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Danke schon

La oportunidad es propicia para significar que esta cooperación nace del pueblo alemán

La Razón / Eduardo Rodríguez Veltzé

23:59 / 22 de diciembre de 2012

Este mes la misión diplomática y las agencias de cooperación de la República Federal de Alemania comparten y celebran los 50 años de cooperación a Bolivia. Comenzó en 1962 cuando Europa salía de la desastrosa conflagración mundial y los países menos desarrollados del sud reclamaban por las asimetrías en la distribución de la riqueza y la distribución hegemónica del poder. Sucedieron la guerra fría; la caída del Muro de Berlín y la recuperación de la democracia. Hoy, en un mundo todavía polarizado y con problemas globales, se procura nuevos términos de entendimiento.

Desde entonces Alemania abrió una política de cooperación internacional que incorporó a Bolivia, inicialmente con el apoyo al sector de la minería estatal, la forestación y a prevención de desastres. Posteriormente los ámbitos de la asistencia se ampliaron y concentraron en las áreas de agua potable, alcantarillado y saneamiento básico; Estado y democracia; y desarrollo agropecuario sustentable. La inversión durante este tiempo superó los mil millones de euros destinados a fortalecer el desarrollo y el bienestar de los bolivianos.

Cuán relevantes son, por ejemplo, el apoyo a las obras que hoy proveen de agua potable a las ciudades de La Paz, El Alto, Oruro y los centros mineros, o bien el alcantarillado y tratamiento de aguas servidas en la capital, Sucre. La construcción de embalses y el desarrollo de sistemas de riego en todo el territorio, con un manejo de cuencas y protección de la biodiversidad multiplican las oportunidades de empleo en la agricultura y la ganadería. Muchas comunidades rurales se han beneficiado con el acceso a la energía eléctrica a través de la instalación de microcentrales hidroeléctricas y con el apoyo a proyectos de infraestructura comunal para salud, educación y saneamiento básico.

La cooperación alemana apoyó al fortalecimiento de las instituciones del Estado, en el ámbito de la justicia penal, el proceso constituyente, la asistencia legislativa, el fortalecimiento municipal y el desarrollo de los procesos autonómicos.

Conjuntamente participan en Bolivia un amplio espectro de organizaciones alemanas (fundaciones políticas, congregaciones religiosas, entidades educativas, ONG, voluntarios, etc.) comprometidas con el apoyo al desarrollo en diversos ámbitos, particularmente orientados al alivio de la pobreza y los valores democráticos.

En la celebración del aniversario, la ministra de Comunicaciones, Amanda Dávila, ha expresado la complacencia del Estado boliviano con la cooperación alemana, caracterizada por su objetividad y ausencia de condicionamientos, intereses políticos o empresariales. Se ha anunciado también la extensión de los programas de asistencia y la consideración de los nuevos paradigmas emergentes del proceso de cambio. Hoy Bolivia es un Estado plurinacional, descentralizado y con autonomías, tiene un nuevo orden político y territorial al que concurren sectores tradicionalmente excluidos.  Todos ellos deben ser partícipes de esta auspiciosa continuidad de la colaboración alemana.

La oportunidad es propicia para significar que esta generosa cooperación nace del pueblo alemán, de cada uno de sus contribuyentes, de su compromiso solidario con el pueblo boliviano y con los más necesitados, por todo este medio siglo y los resultados alcanzados, un sincero “danke schon”.

Fue servidor público.

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