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Avancemos juntos en la Franja y la Ruta

En 2013, el Presidente chino propuso crear la Franja económica de la Ruta de la Seda del siglo XXI

La Razón (Edición Impresa) / Wu Yuanshan *

00:11 / 27 de mayo de 2017

Entre el 14 y 15 de mayo se celebró con éxito el Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional en Beijing. En el evento participaron los jefes de Estado y de gobierno de 29 naciones, junto con más de 1.500 representantes de cerca de 130 países y 70 organizaciones internacionales, intercambiaron opiniones sobre la “cooperación para la prosperidad común”, y se logró un amplio consenso y resultados fructíferos.

Xi Jinping, el presidente de mi país, pronunció el discurso central indicando que hace más de 2.000 años nuestros ancestros, viajando por las estepas y los desiertos y navegando por las aguas turbulentas de los océanos, abrieron el pasaje transcontinental que conecta Asia con Europa y África, así como también las rutas marítimas que unen a Oriente y Occidente. Estas antiguas Rutas de la Seda permitieron intercambios amistosos entre las naciones y representaron un progreso en la historia de la humanidad, impulsando el surgimiento de un espíritu de cooperación, apertura e inclusión; junto al aprendizaje recíproco y el beneficio mutuo. El presidente Xi enfatizó en la necesidad de consolidar una nueva ruta de paz, prosperidad, apertura, e innovación entre las civilizaciones.

En otoño de 2013, Xi propuso la creación de la Franja económica de la Ruta de la Seda y la Ruta Marítima de la Seda del siglo XXI, mejor conocida como la Franja y la Ruta. Cuatro años después, más de 100 países y organizaciones han apoyado y se han involucrado en esta iniciativa. Gracias a una serie de esfuerzos cooperativos, estos países están consiguiendo una mayor conectividad en políticas, infraestructuras, comercios y finanzas; así como entre personas.

Para la construcción de la Franja y la Ruta debemos impulsar un nuevo tipo de relación internacional, con una cooperación en la que todos salgamos ganando, forjando asociaciones que impulsen el diálogo sin ninguna confrontación, asociaciones de amistad más que de alianza. Todos los Estados deberían respetar la soberanía, la dignidad y la integridad territorial de los demás países, sus caminos para el desarrollo, sus sistemas sociales, y sus principales intereses y preocupaciones.

Para tal efecto debemos concentrarnos en la cuestión fundamental que es el desarrollo, impulsando el potencial de crecimiento que tienen los distintos países para lograr una integración económica y un progreso interconectado que aporte al beneficio a todos. Hay que profundizar la cooperación industrial; establecer un sistema de salvaguarda financiero estable y sostenible, que mantenga bajo control a los riesgos que vayan surgiendo; crear nuevos modelos de financiación; promover la construcción de infraestructura que permita la conectividad por tierra, mar y aire, pero también en el ciberespacio.

De igual manera necesitamos construir una plataforma abierta de cooperación que permita sustentar y hacer crecer una economía mundial abierta; creando conjuntamente un entorno que facilite la apertura y el desarrollo; estableciendo un sistema justo, equitativo y transparente de comercio internacional; y unas normas para la inversión que fomenten el flujo ordenado de factores de producción, la asignación eficiente de recursos y la implementación profunda del mercado. Asimismo debemos intensificar la cooperación en tecnológicas que acerquen a las personas y a las instituciones, tales como la prima digital, la inteligencia artificial, la nanotecnología y la computación cuántica; impulsando así el desarrollo del big data, la computación en nube y ciudades inteligentes, sentando así las bases de la Ruta de la Seda digital del siglo XXI. Por último, debemos asegurarnos de poner fin a los distanciamientos entre las distintas civilizaciones, impulsando el aprendizaje mutuo, la comprensión, el respeto y la confianza de unos a otros, ya que ésta es la mejor manera de eliminar el complejo de superioridad y los conflictos entre naciones.

Según anunció el presidente Xi, el Gobierno de China aportará 100.000 millones de yuanes al fondo para promover la nueva Ruta de la Seda. Por otra parte, el Banco de Desarrollo y el Banco de Exportación de China crearán sistemas especiales de créditos por un valor de 250.000 millones de yuanes y 130.000 millones de yuanes, respectivamente, para apoyar la cooperación en los ámbitos de infraestructura, capacidad industrial y la financiación en el eje de la Franja y la Ruta. En los próximos tres años, China proporcionará asistencia por un valor de 60.000 millones de yuanes a los países en desarrollo y organizaciones internacionales que participen en la Franja y la Ruta, con el fin de impulsar más proyectos que mejoren el bienestar de los pueblos. También proporcionará ayuda alimentaria de emergencia por un valor de 2.000 millones de yuanes a países en desarrollo en la Franja y la Ruta; e invertirá más 1.000 millones de dólares en el Fondo de Asistencia para la Cooperación Sur-Sur.

Si bien la iniciativa de la Franja y la Ruta proviene de mi país y su raíz deviene de las antiguas Rutas de la Seda que conectaban los continentes de Asia, Europa y África, también está abierta a todas las naciones amigas, sean de los tres continentes mencionados o americanas, como socios de esta cooperación internacional. Por eso China da la bienvenida a Bolivia y a otros países latinoamericanos, invitándolos a participar en el proyecto de la Franja y la Ruta, para que avancemos juntos en una ruta de paz, prosperidad, apertura, innovación y civilizaciones; convirtiéndonos en una comunidad de interés, responsabilidad y destino; promoviendo de una mejor manera la prosperidad y estabilidad mundial, de tal manera que más países y regiones se beneficien con la cooperación internacional.

* es el embajador de la República Popular China en Bolivia.

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