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Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia
Calles de La Paz
En nuestras calles, el transeúnte se mueve de un lado a otro en busca de espacio pa-ra poder transitarlas
La Razón / Patricia Vargas
02:08 / 09 de febrero de 2012
El espacio público más importante de la ciudad contemporánea es la calle. Esa máquina despojada de todo espíritu tiene la particularidad de haberse convertido en el lugar donde cada cual camina en busca de su meta, y sólo la desatención cortés prima entre los transeúntes como forma de socialización.
En la historia no faltaron las calles que lograron gran interés de la población, motivo que ha generado infinitos hechos fortuitos. Su remembranza casi siempre ha acompañado a novelas, relatos y metáforas sobre las ciudades.
En la Colonia, la calle “ancha” fue (según escritos) el camino de conexión con otras poblaciones del Virreinato, por tanto, la entrada principal a La Paz. Allí se iniciaron los primeros bailes populares, sin olvidar las corridas de toros. La avenida América —como en la actualidad se la denomina— también nos recuerda el ingreso del Libertador Simón Bolívar y sus tropas a esta ciudad.
Otra calle como la Churubamba (Evaristo Valle) tuvo, en cambio, diferentes particularidades, ya que en días de fiesta las poncherías y buñolerías se instalaban en esa callejuela pública. Esto sin que faltasen “las melcochas y los ancucos” (dulces). De acuerdo con historiadores, fue la vía típicamente más española. Los paños o cortinas de “brocado y Damasco”, que colgaban en las ventanas de las casas fueron otra expresión de aquello.
Hoy existen calles que de un ayer esplendoroso se han convertido en sitios donde el comercio minorista se asienta en plena vía pública, mostrando así su nueva imagen urbana. La calle Comercio fue una de las más importantes de La Paz, pues allí se asentaban cines, cafeterías y un sinfín de tiendas prestigiosas; y por ello se la convirtió como peatonal para el disfrute del transeúnte. Empero, en nuestros días, hasta el recorrerla resulta complicado. Lo triste es que esa calle, con historia y un entorno de gran valor arquitectónico, no es aprovechada como otro de los lugares atractivos y amables de esta urbe.
En cambio, las avenidas Mariscal Santa Cruz y Camacho son actualmente las más representativas del centro paceño. A ellas se debe sumar la avenida 21 de Calacoto y la calle Montenegro, que son las más significantes del sur de esta urbe. Las primeras han sido convertidas, casi todos los días, en marchódromos, donde la confusión y el caos son sinónimo de reivindicación. Mientras que en las segundas, los autos juegan un rol importante, tanto así que en el caso de la juventud funcionan como vitrinas urbanas.
No cabe duda que a nuestras calles no les falta vitalidad y que son totalmente concurridas y practicadas. Sin embargo, esto no evita la anarquía que reina en muchas de ellas, lo que ha convertido al transeúnte en un esquivador profesional que se mueve de un lado a otro en busca de espacio para poder transitarlas.
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