Nacional

Ronald Schäfer: Bolivia tiene una voz importante

El director de la Unión Europea (UE) para las Américas conversó con La Razón sobre la agenda política que se desarrolla con Bolivia. De hecho, la entrevista se produjo luego de la sesión de diálogo político que sostuvo con el ministro de Planificación, René Orellana, y el vicecanciller Juan Carlos Alurralde. Entre los asuntos que destacó el diplomático figura la invitación de la UE para que el país ayude en la pacificación de Colombia.

El director de la Unión Europea (UE) para las Américas, Ronald Schäfer. Foto: Ignacio Prudencio

El director de la Unión Europea (UE) para las Américas, Ronald Schäfer. Foto: Ignacio Prudencio

La Razón (Edición Impresa) / Mauricio Quiroz

00:00 / 22 de noviembre de 2015

— ¿Bolivia y Europa están sumidos en un diálogo político?

— Sí. Ha sido el quinto diálogo político que muestra hasta qué punto el diálogo es fluido. Es el momento en que pasamos de la base de cooperación que tenemos —que es muy buena y fluida en diferentes temas— hacia un nivel de cooperación política con temas en los que la voz política de Bolivia es importante.

— ¿En qué temas?

— Hablé con el viceministro (de Relaciones Exteriores, Juan Carlos Alurralde,) de Colombia. En Colombia existe un proceso de paz muy importante que el mundo está mirando. Tenemos crisis en el Medio Oriente y en Colombia están terminando un conflicto con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) negociando y esto es fantástico.

El Gobierno de Colombia pidió a la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, que mande un enviado especial para acompañar políticamente el proceso de paz, después del acuerdo de paz, que probablemente se estará firmando en marzo del año que viene. Para nosotros es muy importante que este proceso tenga un acompañamiento político de los vecinos y Bolivia, que puede hablar con las FARC, puede dar un mensaje de cómo arreglar un país. La de Bolivia es una voz importante en este concierto político que se hace al interior de América Latina y del que la Unión Europea quiere ser una parte.

Nosotros solo somos facilitadores. Ese enviado especial, por ejemplo, es el excanciller de Irlanda Eamon Gilmore, una persona con mucha experiencia en el proceso de paz en Irlanda del Norte.

Por eso, él va a hablar con los diferentes actores (durante el proceso posterior a la firma de paz), monitoreando los servicios sociales, la distribución de tierras y todos los temas en los que Bolivia tiene experiencia. Bolivia tiene una política muy bien articulada y por eso es muy importante que Bolivia se interese políticamente en sus vecinos, sea al interior de Unasur o como quiera, pero que apoye este proceso político.

— ¿O sea, ustedes han sugerido que Bolivia juegue un papel más activo en la pacificación de Colombia?

—  Esto depende del Gobierno de Bolivia y justamente elogio el discurso del presidente Evo Morales en la sesión de las Naciones Unidas de septiembre cuando dijo que “a las FARC hay que decirles que la hora de las revoluciones con bala está superada, ahora hay que hacer una revolución con votos, con democracia”. Es un mensaje muy importante y nosotros los europeos no podemos llevarlo con tanta convicción (…). Queremos alentar que ese diálogo se haga y queremos ser parte de ese diálogo. La Unión Europea es el cooperante más grande del mundo, pero no es ésta nuestra esencia, somos un actor político.

 — ¿Cuáles han sido los factores que ha visto la Unión Europea en Bolivia para establecer un diálogo político?

— El discurso del Presidente (Morales) es un elemento político y también el éxito de Bolivia en materia de evolución económica, pero también en materia de cohesión política. Algunos años atrás tuvimos una situación de casi secesión. Me acuerdo de una cumbre (entre la UE-Celac), en 2008 en Bariloche, Evo Morales expuso grandes problemas (internos). Ahora se ha establecido una estabilidad muy grande y también una cohesión social muy grande que es un éxito. Países que tienen un éxito político y también económico son naciones importantes para llevar un mensaje a favor del diálogo y la democracia.

Nosotros, en la Unión Europea, estamos viviendo un momento muy doloroso, porque los atentados de París nos han mostrado a qué punto nuestros jóvenes, nuestros artistas, deportistas son vulnerables ante algunos locos que están adoctrinados por terroristas en Medio Oriente. Debemos tener toda la fuerza que se pueda tener para convencer a esos países, a esos políticos de los países árabes y africanos que la vía para un Estado feliz, para un Estado que sea fuerte y gobernable es la vía de la democracia como dice Bolivia (...). En un contexto general Bolivia es un país que puede tener un papel muy fuerte hablando con naciones en crisis, porque Bolivia ha superado todas estas crisis.

— ¿Qué pasará ahora en París a propósito de la COP 21?

— Se va a llevar a cabo, aunque tengamos un problema de seguridad. Supimos que el mandatario Morales estará participando y es un momento en el que Bolivia tendrá una voz importante para hacer que esta conferencia sea un éxito, con un acuerdo obligatorio sobre la disminución de los gases de efecto invernadero.

Evitar que suba dos grados la temperatura de la Tierra porque los problemas del cambio climático son muy grandes.

Tenemos la idea de que necesitamos una forma de monitoreo bueno para que las obligaciones de los diferentes países de reducir la emisión de gases sea monitoreado y esto es ambicioso en el sentido de que en cinco años hagamos una evaluación y si se ha logrado, tener una meta más ambiciosa.

  — Comenzó un trámite para levantar la exigencia de visado a bolivianos que vayan a Europa. ¿Cómo será este proceso?

— Trámite es la palabra correcta. El Gobierno de Bolivia ha decidido solicitar para empezar ese proceso que será largo y tiene muchos componentes técnicos, pero es un proceso que está en camino y estamos muy contentos por esto.

— ¿Pero de qué depende? ¿De la UE como bloque o del Parlamento Europeo?

— De muchos factores, somos complicados. Tenemos 28 Estados y de esos Estados hay algunos que son parte del espacio Schengen, que es un espacio de circulación libre donde no se requiere mostrar papeles; pero ahora sí, porque cerramos las fronteras y se aplican controles por efecto de los atentados, pero normalmente no. El espacio Schengen empezó con siete y ahora ya son 24. En ese espacio son los ministerios del Interior los que tienen que estar de acuerdo para que dejen entrar a los bolivianos sin la visa, sin un control y eso depende también de su evaluación, de la seguridad en Bolivia, de la seguridad de los documentos (…) es un procedimiento bastante largo. Los países que han superado el trámite demoraron años antes del desvisado y ahora, hay que decirlo entre nosotros, la situación actual con los atentados, con los migrantes, cientos de miles de migrantes que entran cada semana, me parece que es un gran tema para los Ministros de asuntos del Interior (de Europa).

Es importante que los bolivianos sepan que queremos que el proceso (de desvisado) sea un éxito, pero hay que manejar la esperanza y no esperar el acuerdo para las próximas semanas. Será un proceso de años, pero un proceso de cooperación, no de rechazo, es un proceso en el que vamos a hablar, vamos a intercambiar información, reglamentos técnicos y ver con Bolivia (la presencia) de agentes internacionales que puedan ayudar a los estándares de seguridad. Es un proceso que involucra a muchas personas diferentes.

— Entonces hay voluntad política, pero se debe superar los trámites técnicos. ¿Es así?

— Sí y la voluntad política hay que sostenerla para que las condiciones técnicas sean cumplidas, necesita también el Estado boliviano voluntad política, pero es una voluntad política de largo plazo.

— ¿Cuál es la opinión que tiene sobre la modificación de la Constitución para habilitar a Morales a un nuevo periodo?

— Me parece que ese es un asunto interno de Bolivia que no le conviene a la Unión Europea comentar. Es algo que los bolivianos tendrán que decidir.

— ¿Cómo valoró la UE la gira que recientemente hizo el presidente Morales en Europa?

— Estas visitas muestran hasta qué punto Bolivia ha cambiado y ha tenido un éxito económico y también social, y ahora tiene que hacer un paso adelante. Llevar al país, de un momento de distribución de una renta más igual, hacia una economía que se ha diversificado y que sea productiva con valor agregado, en el ámbito internacional, por ejemplo, para que tenga la población participación de los resultados de la producción. Eso es lo que dice el Presidente y nosotros estamos de acuerdo.

Lo que nosotros necesitamos como Unión Europea, que es un mercado muy pujante y fuerte, exportador y además importador, son países fuertes económicamente y la fuerza económica no solo está basada en la (explotación) de materias primas, también necesitamos una sociedad que participe en la creación de valor y por eso precisamos industria que conviene al país y eso es muy complicado atraer. No es suficiente hacer un viaje diciendo “vengan” (…) porque son inversores. Necesitan garantías. Es un proceso que los empresarios tramiten de boca en boca y una falta en la confianza puede provocar un retroceso de años; es un proceso complejo.

— ¿Es un paso hacia el Sistema General de Preferencias (SGP-Plus) que mantiene la UE?

— Este es un programa para justamente llevar a un país desde la explotación de materias primas hacia la incorporación en la cadena de valor internacional. Se requiere mucho trabajo para hacer esto (…) cadenas competitivas en el mercado. Nuestras empresas son las más estables a largo plazo que quiere invertir en fábricas para crear empleo. (El SGP-plus ofrece liberar aranceles en el mercado de Europa para productos que incorporen valor agregado).

— ¿Se mantiene la política de la UE de negociar de bloque a bloque un pacto comercial?

— Sí, pero no es una política exclusiva; tenemos acuerdos con Corea del Sur, con Vietnam, pero creo que el motor de eso debe ser cuando se negocia con un gran mercado. El tamaño del mercado es lo importante, como con el Mercosur, con Estados Unidos. Por eso estamos metidos en la negociación más grande de la historia, que es con los Estados Unidos (…) el futuro es negociar más con bloques atractivos, con mercados atractivos.

—¿Pero, cómo ven a Bolivia en ese contexto?

— Bolivia es un país pequeño. No tenemos claro dónde está exactamente, con el Mercosur o con otros. Hoy (por el lunes) tuvimos explicaciones que tenemos que evaluar y estamos muy dispuestos a ver qué hacer con Bolivia. Está claro que para un acuerdo de libre comercio, Bolivia tiene que decidirse qué es lo que quiere y estamos dispuestos a escuchar. Es un proceso, pero en la negociación de un libre mercado entra en juego los intereses mutuos y hay que planificar bien su alcance. Lo abordamos (en la reunión de diálogo político) y estamos dispuestos a continuar ese diálogo también sobre ese tema con un poco más prudencia, pero está en la agenda.

Perfil

Nombre: Roland Schäfer

Profesión: Historiador, lingüista y diplomático

Cargo: Director de la UE para América Latina

Diplomático de la Unión Europea

Nacido en Alemania, el Director del Servicio Exterior de la Unión Europea para las Américas se unió al servicio de la UE en febrero de 2013. Antes de ello fue parte del Ministerio Alemán de Asuntos Exteriores en 1987. Sus primeros trabajos, allí, fueron en la representación permanente ante las Naciones Unidas, la Embajada en Argelia y el consulado en Mumbai. Entre 1997 y 2007 trabajó en varias oficinas en Berlín. Durante tres años, desde 2007, fue el ministro consejero de la Embajada de Alemania en Buenos Aires. Schäfer también fue ministro consejero de la embajada en Tel Aviv (Israel).

Schäfer es parte del gabinete de la jefa de la diplomacia de UE, Federica Mogherini (Italia).

El diplomático alemán tiene una maestría en Historia, Lingüística y Literatura Francesas. Está casado y tiene dos hijos.

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