Columnistas

Agricultura y desarrollo en Santa Cruz

El nuevo escenario replantea varios desafíos a la agricultura en su contribución al desarrollo.

La Razón (Edición Impresa) / Lourdes Montero

03:46 / 30 de septiembre de 2013

En días pasados, al inaugurar la Feria Exposición de Santa Cruz, el Presidente lanzó el desafío a la región de ser el centro productivo de alimentos del país. De hecho, desde hace ya varios años Santa Cruz produce dos tercios del alimento que consume el país, y un porcentaje significativo de sus $us 12.558 millones de exportación provienen de la agroindustria.

Revisando algunos datos consolidados para 2012, constatamos que el aporte del agro cruceño al país en oleaginosas es un 99%, caña de azúcar un 86%, arroz un 83%, trigo un 76%, maíz un 72%, huevos un 65%, pollo un 45% y carne de res un 30%. Se trata pues de un liderazgo indiscutible. Frente a esto, es importante que tanto la región como el sector comiencen a preguntarse cómo ese crecimiento puede contribuir al desarrollo económico y social más amplio.

Esta pregunta es pertinente en un escenario expansivo en América Latina,  que está siendo reconocido como el nuevo boom de los recursos naturales. El rápido incremento de la demanda por productos agrícolas conjunciona dos fenómenos. El crecimiento de la población y la mejora de sus ingresos así como su creciente urbanización y cambio de hábitos alimenticios han aumentado la demanda mundial de alimentos, al mismo tiempo que los límites ambientales y tecnológicos, la variación climática y el incremento de biocombustibles han limitado la ampliación de la oferta. El nuevo escenario replantea varios desafíos a la agricultura en su contribución al desarrollo.  

En primer término, el crecimiento de la producción y la productividad agropecuaria puede contribuir al crecimiento económico del país y a una mayor diversificación del PIB. Si bien la contribución de la agricultura en los últimos años se ha incrementado, en términos porcentuales prácticamente no ha variado frente a los otros sectores.

Un segundo desafío que enfrenta la agricultura es su aporte a la seguridad alimentaria. En Bolivia preferimos hablar de soberanía alimentaria, haciendo referencia a la anhelada relación equilibrada entre producción y consumo de alimentos. Este tema involucra no sólo a la cantidad y precio de los alimentos disponibles, sino sobre todo a la calidad y diversificación en la producción.

Un tercer reto hace referencia a la contribución del crecimiento de la agricultura en la reducción de la pobreza rural. La experiencia de varios países nos demuestra que, a mayor incorporación de un modelo inclusivo de la agricultura familiar y en pequeña escala, mayor será la distribución de los beneficios del desarrollo. Por supuesto que la tarea de luchar contra la pobreza debe estar acompañada de políticas de calidad del empleo rural, seguridad social, ampliación de los servicios básicos, transferencias directas, entre otros; pero también el crecimiento con redistribución del sector agrícola es fundamental.

Por último, una tarea ineludible del sector agrícola es pensar en el futuro y su relación con la sustentabilidad ambiental, incluyendo las estrategias para enfrentar la vulnerabilidad frente a las variaciones climáticas. Esta preocupación, relativamente nueva, cobra importancia ante el calentamiento global y sus consecuencias en la agricultura. En Bolivia ya enfrentamos el deterioro sustantivo en la calidad de la tierra por erosión, mal drenaje, cultivos a secano, intensificación en base a agroquímicos mal utilizados y desertificación.

Todos estos retos deben acompañarnos a la hora de celebrar el crecimiento de la agroindustria en el oriente.  

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia