Nacional

Marco Enríquez: ‘En el tema mar se avanzó más en la dictadura que en la democracia

Sus primeras palabras son para aclarar que no cuestionará la política exterior del Presidente de Chile fuera de sus fronteras. El excandidato presidencial chileno en 2009, que obtuvo el tercer lugar con el 20% de respaldo, llegó a La Paz para entrevistarse con el vicepresidente Álvaro García. En el tema marítimo, prefiere que el gobierno de Evo Morales acuda al diálogo para resolver el diferendo, aunque respeta la decisión boliviana de acudir a cortes internacionales.

Marco Enríquez, excandidato presidencial en Chile

Marco Enríquez, excandidato presidencial en Chile Foto: Víctor Gutiérrez

La Razón / Iván Paredes Tamayo

02:12 / 06 de mayo de 2012

— ¿Éste es el peor momento de la relación Bolivia-Chile?

— Primero quiero decir que no criticaré a mi Presidente fuera de mi país, lo haré en mi país. Dicho esto, sí creo que no hay un buen momento entre Bolivia y Chile; hubo mejores momentos, porque hubo mejor integración y gestos más ricos y fraternos. Ahora no hay un mensaje de integración.

— ¿A qué cree que se debe esto?

— Nosotros los chilenos estamos atentos a un escenario que es el litigio con Perú en La Haya, eso concentra gran parte de nuestra energía. Lo segundo es que ganó la elección un gobierno menos integracionista, un gobierno que dijo que la integración comercial es más importante que la integración cultural, y eso es una definición. Ahora, esa elección la ganó democráticamente, gran parte de Chile apoya a ese gobierno.

— Con Bachelet se avanzó en la agenda de 13 puntos. Piñera dijo que iba a continuar con el tratamiento. ¿Hoy las diferencias ideológicas obstaculizan llegar a acuerdos?

— Creo que la agenda de 13 puntos es una agenda importante, pero no trascendente. Lo trascendente es que Chile y Bolivia puedan concordar un camino que atienda las legítimas demandas de ambos pueblos, de mayor integración y mayor solidaridad. También creo que la agenda diplomática tiene un avance, pero no es suficiente.

— ¿Por qué?

— Creo que los chilenos somos un pueblo excepcional, pero reconozco que tuvimos élites demasiado conservadoras que no ven una relación como un bien, sino más (como) un problema.

— ¿El tema marítimo obstaculiza el diálogo bilateral?

— La demanda de soberanía es la que más complejiza la conversación. En Chile hay más rechazo al debate sobre la soberanía que al mismo tema del mar.

Chile tiene miles de kilómetros de costa, Chile tiene necesidad de integración energética, Bolivia es muy relevante en el norte de Chile, no es un asunto menor; entonces, creo que hay un conjunto de caminos que nos llevan a una sola respuesta: que es urgente la integración.

— ¿El tema marítimo tendrá que ser excluido de la agenda de 13 puntos para avanzar en los demás temas?

— No soy de los que creen que hay que sacar de la tabla el tema marítimo, reconozco que es un tema que tenemos que discutir, es un tema (al) que los chilenos no podemos dar la espalda a un debate. Soy un hombre que creció buscando la integración…

— Entonces ¿cómo lograr la integración?

— En la diplomacia, en los gestos. Hay un conjunto de oportunidades que se deben asumir. Por ejemplo, el hecho de que (yo) esté aquí ya es un símbolo de integración. Me reuní con el presidente Evo Morales y con el vicepresidente Álvaro García, ¿qué más señal que esa?, ya que si no me importara Bolivia tanto, vendría cada 15 años, pero vine mucho. El movimiento que encabezo tiene una señal importante para Bolivia, que es la construcción de una verdadera integración.

— ¿Cómo ve su movimiento la política boliviana?

— Nosotros somos respetuosos del proceso político que se vive hoy en Bolivia. Tengo un gran respeto por Evo Morales y por Álvaro García Linera. No son muchos los líderes latinoamericanos con los que quisiera reunirme…

— Evo Morales y Álvaro García tampoco se reúnen con muchos políticos de afuera...

— Para mí es un honor.

— ¿Cómo entiende eso?

— Como una convicción común. Desde Chile podemos ser más audaces, ya que faltó más audacia para resolver problemas. También podemos ser más generosos.

— ¿Cómo ser generosos?

— La diplomacia no sólo tiene intereses sino también tiene principios, y para lograr principios tenemos que ser buenos vecinos y creo que Chile fue un mal vecino con Bolivia.

— ¿El trabajo que hace acá es una campaña para futuras elecciones en Chile?

— El Partido Progresista no se restará de las elecciones del 2012 y el 2013, estaremos presentes….

— ¿Pero en Chile cómo ven sus visitas a Bolivia?

— Sé (a) dónde va tu pregunta y me parece legítima; habrá una controversia. Pero te cuento, una vez fui a un recital de Joaquín Sabina y él me nombró y la mitad del estadio me silbó; luego preguntaron a Sabina cómo tomó (el hecho de) que nombró a mi persona, y él respondió que ‘me alegra que Marco no busque la unanimidad’. Yo no aspiro a la unanimidad, aspiro a construir una mayoría, respeto mucho la democracia de mayoría y minoría, pero mi posición no es de unanimidad y el hecho de estar acá no genera grandes consensos; pero en algunos temas hay convicción, las aprendo y las negocio en busca de integración.

— ¿Su partido político puede ser un puente entre Morales y Piñera para resolver los problemas bilaterales?

— No. Yo soy muy respetuoso de la soberanía, yo no gané la elección en Chile, algunos dicen que tampoco la perdimos porque sacamos un buen resultado, pero quien fue electo por los chilenos es Sebastián Piñera y quien lleva la política exterior de Chile es Sebastián Piñera. Ya llegará el momento en que los progresistas pongamos al continente en otra forma de hacer política, pero hoy somos una fuerza en construcción. También no me resto a mi derecho de construir a mi manera y poner un grano de arena.

— ¿De qué habló con el vicepresidente Álvaro García?

— Hablamos de la importancia de la integración, el debate en que está Bolivia, cómo ve el Vicepresidente a Chile, fue una conversación intensa y larga…

— ¿Tocaron el tema marítimo?

— Es imposible no abordar el tema marítimo. Yo nunca vine a Bolivia e intenté evitar el tema. Es como ir a la República Argentina y no hablar de las Malvinas. Venir a Bolivia y no hablar del tema marítimo es un cinismo brutal y tan cínico no soy. La fraternidad se construye escuchando la agenda de todos y a mí no me asusta la agenda de ustedes.

— Pero ¿cómo resolver el tema marítimo con posiciones antagónicas?

— Se necesita un camino, se necesita una solución y te digo algo provocador: Augusto Pinochet fue un dictador, cuya dictadura asesinó a mi padre, a mi familia y en su dictadura yo fui exiliado; él, que no fue ningún demócrata y que pertenece a la zona gris de la humanidad, en su agenda entabló el tema de la mediterraneidad boliviana.

— Es decir, ¿la tesis de Charaña se puede replicar en esta coyuntura?

— Creo que estamos en otro ciclo, pero creo que no es aceptable que la democracia chilena esté por debajo de la dictadura en el tema marítimo. En la dictadura se llegó más lejos en este tema que en la democracia chilena.

— Hay críticas en Chile acerca de que Bolivia acuda a tribunales internacionales para resolver el tema del mar. ¿Usted acepta esta alternativa?

— Me gusta más el diálogo. Tengo la certeza de que el camino que eligió Perú (de litigio) es muy complejo, pero está en su derecho, como pueden pedirnos a los progresistas que sigamos con fuerza promoviendo un diálogo cuando un país decide ir a un tribunal. Si vamos a un tribunal, esperemos que el tribunal decida. Más preocupado estoy por las relaciones chileno-peruanas que (por) las relaciones chileno-bolivianas.

— ¿Cómo afectará a la región el veredicto final del litigio entre Chile y Perú?

— Ya veremos, creo que los chilenos vamos a ganar, nuestra diplomacia está bien preparada. Estoy seguro de que Chile está preparado para afrontar ese proceso.

— De ser gobierno en un futuro en Chile, ¿cómo abordará la relación con Bolivia?

— Siempre buscando la integración, escuchando la agenda boliviana y que ustedes también escuchen nuestra agenda.

Perfil

Nombre: Marco Enríquez-Ominami

Nació: 12-06-1973

Profesión: Cineasta y político chileno

Cargo: Excandidato presidencial

Ingresa a la Juventud Socialista de Chile en la década del 90. En las elecciones parlamentarias de 2005, Enríquez-Ominami obtiene por mayoría una diputación con el Partido Socialista. Decidido a ser candidato a la presidencia de Chile en los comicios de 2009, pide a su partido elecciones primarias entre él y Eduardo Frei para decidir quién será el candidato único de la Concertación. El Partido Socialista se niega y afirma que Frei es el candidato único. Así, renuncia a su organización política y decide participar en las elecciones como candidato independiente. Obtiene el tercer lugar con el 20,13% de los votos. Hoy es presidente del Partido Progresista.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia