Nacional

‘(El Túpac Katari) puede ser útil para órdenes militares y seguridad’

Manuel cárdenas: El ingeniero aeroespacial, de nacionalidad boliviana y colombiana, se especializa en Alemania. Habla del uso que se puede dar al satélite Túpac Katari que comprará el Gobierno de Evo Morales a la República de China. El experto llegó a la ciudad de La Paz el pasado lunes, por una invitación del jefe de la Primera Brigada Aérea de la Fuerza Aérea Bolivia (FAB), General Víctor Meneses, y del jefe del Departamento III, Coronel Edwin Bonilla, para dictar un curso sobre su especialidad.

Beneficio. El ingeniero Juan Manuel Cárdenas durante la entrevista que concedió a La Razón el miércoles, en la ciudad de La Paz, para referirse al satélite Túpac Katari.

Beneficio. El ingeniero Juan Manuel Cárdenas durante la entrevista que concedió a La Razón el miércoles, en la ciudad de La Paz, para referirse al satélite Túpac Katari. Foto: Ángel Illanes

La Razón / Luis Mealla

00:35 / 09 de julio de 2012

—¿Fue buena decisión que Bolivia adquiera un satélite?

—Es un buen paso para Bolivia, el país entrará a una tecnología avanzada. Además del prestigio, esto trae muchos beneficios; dada la geografía tan accidentada del país, es muy caro proveer por cable o antenas terrestres, entonces el satélite va a permitir una rebaja de costos para mandar telecomunicaciones a zonas alejadas, es decir, proveer servicios de internet con teleducación, telemedicina, televisión y otras funciones como comunicaciones militares.

—Es un satélite chino, ¿cómo está esa tecnología con relación a la de otros países?

—China ha mejorado mucho su tecnología satelital. Otros países de Europa, Estados Unidos y Rusia tienen más años de experiencia y su tecnología es más cara. Sin embargo, los índices de confiabilidad son comparables con la tecnología china; es una compra interesante y acertada.

Es como cuando se compra un carro, un Mercedes Benz es más caro que un BMW, pero tienen calidades similares.

—El tiempo de vida es de 15 años, ¿justifica el precio?

—Son 300 millones de dólares, esto implica el entrenamiento de técnicos e ingenieros que irán a China para especializarse en el control del satélite. Además incluye el satélite, el lanzamiento, los seguros correspondientes, dos centros de control en La Paz y Santa Cruz. Además, el hecho de extender cable a todo el país sería mucho más caro, compensa. Los niños del área rural tendrán una formación de mayor calidad, es invertir en la educación y eso genera riqueza para el país.

—¿Cuáles los principales usos y beneficios del Túpac Katari?

—Un satélite de comunicaciones está diseñado para transmitir información. Para tener otros beneficios se necesita otro tipo de satélites como los de observación terrestre. Supongo que Bolivia hace lo mismo que otros países que compran imágenes satelitales que son bastante caras, por eso me parece importante que en un futuro no muy lejano adquiera otro satélite que tiene su sustento económico y político. 

—Si sólo transmite información, ¿podrá coadyuvar a la seguridad interna del país?    

—Imagino que eso ya se está hablando a nivel gubernamental con los fabricantes, porque el satélite debe estar diseñado para ello; el beneficio es que se pueden enviar señales encriptadas, datos que están escondidos, que no se pueden recibir si uno no tiene la clave.

Esto puede ser útil para la transmisión de órdenes militares o seguridad y vigilancia. Se manda señales encriptadas, puede modificarse ciertas configuraciones del satélite; si no hay la clave, no se puede leer la información.

—¿Se precisa otro satélite?

—El satélite de observación terrestre podría servir para mayores aplicaciones de seguridad y defensa como es la observación y vigilancia del terreno, el monitoreo de uso de tierras, recursos naturales, incendios y otros usos.

—¿Y, con el Túpac Katari?

—Se puede transmitir todo tipo de información como una llamada, un e-mail, datos técnicos, coordenadas; por ejemplo, de dónde hay campamentos ilícitos en temas de narcotráfico. Si alguien quiere decir a otra persona que hay un hecho irregular en algún lugar remoto, simplemente se lo manda vía satélite. Lo bueno es que con esta posibilidad de hacerlo encriptado es más seguro; puede ser documentación militar que, de pronto, entidades al margen de la ley estén interesadas en obtener, por eso es importante que las comunicaciones vayan encriptadas.

—¿La Policía también podrá hacer uso de esta tecnología?

—Bolivia tiene comunicaciones terrestres para todo lo que es la transmisión de datos en la Policía y la parte militar, pero de pronto hay una brigada que está en zonas muy alejadas y tiene que estar viendo si alquila capacidad satelital para hacer una llamada o para enviar datos; ahora sería de una forma autónoma con un satélite boliviano y sin estar usando otra tecnología.

—En resumen, ¿un control preciso de actos irregulares?

—Desde la tierra los policías y militares deberán poder enviar información al satélite para que lo reciban los altos mandos; esa sería la aplicación principal de forma más rápida e inmediata, porque no hay que estar esperando nada, ya que el satélite siempre estará en el mismo punto.

Incluso, con el satélite se pueden organizar operativos más inmediatos, es una comunicación de ida y vuelta como una llamada telefónica o el internet.  Por ahora, el principal uso es para telecomunicaciones sociales, se puede reprogramar para cualquier uso que tenga que ver con la transmisión de datos sea militar, científico, comercial o también el uso en coordinación con otras naciones.

—¿Se podrá coordinar acciones también con países vecinos?

—Se puede pensar también enviar datos a otros países para tener un monitoreo de actividades irregulares, esto se realiza de forma terrestre, pero el beneficio del satélite es que la cobertura está dada de inmediato, para todo el territorio, no sólo en las capitales.

—¿En Bolivia hay personal capacitado en satélites?

—Actualmente supongo que no, porque es una tecnología de la cual hay poco conocimiento.

—Entonces, ¿cómo se prevé el control de esa tecnología?

—Para el control de un satélite se necesitarían unos 20 ó 30 ingenieros y al menos un año de capacitación, sería suficiente para el control que es algo complicado. Además, los chinos venderán los programas para el control del satélite, es algo estandarizado.

—¿Policías y militares también deberán capacitarse?

—Claro que sí, ellos, en algún momento, estarán utilizando los servicios del satélite y por eso deberían aprovechar para recoger, de pronto, algunos cupos de capacitación que viene con el paquete de compra del satélite Túpac Katari. Es importante que las fuerzas militares y policiales sepan las bases, qué es un satélite, cómo funciona y los usos que se pueda dar.

Perfil

Nombre: Juan Manuel Cárdenas

Nació: 25-02-1985 en Tuluá-Colombia

Profesión: Ingeniero

Cargo: Estudiante de maestría

Es experto en ingeniería aeroespacial

El papá de Cárdenas es boliviano y su mamá, colombiana. Por ello tiene doble nacionalidad. Estudió la primaria y secundaria en el Colegio Alemán de Santa Cruz y La Paz. Sin embargo, salió bachiller del Colegio Alemán de Cali, Colombia, y después viajó a Alemania a estudiar ingeniería aereoespacial durante cinco años. Luego volvió a su tierra natal a trabajar para su gobierno durante un año. Después, retornó a Alemania para una maestría en aplicaciones satelitales. El ingeniero está en plena especialización en GPS y navegación por satélite, cuyo curso concluye en noviembre de este año. En lo inmediato, Manuel Cárdenas prevé el inicio de un doctorado durante los próximos tres años.

En octubre de 2011, junto a sus docentes de una universidad alemana, fundó una empresa dedicada a aplicaciones de GPS y navegación satelital; en la misma entidad realiza su tesis para la maestría. Después de terminar su doctorado en 2015, dice estar dispuesto a dar sus servicios en consultorías en temas satelitales en Europa y Latinoamérica.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia