Columnistas

‘Ama llunk’u’, ‘ama ch’in(ya)’

‘Llunk’u’ es el que tiene como norma central halagar y obedecer a ciegas lo que le pida su amo.

La Razón (Edición Impresa) / Xavier Albó

00:00 / 10 de abril de 2016

Resumo y adapto en esta ocasión dos columnas que ya escribí en La Razón a fines de 2012 y a principios de 2013, y que retomé en mi aceptación del Cóndor de los Andes en Palacio de Gobierno.

Ama llunk’u es “no seas adulón”. Lo añadió ya Víctor Hugo Cárdenas a la célebre y bien conocida trilogía inca que ya es parte de nuestra CPE. Ama llunk’u significa: “no seas servil, adulón, zalamero, chupa, sobador(...)”. Los kataristas lo añadieron sobre todo como cautela frente a la tendencia de tantos a hacerse dependientes serviles de otros partidos, en función de gobierno o de oposición, sin usar su propio juicio y conciencia crítica.

Jenaro Flores, padre del katarismo y de la CSUTCB, en una ocasión me contó que cuando negociaban ser reconocidos por la COB, observaba que Lechín y otros dirigentes llamaban a algún llunk’u, le pasaban plata y le pedían: “Compañero, ¿me lo puedes comprar unos cigarrillos?”, petición a la que siempre accedían. Pero él se dijo: “Entraremos en la COB, pero no para comprárselos sus cigarrillos”. Un día Lechín le dijo: “Compañero Jenaro, ¿me lo puedes comprar unos refrescos?”. A lo que respondió: “Con mucho gusto, compañero. Pero primero, ¿tú me lo puedes lustrar mis zapatos?”.

Cuando el katarista Víctor Hugo Cárdenas se posesionó como el primer vicepresidente aymara de Bolivia prometió regirse por la clásica trilogía inca, pero añadió ya este cuarto precepto del katarismo: ama llunk’u. Por esas ironías de la vida y de la sabiduría popular, él mismo, tan allegado al Goni, recibió después el apodo de Llunk’u.

Llunk’u es el que tiene como norma central halagar y obedecer a ciegas lo que le pida su amo, sin cuestionar nada, tragándose todos los sapos que haga falta con tal de que el amo quede satisfecho. Puede ser por simple servilismo o por un cálculo frío, para lograr sus propios objetivos. Es distinto a ser leal, fiel, mantener la disciplina partidaria o la obediencia debida. ¿Los “levanta manos” del Legislativo serán lo primero o lo segundo?

Ch’in significa en quechua “silencio” y también “silencioso”. Así se llama también el bellísimo e inspirador silencio de un amplio espacio abierto como el altiplano y las grandes montañas, donde día a día tantos comunarios se llenan de energía, ni del silencio de la sobria celda de un monje... Ese silencio clamoroso ayuda a encontrarse consigo mismo, con el Cosmos, con el Dios Padre Madre, y para acompañar a los muy angustiados. Pero aquí no hablamos de eso.

El ama ch’in se refiere a “quedarse mudo cuando hay algo importante que decir”, es el silencio cómplice del que sabiendo no avisa de algo grave. Miente al ocultar parte de su verdad, pues la distorsiona. Se hace encubridor. Es cierto que tampoco se tiene que propagar sin ton ni son a los cuatro vientos todo lo que uno sabe, si ello perjudica las investigaciones o corre el riesgo de interpretaciones tergiversadas. Hay que mantener prudencia y ponderación; pero, como reiteraba Luis Espinal, sin disfrazar tampoco de prudencia ni a la cobardía ni al encubrimiento. Hay quienes enmudecen por conveniencia, por miedo, pánico o para no perder la pega. Implica también “no hay que acallar a otros”, tapándoles la boca con plata, prebendas, amenazas o incluso matando a quien “sabe demasiado”… El refrán clásico dice: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. En nuestro tema, sería más preciso decir: “Dime quien te paga y te diré qué no dices”. Pensemos en la prensa.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia