sufrió, Hanalí había denunciado a su pareja en al menos 14 ocasiones ante instituciones policiales, como el Comando de la Policía, el Tribunal Disciplinario Superior de la Policía Boliviana, la Fiscalía de La Paz, de la ciudad de El Alto y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC).

La abogada de Huaycho, Norka Cuéllar, recordó que su defendida temblaba de miedo frente a su esposo y que le tenía pánico.

Delante de la jurista, Clavijo amenazó de muerte a su esposa y también advirtió a la abogada que iba a correr la misma suerte.

De Radio Patrullas 110, Clavijo fue transferido a la Unidad de Bomberos Antofagasta.

Allí estuvo alrededor de dos años y después pasó a filas de Inteligencia del Ministerio de Gobierno. Fue en esas circunstancias que conoció a Huaycho, de profesión periodista, pues ella trabajaba en esa entidad.

UTARC. De Inteligencia fue transferido a la Unidad Táctica de Articulación, Reacción y Control de Crisis (Utarc), que desarticuló un presunto grupo de terroristas en el hotel cruceño Las Américas, en 2009.

De esa unidad fue nuevamente remitido a Bomberos, entidad en la que desempeñó funciones hasta el día del crimen de Huaycho, en El Alto.

Quienes lo conocen, reconocen que a nivel profesional realizó cursos de capacitación, como en Perú. El viceministro de Régimen Interior, Jorge Pérez, dijo que fue formado en Inteligencia y Contrainteligencia, por lo que era un sujeto peligroso.

Sin embargo, a pesar de esos antecedentes, tres días antes del crimen de Huaycho, Clavijo fue designado instructor de la Anapol.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, reconoció que había varias denuncias en contra del oficial, por lo que lo describió como una persona violenta.

Sostuvo que es cuestionable el hecho de que aún cuando tenía esos antecedentes haya sido designado instructor, por lo que cree que se debe reevaluar esa selección.

Las denuncias

Hanalí Huaycho pidió que Jorge Clavijo sea dado de baja de forma definitiva.

La periodista peregrinó por diferentes entidades policiales para la baja de Clavijo. Ese hecho se dio sólo después de su muerte.

Más información

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia