Columnistas

Big Brother

Actualmente el análisis que se hace de lo privado es simplemente tan completo como se desee

La Razón / Jorge Zapp

00:52 / 07 de septiembre de 2013

Hace ya casi 65 años, Orwell escribió su famosa novela de ciencia ficción 1984, imaginando en ella el mundo unos 40 años después. Un orbe moderno en el cual sólo coexistían en el planeta tres países dominados por gobiernos absolutistas, que reescribían la historia para acomodarla a sus designios de poder. En este nuevo mundo, todos los ciudadanos son vigilados continuamente por una policía del pensamiento, que interpreta sus actuaciones en función de la línea política y social del “Gran Hermano”, desde la ducha matutina o el trabajo hasta en las relaciones amorosas.  La calidad de vida (prebendas y libertades vigiladas) depende allí del comportamiento de las personas bajo esta vigilancia permanente.

En la actualidad vivimos una situación similar. El Gobierno estadounidense ha venido refinando sistemas de vigilancia inteligente que le permiten saber qué se piensa o qué se pretende, no sólo en el mundo en general, sino... todo el mundo: usted y yo, si damos razones para ser considerados peligrosos o atractivos. Con la tecnificación y sofisticación de las comunicaciones y la penetración ilegal dentro de las computadoras, el análisis que se hace de lo privado es simplemente tan completo como se desee. Por ejemplo, en la lucha contra la guerrilla en Colombia los sistemas prestados al Ejército permiten analizar cada una de las llamadas telefónicas que se realizan en ese país y sus vecinos, en busca del timbre de la voz de cualquier sospechoso; a la tercera palabra que pronuncia, ya se está grabando su conversación. Los sistemas de análisis correlacionan desde tonos y énfasis de voz, hasta el significado contextual de palabras cambiadas o alias como naranja por bomba, para cada individuo u organización. En otros casos, como el de jefes de Estado de países amigos y enemigos, la supervisión parece haber sido continua.

El presidente Obama pasará un trago amargo estos días en San Petersburgo, teniendo que pedir excusas a sus aliados como Angela Merkel, Dilma Rousseff  o Peña Nieto. Se hará una nota diplomática respetuosa y se prometerá una investigación exhaustiva. Sin embargo, el proceso es imparable en la dimensión política y comercial. Por ejemplo, Amazon nos envía propuestas de compra y promociones personalizadas, que se relacionan directamente con los temas que buscamos en internet. Lo más aterrador del proceso del Ministerio del Pensamiento de Orwell es que estos análisis los realizan empresas privadas que evolucionaron de los sistemas comerciales a los políticos, y de aquí en adelante cualquier información personal simplemente tendrá un precio. Todo el problema de “espionaje” del señor Snowden es, simplemente, el de que un empleado de una de esas empresas consultoras de análisis, presionado por su conciencia, contó al mundo lo que estaba haciendo.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia