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Van 20 militares muertos desde 2010 y no hay ni un responsable

La mayoría perdió la vida por ahogamiento y por accidentes. En todos se instauró un sumario. Cinco casos pasaron a la Justicia Ordinaria y no se halla al o los culpables. El padre de Poma busca hacer justicia con sus manos, ya que no avanza el juicio.

Gráfico: La Razón

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La Razón (Edición impresa) / Elisa Medrano / La Paz

00:00 / 04 de agosto de 2013

Desde 2010, una veintena de conscriptos, cadetes, oficiales y suboficiales falleció en las Fuerzas Armadas cuando prestaba servicio. Pese a que algunos murieron en accidentes, los responsables no fueron identificados ni castigados en pesquisas en la Justicia Ordinaria.

Nueve de las víctimas pertenecían a la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), ocho soldados y un cadete. Cuatro eran del Ejército, dos subtenientes, un suboficial y un conscripto. Siete estaban en la Armada Boliviana, todos marineros. Cinco casos están en juicio ordinario y ninguno acabó.

Este diario intentó entrevistar al comandante en jefe de las FFAA, Edwin de la Fuente, pero en la Unidad de Comunicación se indicó que no habrá ningún pronunciamiento respecto a la muerte de uniformados. Este jefe militar también rechazó en dos oportunidades audiencias al defensor del Pueblo, Rolando Villena.

El ministro de Defensa, Rubén Saavedra, informó a la Cámara de Diputados el miércoles 31 que la mayoría de los soldados (11) falleció por ahogamiento, como consecuencia de accidentes y acciones de desobediencia, por lo que no ameritó mayor investigación ni sanción a nadie.

En todos los casos se instauraron sumarios militares, aunque en algunos también intervino la Justicia Ordinaria, debido a que habría alguna responsabilidad, por lo que aseguró apoyo.

Las muertes de los subtenientes de Ejército Gróver Poma Guanto (2011) y Ceooly Espinal (2013), que recibían instrucción en la Escuela de Cóndores de Bolivia (Esconbol), ameritaron una investigación en la vía ordinaria.

En el primer caso, según Saavedra, uno de los oficiales, identificado como Franz G., además de enfrentar un proceso en la Justicia Ordinaria, fue separado de la institución, a raíz del fallecimiento de una enfermera, en junio, en el Estado Mayor de Miraflores.

Precisó que las autoridades deberán establecer si hubo encubrimiento por parte de los jefes militares, ya que ese oficial seguía trabajando al interior de las Fuerzas Armadas.

Agregó que los militares involucrados en la muerte de Poma tenían la orden de permanecer en ese lugar, pero no explicó por qué no lo hicieron y de quién es la responsabilidad.

Respecto al deceso de Espinal, dijo que se inició un sumario militar, aunque  además se abrió un proceso por la vía ordinaria, el que fue coadyuvado por esa institución militar.

Declaración. Recordó que en diferentes fechas declararon ante la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Yacuiba cinco instructores, el médico operativo de la Esconbol, otro instructor y ocho estudiantes de la institución militar. Posteriormente se presentaron tres instructores y cuatro alumnos más.

Además del fallecimiento de ambos oficiales, la Justicia Ordinaria indaga la muerte del cadete de aviación Wildo Delgado de los Ríos, del soldado Carlos Flores Chura y del marinero Henry Molina Gutiérrez, los tres a causa de disparo de arma de fuego.

El presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, Lucio Marca, expresó su preocupación porque son varias muertes de conscriptos y de oficiales o suboficiales en los últimos tres años, la mayoría todavía no fue esclarecida y no se identificó y sancionó a los responsables.

Después de recibir la información oral de Saavedra, el asambleísta adelantó que todos los datos que fueron proporcionados por la autoridad gubernamental serán analizados, con el fin de que se pueda emitir recomendaciones a esas instituciones.

Explicó también que se requerirá mayor información en determinados casos, si es que corresponde, para que se pueda complementar el reporte conclusivo a ser elaborado.

Además, indicó que su comisión también evaluará la pertinencia de pedir que se amplíen las investigaciones de algunos decesos, aunque no especificó de cuáles. Agregó que el hecho de que no se haya esclarecido algunas de esas muertes es porque la Justicia Ordinaria tiene falencias. Sólo así se explica por qué no se castigó a nadie en el caso Poma, en tres años.

Reporte de cada fuerza militar

Informe

Los datos sobre la cantidad de fallecidos fueron remitidos  por cada una de las fuerzas al Ministerio de Defensa.

Educación

Se informó también que se imparte enseñanza en diferentes ramas técnicas, tanto a cadetes como al personal de la tropa, a través de diferentes cursos.

Villena califica de ‘escándalo’ las bajas

De un “escándalo” calificó el Defensor del Pueblo, Rolando Villena, que sean 20 los militares fallecidos en cuarteles de las Fuerzas Armadas entre 2010 y lo que va de este 2013.

Esa cantidad de muertos, según el representante defensorial, pone al descubierto prácticas que se han hecho consuetudinarias en la formación de los cuadros al interior de las Fuerzas Armadas. “Es más, la pregunta es: ¿se va a seguir formando militares a costa de sus propias vidas?”, se cuestionó.

En su criterio, hay una contradicción entre la cultura de paz que propugnan las Fuerzas Armadas y la vulneración de los derechos humanos en las reparticiones de esa institución.

Manifestó que debe haber una sujeción irrestricta y de respeto a los derechos humanos porque precisamente las naciones indígenas, ya sea la aymara, la quechua o la guaraní, propugnan aquello.

Si bien hasta la fecha no hubo sanciones por las muertes reportadas en instituciones militares, el Defensor considera que ello se debe a que todavía el camino para llegar a una condena es “muy complejo”.

“Ya el hecho de que estos casos pasen a la Justicia Ordinaria es un logro fundamental, ahora la Justicia debe hacer su trabajo y las autoridades tienen la obligación de facilitar la labor de investigación; el Ministerio Público no puede ser impedido en su accionar”, sostuvo.

Sin embargo, recordó que de no haber sido por la muerte de la enfermera Jannett Vargas (27), ocurrida el 21 de junio en predios del Estado Mayor, el subteniente Franz G., implicado en el  fallecimiento de su camarada Gróver Poma, no hubiera sido detenido.

Poma perdió la vida en la Escuela de Cóndores Bolivianos en Sanandita el 9 de febrero de 2011.

“Faltan dos más y he pedido al Fiscal General (Ramiro Guerrero) que se extreme todo lo que está a su alcance para que dé con los dos que están con serios indicios de prueba de ser responsables (de esa muerte)”, dijo.

Justicia por mano propia

Andrés Poma, padre del fallecido subteniente Gróver Poma Guanto, quien murió el 9 de febrero luego de estar en la Escuela de Cóndores Bolivianos (Esconbol) en Sanandita, está cansado de los vaivenes de este proceso, por lo que pidió su extinción a fin de que él mismo, con sus manos, pueda hacer justicia.

“Buscaré con mis propias manos la justicia”, aseguró en Tarija, durante una entrevista con el diario El País.

También calificó de “una vergüenza” la retardación que hay en el juicio por la vía ordinaria.

A más de dos años de iniciarse el proceso, él está cansado de llamar en reiteradas ocasiones al Ministerio Público de Yacuiba, donde le responden que los fiscales están en audiencia.

Recordó que en una ocasión quiso declararse en huelga de hambre en los juzgados, pero los policías se lo impidieron y le echaron de la acera.

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