Elecciones judiciales 2017

Alcaldía: burocracia sin consolidación institucional

El aparato municipal tiene previsiones de corto plazo porque busca resultados de visualización inmediata como el programa Barrios de Verdad, la construcción de jardines, las inversiones en el parque urbano central, el asfaltado y obras de recreación vecinal que son publicitados ampliamente en los medios de comunicación.

Una mirada a la relación del ciudadano con la Alcaldía que plantea el gran desafío de constituir una entidad moderna, digital y confiable. Foto: Archivo

Una mirada a la relación del ciudadano con la Alcaldía que plantea el gran desafío de constituir una entidad moderna, digital y confiable. Foto: Archivo

La Razón (Edición Impresa) / Franco Gamboa

06:47 / 23 de marzo de 2015

En el Gobierno Municipal de La Paz (GMLP) existe un criterio gerencial, caracterizado por buscar y encontrar culpables de los problemas que tuvieron que ser enfrentados en el pasado; es decir, antes que el Movimiento Sin Miedo (MSM) llegue a la Alcaldía en   2000. Esto es extraño, siendo así que durante 14 años un solo partido controló la institucionalidad. Por esto, la burocracia municipal tiene problemas para identificar responsabilidades actuales y visualizar proyectos estratégicos.

El aparato municipal tiene previsiones de corto plazo porque busca resultados de visualización inmediata como el programa Barrios de Verdad, la construcción de jardines, las inversiones en el parque urbano central, el asfaltado y obras de recreación vecinal que son publicitados ampliamente en los medios de comunicación. Sin embargo, el interior institucional no ha renovado sus capacidades con una estructura organizacional flexible, eficiente y que sepa pensar en un municipio productivo, con la promoción de recursos humanos altamente capacitados y con la posibilidad de tener una ciudad ordenada y segura como modelo para Bolivia

Grandes porciones institucionales del GMLP no asumen los Planes de Desarrollo como instrumentos de gestión estratégica con la suficiente voluntad para las transformaciones. De hecho, Juan del Granado como alcalde se negó poner en marcha buses articulados y un tren elevado para mejorar el transporte público, cuando un estudio de prefactibilidad presentado por la Superintendencia de Transportes en 2004 así lo recomendaba. Del Granado prefirió no tener conflictos con los sindicatos de choferes y fue Luis Revilla, diez años después, quien se animó a incorporar los buses PumaKatari.

La creación del Sistema de Trámites Municipales (Sitram) generó un cambio importante en el GMLP, pues se transitó hacia el uso de nuevas tecnologías, aunque no se reemplazó la cultura burocrática del papeleo, a pesar de que el objetivo central del Sitram era terminar con dicha burocracia. Finalmente el papel todavía se impone a la tecnología.

El exceso de trámites genera desconfianza. Los futuros alcaldes deben proponerse la puesta en marcha de trámites digitales sin papelería, cambiando, asimismo, la normativa que exige la presentación de documentos. Varias direcciones del GMLP tienen cierto rechazo hacia la tecnología y la informática, evidenciando una cultura organizacional reacia al cambio porque se asume, erróneamente, que la tecnología exige más calificación profesional y, por lo tanto, perjudica.

Las sucesivas gestiones de un solo partido en la Alcaldía lograron fomentar compromisos con la gestión, pero también apareció un letargo, excesiva comodidad y lentitud en el trabajo por la sensación de estabilidad al calor de una burocracia todavía clientelar. Curiosamente, la estabilidad laboral no se tradujo en la suficiente motivación para apostar por cambios.

DESAFÍOS. Debe trabajarse con mayor ahínco las características de una cultura institucional de servicios con calidad. Muchos funcionarios continúan trabajando en medio de una cultura de emergencias. Esto hace muy difícil medir el desempeño, sea bueno o malo. El GMLP produjo un conjunto apreciable de normas, manuales de procedimientos y procesos operativos. De cualquier manera, hay un nivel intermedio de gerentes municipales en el que aflora una cultura del temor para asumir decisiones. Todos quieren hacer firmar algunos trámites con otros niveles que no toman decisiones. Las responsabilidades se diluyen, se burocratizan sin sentido muchos procesos y prolifera la inseguridad en la gestión.

Bajo el rótulo de fortalecimiento institucional aparece una preocupación por los arreglos de oficinas (mobiliario, computadoras, televisores) y se perdió el control sobre los niveles de gasto en algunas situaciones. El GMLP gasta y reivindica el cambio, pero, muchas veces, no están claros los objetivos de largo alcance. Asimismo, existe un criterio arraigado que rechaza la necesidad de insistir en una reforma institucional al interior de la Alcaldía, o no es relevante un conjunto de adaptaciones a nuevas exigencias organizacionales.

Si bien existen ideas estratégicas, éstas no fueron correlacionadas con un modelo de gestión para hacer posible la aplicación de todo tipo de orientaciones técnicas con un criterio de “compromiso con resultados para la sociedad”. Muchas veces se piensa únicamente en fines político-partidarios y prebendales para conseguir una reelección para un nuevo periodo legal.

La burocracia en la aprobación de planos para edificios es monumental, acrecentando los riesgos de sobornos y otorgándose autorizaciones que hacen de La Paz una metrópoli poco estética, insegura y con edificios regados por cualquier lugar. La trasformación institucional es una necesidad imperiosa y el gran desafío.

Franco Gamboa es doctor en ciencia política

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia