Seguridad nacional

El Gobierno reclama a la JIFE por su informe sobre la coca

El Gobierno boliviano rechazó ayer el informe de la JIFE, que cuestiona la política antidroga y de reducción de los cultivos de coca en el país. Además, indicó que se “extralimita” al pedir que se elimine el acullico y que ya envió una nota en la que hace conocer la postura boliviana.

Comisión. Hamid Ghodse, presidente de la JIFE, durante su visita al país en diciembre de 2011.

Comisión. Hamid Ghodse, presidente de la JIFE, durante su visita al país en diciembre de 2011. Foto: AFKA

La Razón / Ernesto Calizaya / La Paz

04:36 / 29 de febrero de 2012

El informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) lamenta “la medida sin precedentes que adopta Bolivia de denunciar la Convención de 1961, tratando de legalizar la masticación de la hoja”.

“Una vez conocido el informe de (la) JIFE, mandamos una nota rechazando y expresando nuestro hondo pesar sobre el carácter e inferencias sesgadas de la nota de la JIFE”, indicó el canciller David Choquehuanca.

El jefe de la diplomacia boliviana, según ABI, recordó que esta entidad visitó el país hace meses y que se tuvo una reunión en la que se le hizo conocer el carácter cultural del uso de la hoja de coca. “Pensé que la JIFE entendió las razones que hemos expuesto”.

En la nota enviada el 24 de febrero al secretario general de la JIFE, Andrés Finguerut, Bolivia lamenta que la junta “no haya comprendido ni reflejado la firme voluntad del Gobierno de Bolivia de continuar siendo parte de la Convención de las Naciones Unidas sobre Estupefacientes de 1961, y por ello se ve obligado a manifestar su terminante rechazo a las descalificaciones manifestadas en su nota”.

Antecedente. La Convención considera que la coca contiene alcaloides que son la base para elaborar la cocaína, la clasifica como estupefaciente y somete a control internacional, por lo que la JIFE cuestiona que Bolivia haga uso de un procedimiento para tratar de legalizar el masticado de la hoja.

“Si la comunidad internacional adoptara un sistema en el que los Estados parte (de la Convención) se sirvieran del mecanismo de denuncia y nueva adhesión con reservas, la integridad del sistema de fiscalización internacional de drogas se vería menoscabada y se pondrían en peligro los logros conseguidos en los últimos 100 años”, dijo Hamid Ghodse, presidente de la junta, en la web de la entidad.

Ante esa situación, la nota enviada por la Cancillería, el 24 de febrero, entre sus partes más destacadas señala que  “el Estado Plurinacional de Bolivia desea llamar la atención con hondo pesar sobre el carácter y las indiferencias sesgadas de su nota, a tiempo de rechazar los juicios inaceptables, cuando la JIFE y su secretaría de acuerdo  con su mandato debería limitarse a sugerir consultas establecer un diálogo y solicitar explicaciones de los estados”.

Argumenta, además, que el artículo 384 de la Constitución Política del Estado de Bolivia “protege la hoja en su estado natural como parte de su patrimonio cultural, recurso natural y medicinal”, por lo que es “el requisito de la Convención Única en sentido de que la masticación de la hoja de coca debe ser prohibida es incompatible” con la Carta Magna y llegaría a vulnerar los derechos indígenas y culturales.

También se cuestiona el valor del diálogo con la JIFE y se hace notar que, al parecer, “la JIFE procura de-  sacreditar y adulterar la intención del Estado Plurinacional de Bolivia, que conoce muy bien las disposiciones jurídicas establecidas en las convenciones”, de acuerdo con el reporte de ATB.

Por su parte, el viceministro de Defesa Social, Felipe Cáceres, calificó de “extralimitadas” las críticas y además dijo que la JIFE “una vez más comete un grave error (...) por confundir a la hoja de coca con droga o cocaína”.

La autoridad defendió la estrategia del Gobierno para despenalizar el acullico, afirmó que no se permitirá que organismos internacionales mellen la dignidad y soberanía del pueblo boliviano, y adelantó que se hará una representación oficial ante la ONUDD.

Preparan ‘acullico nacional’ y viaje a Viena

El Consejo de Federaciones Campesinas de los Yungas (Cofecay) informó que, como parte de una campaña del Gobierno para defender el masticado de la hoja de coca, se organiza un “acullico  nacional” para el 11 de marzo, y que el acto se constituirá en una muestra de la identidad y la cultura boliviana al mundo.

El secretario ejecutivo de Cofecay, Félix Barra, manifestó que el sector hizo un análisis sobre la denuncia presentada a la JIFE y demandó a las organizaciones matrices, a la Central Obrera Boliviana (COB), la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia Bartolina Sisa y otros a sumarse al “acullico nacional” que se desarrollará en vísperas de la reunión de Viena.

En ese marco, dirigentes cocaleros de los Yungas y del trópico de Cochabamba se reunieron ayer con el presidente Evo Morales, el canciller David Choquehuanca y el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, para definir la representación boliviana que participará de la reunión con la Comisión de Estupefacientes de la ONU en Viena, el 12 de marzo.

“El Presidente irá acompañado  de dirigentes, de los verdaderos productores de hoja de coca (Cofecay, Adepcoca y las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba) y los viceministros de Coca, Defensa Social y Cancillería”, reveló Felipe Cáceres, titular de Defensa Social, quien destacó que en lo que va del año, se erradicaron 750 hectáreas de coca excedentaria.

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