Nacional

Juicio busca indemnizar a familiares de víctimas

El proceso civil puede afectar el patrimonio económico de Goni

Labor. El equipo de trabajo durante una jornada  preparatoria para la cita del 14 de mayo.

Labor. El equipo de trabajo durante una jornada preparatoria para la cita del 14 de mayo.

La Razón (Edición Impresa) / Erick Ortega / La Paz

00:00 / 26 de julio de 2015

El juicio civil contra Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Sánchez Berzaín es por graves violaciones a los derechos humanos y el contenido es “básicamente patrimonial”, explica el abogado Rogelio Mayta.

En Bolivia hay otro que se encuentra estancado porque se requiere la presencia de Goni.

La abogada estadounidense Beth Stephens afirma que lo importante es que el caso avanza, aunque lentamente.

“Ahora estamos esperando una decisión de la Corte de Apelación. Metimos una demanda revisada en junio de 2013 y los dos demandantes pidieron que el juez de primera instancia rechazara esa demanda; pero el juez lo negó. En mayo de 2014 nos dieron permiso para seguir con el caso”, expresa Stephens desde Estados Unidos.

Sánchez de Lozada ha presentado una apelación extraordinaria y la defensa de los familiares espera la decisión de la Corte de Apelación. No hay una fecha fija para que esto suceda; sin embargo, es probable que la decisión sea emitida antes de fin del año, añade Stephens.

Si la apelación se decanta en favor de los abogados de los familiares caídos en octubre, entonces se ingresará a una etapa de presentación de pruebas. Se hace un intercambio de documentos y ambas partes “se muestran las cartas”. Podría durar, como máximo, un par de años.

Un juez determinará si hay pruebas suficientes para ir a un juicio en Florida. Y el proceso en sí durará menos de dos semanas.

Aunque Goni evitó hablar de sus recursos económicos, el objetivo es que los familiares de las víctimas reciban indemnización. Esto puede afectar el patrimonio del expresidente, incluso después de que éste fallezca.

El proceso empezó en septiembre de 2007

Aproximadamente a las 15.00 del 19 de septiembre de 2007, Gonzalo Sánchez de Lozada se encontraba tranquilo y sentado en compañía de una mujer. Tenía la vista clavada en un documento y en la diestra llevaba un bolígrafo listo para escribir. Lucía una camisa clara con rayas horizontales y la escena estaba apenas iluminada por la luz que se escurría de una ventana cubierta con una cortina.

“Goni, Goni…”, le dijo un desconocido y el expresidente se levantó afable y tomó el legajo de hojas que le entregó aquel hombre. Empezó a ver el documento y, de pronto, quedó atónito.

Poco a poco —tal y como está registrado en el portal digital de La Razón—, el hombre que le dejó la nota se fue alejando y el exmandatario se quedó hojeando los papeles.

La última palabra que le dijo el desconocido al expresidente fue “servido”. Con este término se dio por “notificado” Gonzalo Sánchez de Lozada y fue el puntapié inicial para esta búsqueda de justicia.

El proceso civil se realiza contra el expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Sánchez Berzaín. Durante una anterior audiencia (19 de diciembre de 2008) ambos fueron citados por la justicia estadounidense.

Nunca le vamos a dejar en paz

No he podido hablarle directamente. Pero si me hubieran permitido, yo le habría dicho que es un asesino. Le habría dicho que por su culpa están mis hijas y mis hijos sin el cariño de su madre. Porque por su culpa yo estuve tantos años de madre y de padre para ellos. Le hubiera gritado por el dolor de mis compañeros. Yo le hubiera gritado todo lo que tengo en mi corazón. Lamentablemente, no he podido gritarle nada.

Cada día recuerdo lo que ha pasado ese 2003, cuando mataron a mi esposa. Ella estaba en la casa, pero la bala ha traspasado la pared. Ella se ha desangrado en el sillón y para mí ha sido muy duro.

Esos días que nos vimos, aunque no pude decirle nada, yo he estado muy orgulloso. Sinceramente jamás había pensado en hacerlo sentar en el banquillo de los acusados. Ahí lo tenía, frente a mí, a un poderoso que tiene un montón de dinero. Yo estaba en nombre de todos mis compañeros y sentía que también estaba en nombre de Bolivia. Así es como un pobre ha estado frente a frente con un rico. Yo le miraba de frente, sin bajarle la cara y estábamos más o menos a metro y medio de distancia.

Cuando fui, los abogados me advirtieron. “No es como en Bolivia, aquí es muy diferente, no puedes decirle nada”, me habían prevenido y solo por eso me he quedado callado. Solo nos hemos mirado y no nos hemos dicho ni una sola palabra.

Ni la mano nos hemos dado, ni con él ni con su abogada, y creo que eso ha sido muy duro para ella porque trataba de acercarse a nosotros, pero nosotros no queríamos nada.

Creo que Goni es un cínico, siempre ha estado negando todo lo que se le preguntaba. Decía que nada sabía y que había olvidado muchas cosas. Creo que no quiere asumir sus responsabilidades, pero por lo menos le hemos hecho sentar ahí. Jamás había pensado en tenerlo ahí. No-sotros, hasta donde podamos, no le vamos a dejar en paz.

Teófilo Baltazar Cerro

es representante de los familiares.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia