Columnistas

Casitas

La casa tiene un importante rol en la construcción material y simbólica de la ciudad

La Razón / Carlos Villagómez

00:00 / 24 de enero de 2012

Anhelo esencial de toda familia, la casa tiene un importante rol en la construcción material y simbólica de la ciudad. Como construcción es la mayor masa edificada de nuestra urbe, y como representación de nuestros anhelos y deseos es la imagen de lo que somos. Sean los privilegiados que pueden construir a su gusto o los inquilinos que deben aceptar lo que les toca, tanto en un misérrimo cuarto bajo la escalera o en un pretencioso palacete, la casa nos representa.

Esta ciudad es un muestrario inagotable y pasmoso de esas esperanzas materiales y alegóricas. En los barrios pudientes de La Paz no existen dos casas vecinas parecidas en estilo o género. Cada cual resuelve la simbólica de su casa a su manera, como muestra de la incapacidad de formar un conjunto cultural claro y homogéneo. A pesar del nivel cultural que dizque tienen esas zonas, es ahí precisamente donde se manifiesta el proyecto fallido de nuestro derrotero cultural como nación.

En otras zonas llamadas populares, el carácter homogéneo de su imagen urbana manifiesta otras inquietudes llenas también de paradojas. Hace ya varias décadas que la arquitectura del llamado “estilo emergente” o “arquitectura chola” ha irrumpido en nuestro imaginario con virulencia y potencia. Con rimbombantes detalles y estridente colorido, esa manera de construir la “casita” es muestra de otra modalidad, ostentosa, de sentar un precedente simbólico. Si antes debíamos apelar a modelos de raíz occidental, ahora lo hacemos con gusto local. La vanidad y esas ganas de llamar la atención, que son muy propias del ser andino, son similares en ambas vertientes: dejamos nuestra milenaria parquedad y nos desmadramos construyendo nuestras casitas. Las razones de esa extrovertida forma de construir las casas son muchas y, sin ánimo de aburrirlos con una tesis antropológica, diré simplemente que hacemos estos desparpajos edilicios como una expresión desesperada, pero estéril, de competir con la poderosa presencia de la montaña. Berreamos con las formas, detalles y colores desesperados e impotentes ante esa presencia telúrica.

Lo interesante de esta nueva arquitectura paceña, que me encanta denominarla “estilo cohetillo”, es que sus raíces e inspiraciones vienen de esas casitas de Alasita que hace muchos años nos sorprenden con su propuesta artística y simbólica. Es ahí donde se gestó la arquitectura popular que nos arrolla en el cambio de milenio. En esa hermosa fiesta que tenemos los paceños de miniaturizar la casa para albergar nuestros deseos y anhelos de un “techo para vivir y morir”, se formó un nuevo estilo arquitectónico de yeso colorido o de refulgentes vidrios espejados.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia