Columnistas

Brexit o no brexit, esa no es la cuestión

Muchos creen que los verdaderos ganadores del brexit son los partidos de la extrema derecha

La Razón (Edición Impresa) / Alejandro A. Tagliavini / La Paz

00:08 / 01 de abril de 2017

El Reino Unido activó el 29 de marzo el artículo 50 del Tratado de Lisboa, para iniciar las negociaciones del brexit. El pasado 23 de junio los británicos votaron a favor de abandonar la Unión Europea (UE) —“British exit”—, lo que llevó al entonces primer ministro, David Cameron, a renunciar, dejando el lugar a Theresa May. Durante su investidura, el 13 de julio, aseguró: “vamos a hacer que (el brexit) sea un éxito”. Lo que puede ser verdad, después de todo, el problema es el sistema, no la forma. 

 ¿Quién tiene razón? Casi la mitad de los británicos se oponen al brexit, en tanto que el nacionalismo escocés dejó claro a Theresa May que no está dispuesto a ceder su desafío independentista. De hecho, el viernes el Gobierno escocés solicitó formalmente al Ejecutivo británico el permiso para poder celebrar un segundo referéndum de independencia antes de que, en la primavera de 2019, el Reino Unido quede fuera de la Unión Europea.

En cualquier caso, muchos creen que los verdaderos ganadores de la victoria del No británico a la UE son los partidos de la extrema derecha europea como el Frente Nacional francés, liderado por Marine Le Pen. Supuestamente la líder francesa es antisistema, como Donald Trump. Ambos tienen el mismo mensaje contra las élites políticas y mediáticas, y la misma promesa de endurecer fronteras para “recuperar la soberanía”. Son hábiles para captar el humor de las masas, porque está claro que las sociedades occidentales están hartas del sistema, pero dejando claro que el mundo, como todo en el cosmos, evoluciona por lenta maduración y nunca por revoluciones; en realidad están apoyando a quién desde “fuera del sistema” sostendrá al sistema.

Aunque “no hay puntos en común, en realidad” entre Trump y Le Pen, según dice Jean-Yves Camus, de la Fundación Jean-Jaurès, próxima al Partido Socialista francés. El Presidente de Estados Unidos, aunque no era político, fue el candidato de uno de los dos grandes partidos del sistema. A su vez el Frente Nacional se dice fuera del sistema, porque no tiene puntos de encuentro con los otros partidos, pero Le Pen es una política profesional. Y ambos sintonizan con la Rusia de Vladímir Putin y el cuestionamiento al “orden internacional liberal”. Es la hora de los Estados-nación, de líderes fuertes, dicen, del nacionalismo frente al globalismo... Vamos, digámoslo claramente, de la demagogia, de otro modo no se explica que Putin siga teniendo 80% de aprobación, aprovechando, por cierto, el aparato de propaganda que conlleva el ser oficialista.

Aunque días atrás Alexei Navalny convocó a una gran marcha anticorrupción sin autorización en la que resultaron detenidos él junto a más de 800 personas en Moscú, consiguiendo romper el tabú de la necesidad de pedir permiso para protestar; 90 ciudades se movilizaron, desde Kaliningrado a Siberia, siendo zonas donde la vida transcurre despacio, y la gente depende más de ayudas estatales, y está controlada por dirigentes que pueden tomar represalias.

Pero el “respeto” que se tiene hacia Putin no es extensible al Gobierno: “Es falso que en los pueblos se conformen, la gente está harta de una Policía corrupta y un Gobierno ineficaz”, explicaba un miembro de una familia de los Urales. He ahí la clave, el verdadero sistema del cual la gente está harta, y que los políticos sostienen —incluidos los “antisistema”— es el Estado actual, que significa el monopolio de la violencia, el poder de policía con el que los burócratas imponen sus leyes, sus caprichos y sus intereses y que, como toda violencia, es destructiva y, por tanto, ineficiente. 

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia