Animal Electoral

TSE insta a respetar el silencio electoral, pero el ruido de campaña sigue en redes sociales

El contenido de los mensajes ahora se concentra en la toma violenta de la Alcaldía de El Alto, el miércoles, que derivó en la muerte de seis personas. Los sectores intercambian acusaciones

El acceso a mensajes  de las redes sociales, a través de internet y los teléfonos móviles, ha generado un nuevo escenario para las estrategias políticas.

El acceso a mensajes de las redes sociales, a través de internet y los teléfonos móviles, ha generado un nuevo escenario para las estrategias políticas. Foto: Alejandra Rocabado

La Razón (Edición Impresa) / Luis Mealla / La Paz

02:46 / 19 de febrero de 2016

Desde ayer y durante 72 horas, está activo el silencio electoral, periodo en el que está prohibido hacer cualquier tipo de campaña política de cara al referéndum constitucional, en actos públicos ni en entrega de obras de gestión gubernamental, por lo que el Tribunal Supremo Electoral (TSE), instó a “respetar” esta restricción.

No obstante, los sectores políticos y cívicos que promueven las opciones Sí y No, a merced de esa prohibición, se volcaron al uso de las redes sociales para continuar haciendo proselitismo, en virtud a que el Órgano Electoral no tiene tuición ni control sobre el contenido de los “cybermensajes”, lo que dio rienda suelta a la guerra sucia, denuncias e insultos.

Consulta.  Ante esta situación, el vocal José Luis Exeni afirmó que es una situación que debe ser puesta en la agenda de discusión en lo futuro, aunque admitió que por ahora “no es posible ni deseable” establecer mecanismos de “regulación, sanción o control”.

“No se debe confundir los actos de gestión con los de campaña; para este periodo de silencio electoral hemos reiterado que está vigente el silencio electoral y que se tiene que respetar estas 72 horas, que son para que el ciudadano reafirme y discuta su voto libremente, sin ningún tipo de presiones o mensajes que puedan inducir ese voto”, señaló la autoridad.

Así, Exeni emplazó a las autoridades, organizaciones políticas, sociales y cívicas, que están impulsando las opciones en consulta, a respetar las restricciones que tienen las debidas sanciones.

Empero, el ruido proselitista no ha cesado en redes sociales como el Twitter, YouTube y, sobre todo el Facebook, donde no solo continúa, sino que se ha incrementado la cantidad de mensajes y memes referidos al referéndum, en el que se consultará a la población si está de acuerdo o no con modificar parcialmente el artículo 168 de la Constitución Política, que de aprobarse ampliará de una a dos las reelecciones presidenciales continuas; así el presidente Evo Morales podrá postular de nuevo en los comicios de 2019.    

Pero el contenido de los mensajes ha cambiado. Hasta hace unos días, el discurso giraba en torno al caso de la firma china CAMC, de la que es gerente Gabriela Zapata, expareja del presidente Morales, lo que dio lugar a denuncias de tráfico de influencias, ataques de los opositores al Gobierno y la defensa a ultranza por parte del MAS.   

Ahora, el centro de debate es la violenta toma de la Alcaldía de El Alto, el miércoles, por parte de manifestantes que demandaban obras educativas, lo que derivó en la muerte de seis funcionarios de esa comuna; desde entonces, a través de la redes digitales, los sectores que propugnan el Sí y el No, se acusaban entre sí de ser los causantes de esos enfrentamientos.

“Seguirá el tema de la campaña y la guerra en las redes sociales, que no tienen un límite; el Órgano Electoral difícilmente podría controlar (…), seguirán disparando este tipo de munición (mensajes) que vaya a afectar la decisión del voto del domingo”, dijo el concejal y encargado de la campaña del MAS, Jorge Silva.

“Va a ser complicado parar las redes sociales, no lo hará ni el oficialismo ni la oposición, es como una epidemia que simplemente corre”, aseveró el senador opositor Arturo Murillo, de UD.

Exeni agregó que el único control del TSE en la internet lo ejerce a través de las cuentas institucionales estatales y, pese a ello, desde el miércoles, varias emprendieron la campaña #BoliviaPositiva, para promover los logros del Gobierno, en el marco del referéndum constitucional.

Se prohíben expresiones de rechazo o apoyo

El TSE resolvió establecer nueve restricciones con sus respectivas multas para el periodo previo al referéndum constitucional; una de ellas señala que desde las cero horas del jueves 17, hasta las 18.00 del 21 de febrero, queda prohibida cualquier forma de manifestación pública de apoyo o rechazo a alguna de las opciones sometidas a consulta.

En ese caso, los infractores serán sancionados por el Órgano Electoral con “una multa equivalente a cinco días del salario mínimo nacional, para personas individuales; y de hasta 50 salarios mínimos nacionales (Bs 82.800), para personas colectivas, organizaciones sociales y colegiadas; y con 100 salarios mínimos (Bs 165.600) para las organizaciones políticas”.

Asimismo, la resolución prohíbe, desde 48 horas antes del referéndum hasta las 12.00 del día siguiente, expender bebidas alcohólicas, cuya multa asciende a Bs 8.280 a propietarios de bares y cantinas, y Bs 828 a quienes vulneren esa restricción, en el marco del auto de buen gobierno vigente.

Asimismo, está prohibido portar armas de fuego, punzocortantes o instrumentos contundentes y peligrosos para la seguridad de las personas. Los infractores serán sancionados con una multa de Bs 3.312.

Además, no está permitido realizar actos, reuniones o espectáculos públicos de cualquier tipo. El propietario del inmueble donde se lleven a cabo estos actos será sancionado con una multa de Bs 3.500.

Se restringe también el traslado de ciudadanos de un recinto electoral a otro, por cualquier medio de transporte. En caso de presentarse este hecho se remitirán antecedentes al Ministerio Público, donde él o los autores serán procesados penalmente.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia