Seguridad nacional

La ONU prevé concluir la misión de intervención a Haití en 2016

El nuevo contingente boliviano arribó a la isla centroamericana el 17 de noviembre; son 205 militares que brindarán servicios de patrullaje y ayuda social por seis meses.

La isla binacional del mar Caribe

La isla binacional del mar Caribe

La Razón (Edición Impresa) / Luis Mealla / Puerto Príncipe (Haití)

00:00 / 01 de diciembre de 2013

La Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización en Haití (Minustah, por sus siglas en francés) concluirá en el curso de los próximos dos años, según las previsiones oficiales recuperadas en Puerto Príncipe por La Razón.

De acuerdo con la información que se maneja en las bases militares instaladas en la capital haitiana, para 2016 se prevé una mejora sustancial de la situación política y social en esta nación, cuyo tejido institucional fue derruido por completo por efecto de dos golpes de Estado en 2004 una situación agravada por el terremoto de 2010.

Los golpes, marcados por la acción de milicias irregulares y la desactivación de las fuerzas coercitivas de Haití, dio paso a que la ONU intervenga el país para la “imposición de la paz”. Tras cuatro años de actividad militar en 2008 se pasó a la siguiente etapa, “el  mantenimiento de la paz” con la perspectiva de ayudar a Haití a reconstruir sus instituciones.

Decisiones. El comandante de la Minustah, el general brasileño Edson Leal Pujol (Force Comander), explicó que lo que sigue ahora es la reducción paulatina de los efectivos militares de disuasión en Haití en función de una decisión política de la ONU que debe priorizar la presencia de contingentes de ingeniería que deben coadyuvar a la reconstrucción física de la infraestructura básica de Haití.

“Desde 2007, el nivel de criminalidad se redujo y puede compararse con el que hay en Norteamérica. El Gobierno de Haití se debe estructurar y hay que dar condiciones para que el país pueda administrarse solo y dar una mejor vida a la población. En Haití hay progreso y voluntad de mejorar”, sostuvo el militar.

A la fecha hay 6.670 uniformados de 19 países, entre ellos 205 de Bolivia, que cumplen tareas de resguardo, desarme de grupos guerrilleros y promoción de la seguridad local con patrullajes constantes. La misión también lleva atención médica, alimentos, material escolar y agua a los barrios más pobres.

No obstante, cada país tiene labores específicas y la Compañía Boliviana (Bolcoy), integrada por 205 efectivos, entre soldados, suboficiales, oficiales y personal civil, es la reserva y la fuerza de reacción inmediata del Force Comander, por lo que su permanencia será hasta 2016. “Se han desbaratado las bandas de gans (pandillas) en distintas localidades, pero aún hay zonas rojas como Cite Soléil, considerada una de las más peligrosas de Puerto Príncipe.

Allí continúan con las matanzas, secuestros y atracos”, explicó el coronel Wálter Pabón, comandante de la undécima misión boliviana que se replegó al país el 22 de noviembre, tras seis meses de actividad continúa.

“Lo que hace la misión boliviana es el resguardo a instituciones, seguridad física a personas importantes y la atención que se da en salud, alimentación y agua que se brinda a la población necesitada, por eso el contingente será el último en replegarse cuando termine la misión de paz”, afirmó Pabón.

Pese a la inseguridad, la ONU confía en que habrá una evolución favorable en el aparato estatal. El comandante del Batallón de Brasil (Brabat, con 1.200 militares, el más numeroso contingente de Minutah), coronel Zenedir da Mota Fontoura, explicó que los Cascos Azules se preparan para dejar Haití en una situación estable y con mejoras sostenibles en el tiempo. “El país creció con la seguridad proporcionada y ahora se está delegando más responsabilidades a la Policía haitiana, porque cuando salgamos, ellos tienen que hacer el trabajo. Hay trabajo, comercio y potencial para que sea, en breve, una nación en desarrollo”, añadió.

Las Naciones Unidas están 23 años en el país caribeño

Las Naciones Unidas iniciaron actividades en Haití en febrero de 1990, cuando se solicitó su presencia para verificar y supervisar la organización y celebración de las elecciones en ese país.

Un año después, se desató una crisis política con el derrocamiento del presidente legítimo Jean-Bertrand Aristide y en 1993 el Consejo de Seguridad ordenó la primera operación de la entidad internacional para el mantenimiento de la paz en el país con la Misión de las Naciones Unidas en Haití (Unmih).

Sin embargo, debido a la falta de cooperación de las autoridades militares haitianas, en aquel momento no pudo desplegarse la Unmih en toda su capacidad para llevar a cabo su mandato.

En julio de 1994, el Consejo de Seguridad autorizó el despliegue de una fuerza multinacional de 20.000 efectivos para facilitar el regreso de las autoridades electas. Las misiones continuaron hasta 2001, no obstante, la crisis política era una constante.

A principios de 2004 estalló un conflicto armado y se estableció la vigente Minustah.

De forma paulatina, varios países, entre ellos Bolivia (2006), se sumaron a la misión. El contingente ahora se compone de 6.700 militares, provenientes de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Croacia, Ecuador, Estados Unidos, Filipinas, Guatemala, Italia, Jordania, Nepal, Pakistán, Paraguay, Perú, Sri Lanka y Uruguay. La Base Tiwanaku alberga a 205 militares bolivianos. El pasado 17 de noviembre llegó a Haití la decimotercera misión, al mando del coronel Iván Ortiz, en reemplazo de su similar Wálter Pabón. En el acto de relevo de mando estuvo presente el comandante de la Minustah, general Edson Leal; el inspector del Ejército, general Marcos Rojas y el encargado de la Dirección de Operaciones de Paz (DOPE), coronel Carlos Ponce de León.

Al menos tres países dejarán la Minustah

Entre finales de este año e inicios de 2014, al menos tres países se retiran de la Minustah, según informes que han comenzado a circular al interior del contingente militar. El argumento es que se busca dar prioridad a las misiones de ingeniería para la labor de reconstrucción civil en Haití.

De acuerdo con versiones militares, los Cascos Azules de Nepal, Jordania y Uruguay suspenderían sus actividades en ese país, pese al anuncio de posibles enfrentamientos y revueltas civiles ante las elecciones legislativas y municipales, previstas para mayo de 2014.

Este informe se refuerza con el anuncio que hizo hace dos semanas el presidente uruguayo, José Mujica, en sentido de retirar a una parte de sus fuerzas de paz, de manera definitiva, de Haití.

Postura. “Si en 10 años no hemos podido solventar estas cuestiones evidentemente nos parece que el camino tiene que ser otro”, afirmó el mandatario.

El comandante de la Minustah, el general Edson Leal, aseveró que dijo que si esto ocurre será una decisión en virtud a la soberanía de los países y a los resultados de la misión internacional.

“Oficialmente, el año pasado sólo salieron Japón y Corea del Sur, cuando yo no estaba. Tal vez algunos países van a salir en los próximos 12 meses. Eso es parte de un plan de reducción, porque lo mejor para este país y para cualquier otro es que no haya una misión de paz, y haya una estabilidad total”, manifestó.

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