Columnistas

Cambio climático

La Razón (Edición Impresa) / Carlos Villagómez

00:02 / 07 de noviembre de 2017

Un editorial de este matutino comentó el pasado jueves un informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Según este organismo, “hay una diferencia ‘catastrófica’ entre las promesas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero” y la realidad. Con cifras, el PNUMA augura un futuro de miseria para millones de seres humanos (inundaciones, superhuracanes, sequías y otras catástrofes) porque hasta ahora no se ha cumplido con “la adopción de energías renovables, transformación de los sistemas de transporte, ni con el cierre de las centrales de generación de energía a carbón”. En resumen: no hicimos nada y se viene una hecatombe sin parangón en la historia.

Sobre el cambio climático se ha escrito una montaña de documentos. Casi todos apuntan a los combustibles fósiles, a las megaciudades o a las industrias pesadas; pero aparecen nuevas investigaciones que apuntan a otros agentes contaminantes de dimensiones bíblicas. De todos esos estudios aconsejo ver el documental Cowspiracy (La conspiración vacuna) de Andersen y Khun, porque es actualizado y provocador.

En ese video los autores exponen los estudios de activistas medioambientales y la mismísima FAO sobre la agricultura animal y su impacto ambiental. Resulta que las flatulencias de una vaquita contaminan más que un automóvil; que una hamburguesa necesita 3.000 litros de agua para que llegue a tu mesa; que todo el ciclo de la industria cárnica y láctica consume un tercio del agua dulce del planeta (55% va para la agricultura animal y solo un 5% para uso doméstico); que emite 65% de óxidos de nitrógeno, un agente más contaminante que el bióxido de carbono o el metano.

Además, la agricultura animal es responsable del 91% de la destrucción de la selva amazónica en Brasil, Perú, Bolivia, Paraguay y otros; y que mundialmente se pierden a razón de dos hectáreas de bosque por segundo ya sea para campos de pastoreo o para cultivos de soya (según la FAO, el 90% de la soya va para consumo animal y solo 10% para consumo humano). En suma, nuestra condición de seres carnívoros y de lactantes sin freno ha invadido, malamente, el 45% de la tierra disponible de este planeta con vaquitas, cerditos, pollitos y todo su ciclo productivo para generar el mayor efecto invernadero y de contaminación de suelos y aguas.

Según Cowspiracy, si queremos revertir el cambio climático debemos cambiar nuestros hábitos alimenticios y convertirnos en veganos o, mínimamente, en vegetarianos. ¿Dejarías de comer lechón al horno, bife de chorizo o pollo frito para salvar el planeta? Vaya dilema. Y si en un arranque ecologista eliminamos las fogatas de San Juan, ¿debemos también prohibir el consumo de salchichas?

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia