Seguridad nacional

Prevén redefinir cantidad de coca legal en Apolo

La destrucción de coca ilegal en esa zona comenzó el 24 de mayo, pero esa acción fue resistida por los cocaleros afectados.

Área delimitada para cultivos de coca. Infografía: La Razón

Área delimitada para cultivos de coca. Infografía: La Razón

La Razón (Edición Impresa) / Elisa Medrano / La Paz

03:49 / 10 de junio de 2013

En el municipio de Apolo, tanto el Gobierno como los cocaleros prevén redefinir la cantidad de cultivos legales de coca. Si bien el Ejecutivo revisa el padrón biométrico de productores y ratifica que el límite son las 300 hectáreas, los productores no registrados piden ampliar los cocales.

El viceministro de Coca y Desarrollo Integral, Dionicio Núñez, aclaró que cualquier redefinición del padrón biométrico, en el que están registrados los cocaleros legales, deberá hacerse tomando en cuenta que en esa zona sólo está autorizada la cosecha de 300 hectáreas de su producto.

“Puede aumentar el número de cocaleros, pero lo que no puede superarse son estas 280 a 300 hectáreas, que es el área permitida en esa región”, manifestó la autoridad.

El Ejecutivo decidió actualizar el registro biométrico, luego de que los productores que no están en esa nómina se opusieran a la erradicación de sus cultivos, porque aseguran que están dentro de la zona tradicional.

La destrucción de coca ilegal en esa zona comenzó el 24 de mayo, pero esa acción fue resistida por los cocaleros afectados.

Actualmente, según los registros del Gobierno, en la región hay 995 productores a los que, en su momento, se entregó un carnet de afiliado que les autoriza a transportar su coca al mercado legal de La Paz.

Producción. Sin embargo, la Asociación de Productores de Apolo, que tiene 757 socios que no poseen el carnet, exige que todos sus asociados sean reconocidos como legales, porque están dentro del área delimitada. Si se toma en cuenta a ambas fracciones, se tiene que en esa región hay 1.752 productores.

En ese municipio, cada productor está autorizado a sembrar un cato de coca, que comprende una superficie de 2.500 metros cuadrados o lo que es igual a 50 por 50 metros. Si cuatro catos equivalen a una hectárea, se infiere que en las 300 hectáreas hay un total de 1.200 catos.

Sin embargo, recordó el viceministro Núñez, en 2004, cuando se inició el registro de productores, se enlistaron 1.222 personas. No especificó si esa será la cantidad de cocaleros que será legalmente reconocida, pues en su criterio puede aumentar o disminuir, dependiendo del trabajo de verificación que se lleva adelante en cada una de las comunidades.

Registro. “Si un productor tiene carnet, pero no vive en la comunidad, el documento será anulado. Pero si hay gente que quiere carnet, pero no tiene cultivo o no es de la región, no se le extenderá”, enfatizó.

El presidente de la Asociación de Productores de Coca de esa zona, Gregorio Cari, informó que en un ampliado realizado en la zona el 6 de junio, este sector decidió rechazar el cato de coca como medida autorizada para los cocaleros, porque es insuficiente para su sobrevivencia.

Explicó que los comunarios de su región no pueden recibir el mismo trato que en los Yungas o el Chapare, porque el volumen que rinde sus cultivos es menor a los de esas zonas.

Aclaró que en Apolo de un cato sólo se extrae un taque y medio o máximo dos, pero en los otros lugares su producción es siete veces mayor.Cari aseguró que la Ley 1008 reconoce como tradicional a la provincia Franz Tamayo, de la que Apolo es su capital, a la que sólo se le asigna 300 hectáreas, cuando en el Chapare se reconocen 8.000 hectáreas y no es una zona autorizada por esa norma, por lo que considera una discriminación.

Según Núñez, si bien Apolo es zona tradicional, en el pasado los cultivos eran menores a los actuales.

El área legal queda chica

Las 300 hectáreas de coca que comprende la zona delimitada en Apolo no abastecen para los 757 cocaleros que demandan que su producción sea reconocida, pues actualmente hay 995 productores legalmente reconocidos, y la superficie sólo abarca para 1.200 personas.

Es decir, los productores legalmente reconocidos y los que son considerados ilegales hacen un total de 1.752.

En la zona, de acuerdo con el Gobierno, un productor sólo puede sembrar un cato de coca, una superficie igual a 50 por 50 metros o 2.500 metros cuadrados.

Una hectárea equivale a cuatro catos, que multiplicado por 300 hectáreas hacen un total de 1.200 catos para 1.200 productores legales.

El dirigente de la Asociación de Productores de Coca de Apolo, Gregorio Cari, afirmó que todos los cocaleros afiliados a su organización están dentro de la zona tradicional, por lo que todos deberían ser reconocidos como productores legales.

Este sector está de acuerdo con la delimitación de hasta 300 hectáreas de coca, siempre que la totalidad de las mismas sean para sus afiliados.

Al respecto, el viceministro de Coca y Desarrollo Integral, Dionicio Núñez, explicó que una comisión verificará comunidad por comunidad si los productores que tienen carnet biométrico viven en la zona, en caso contrario serán depurados. Similar será el trato para los cocaleros que actualmente no tienen permiso para sembrar coca.

Los cocaleros no registrados piden cultivar hasta 1 ha

Los 757 cocaleros de Apolo que no tienen carnet biométrico rechazan la siembra de un cato de esa planta y demandan al Gobierno un trato especial para esa región, a fin de que puedan cultivar una hectárea o cosechar ocho taques (cada una de 50 libras) por familia cada tres meses.

La decisión fue asumida el jueves 6 de junio, en un ampliado realizado en esa región, en el que se analizó el preacuerdo que suscribieron sus dirigentes y el Gobierno el lunes 3 de junio en La Paz.

El presidente de la Asociación de Productores de Coca de Apolo, Gregorio Cari, explicó que en ese encuentro, los productores también determinaron exigir “coca por vida y coca renovable”, es decir, que el carnet que autoriza la producción pueda ser heredado por algún familiar, tras el fallecimiento del titular del mismo.

“Los productores han rechazado esa propuesta de un cato de coca porque nuestra hoja no se produce en un volumen considerable, como ocurre en Yungas o en el Chapare. Con esa cantidad nadie va a vivir bien, vamos a morir de hambre”, manifestó.

En la reunión del lunes 3 de junio, los cocaleros y el Gobierno acordaron reactuzalizar el registro biométrico para incluir en él a los productores de la hoja que, en su momento, no lograron obtener su carnet de afiliado.

Los productores no registrados esperan reunirse con autoridades del Gobierno antes de este jueves, día en que volverán a analizar sus demandas en Apolo, encuentro en el que no se descarta retomar las medidas de presión, como el bloqueo de caminos, si es que la respuesta no es favorable.

Cari precisó que están de acuerdo con el límite de producción de 300 hectáreas, siempre que toda esa cantidad sea para sus 757 afiliados.

“Estamos de acuerdo porque no somos cocaleros grandes y no producimos sólo coca, también hay café, amaranto. Nosotros cultivamos coca por tradición, por cultura y pedimos que se respete las 300 hectáreas para nosotros” afirmó este representante.

Actualmente, en el área delimitada hay 995 productores que están inscritos en el registro biométrico, sobre los que se iniciará un proceso de verificación.

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