Columnistas

Un Egipto estable en un mundo turbulento

Los egipcios están decididos a trabajar duro para reconstruir la nación más antigua del mundo

La Razón (Edición Impresa) / Hesham Abdelwahab

00:06 / 02 de agosto de 2014

Egipto tiene una posición única en la historia de la humanidad, pasada y presente. Su condición, papel e influencia derivan de su ubicación geoestratégica, variada cultura (afro-árabe) y destacada civilización mediterránea, como una piedra angular de paz, seguridad y estabilidad en el Oriente Medio; y gracias a una sabia política exterior, está en paz con todos sus vecinos, incluyendo a Israel, con quien firmó la paz hace 35 años. Egipto continuará cumpliendo sus obligaciones en virtud del Tratado de Paz, y a la vez apoyando el derecho del pueblo Palestino a la libre determinación y al establecimiento de un Estado independiente, con Jerusalén oriental como su capital, en todos los territorios de Cisjordania y Gaza, junto a la iniciativa árabe de paz y sus términos pertinentes.

Recientemente, cuando estalló la escalada de violencia mutua en Gaza, con una pérdida de víctimas civiles inocentes, Egipto se apresuró a lanzar una iniciativa integral convocando a Israel y a las facciones palestinas a poner un cese inmediato al fuego. El objetivo era prevenir una ofensiva terrestre inminente, responder a las urgentes necesidades humanitarias de los palestinos, retornar a la estabilidad, y preparar el terreno para la reanudación de las negociaciones de paz que lleven a alcanzar una solución justa y duradera entre ambos Estados. Egipto ve complacida que Bolivia está entre las primeras naciones amantes de la paz, refrendando los esfuerzos de Egipto y apoyando la iniciativa.

Mi país experimentó profundos cambios a nivel político y social. El anterior verano el pueblo egipcio se levantó contra una dictadura islamista-fascista, y estuvo luchando contra las mismas redes terroristas que declararon la guerra al mundo civilizado muchos años atrás.  Entre las víctimas del terrorismo estaban egipcios de toda condición social, hombres y mujeres, niños y ancianos, musulmanes y no musulmanes, incluyendo cientos de oficiales del Ejército y de la Policía mutilados brutalmente en una contradicción estremecedora con todas las enseñanzas religiosas y el comportamiento humano. Muchas mezquitas e iglesias fueron quemadas en ataques sincronizados por los mismos criminales. Estos actos de terrorismo se dirigieron a socavar el proceso democrático y a destruir la economía y la industria del turismo. El mundo civilizado debería firmemente respaldar a Egipto en la lucha contra la violencia y rechazar intentos de justificarla o tolerarla. Al dudar hacerlo están enviando un mensaje de apoyo a los radicales y extremistas, quienes están en guerra contra nuestro pueblo.

En sus esfuerzos por restaurar la estabilidad y el orden, las autoridades cerraron miles de túneles fronterizos utilizados para el contrabando de gasolina, armas, drogas y el tráfico de personas. Se arrestaron a cientos de jihadistas que estaban fuera de la ley, finalizando la época más oscura de nuestra historia. Nuestra unidad salvó a la nación del colapso y la desintegración, y nuestra sabiduría colectiva evitó una guerra civil planeada y financiada por forasteros. El pueblo egipcio siguió conscientemente la hoja de ruta democrática acordada en julio de 2013, y asumió grandes retos para convertirse en una sociedad democrática, adoptando, a través de un referéndum en enero de 2014, una constitución progresiva según los estándares mundiales. Luego, mediante elecciones presidenciales (mayo de 2014), con una mayoría arrasadora el ex jefe del Ejército, héroe nacional y salvador de la nación, Abdel Fattah Al Sisi fue elegido como nuevo presidente.

Oriente Medio y el norte de África son testigos de los acontecimientos diarios en la vecina Gaza y Libia, en Irak y Siria, así como en Malí y en Somalía que afectan negativamente la estabilidad del mundo. Si no hubiera sido por la solidaridad y el estado de alerta de la población de Egipto, hubiéramos sufrido igual que estas naciones amigas. Esperamos que nuestros amigos apoyen al pueblo de Egipto, quien abraza los mismos valores de justicia social, dignidad humana, democracia, libertad y el Estado de derecho. Los egipcios agradecerán a los pueblos amigos que los respalden.

Los egipcios están decididos a trabajar duro para reconstruir la nación más antigua del mundo. En su discurso de inauguración, el presidente Al Sisi invitó a todos aquellos comprometidos con la democracia a participar activamente en los esfuerzos de reconstrucción. Al celebrarse las elecciones parlamentarias a finales del verano, la hoja de ruta debería cumplirse, y los esfuerzos encaminados a lograr el desarrollo económico y la justicia social continuarán a toda velocidad.

Egipto restauró su identidad históricamente regulada, basada en la aceptación y en la convivencia; y recuperó exitosamente estabilidad, convicción, seguridad y normalidad. Así, informamos a la comunidad empresarial boliviana que Egipto está abierto para los negocios, ofreciendo una multitud de oportunidades de inversión. El Gobierno egipcio anunció un plan maestro para desarrollar la zona del Canal de Suez y la creación de parques industriales para compañías de alta tecnología que beneficiaría a empresas bolivianas. También en las áreas de energía y electricidad, donde Bolivia encontrará nuevas alternativas de producción de energía limpia. De modo similar, el campo agroindustrial, en permanente crecimiento, se presenta como un área de inversión potencialmente lucrativa para empresas bolivianas.

Finalmente, damos una calurosa bienvenida a todos los bolivianos para visitar la tierra donde la historia comenzó, en las orillas del Nilo, y donde sus emblemáticos reyes están ansiosos por sentir su presencia, desde Tutankamón y Ramsés a Nefertiti y Cleopatra. Esperamos que Egipto sea el próximo destino de vacaciones para muchos bolivianos y turistas de todo el mundo. El Cairo es una ciudad muy diversa y cosmopolita, con sabores faraónicos, islámicos, coptos e incluso judíos mezclados. Hay un lugar donde una sinagoga, una iglesia y una mezquita están juntas, una al lado de la otra, y esto muestra que El Cairo es un símbolo de la tolerancia y amplitud de criterios del pueblo egipcio. Alejandría es una bella ciudad llamada la “Novia del Mediterráneo” por su historia y restos de la época grecoromana. Los tesoros de Cleopatra fueron descubiertos bajo el mar cerca de esta región y se muestran en su Museo Nacional.

Se recomienda a los turistas bolivianos visitar los seis oasis que están en nuestro territorio, a los cuales se llega viajando a través del desierto en coche durante unas cuatro horas. En los oasis  se encuentran ecoalbergues similares a hoteles, edificados con materiales locales. Los edificios y muebles están construidos con árboles de palmera, y los techos, con bloques de sal de la orilla del lago. La sal es transparente y permite que la luz de la luna entre en las habitaciones por el techo, ofreciendo una vista magnífica de las estrellas. El más famoso es el Oasis Siwa, donde la reina Cleopatra se bañaba y la gente puede nadar en el mismo lugar. Este oasis es también famoso por el Templo del Oráculo, donde Alejandro Magno buscó consejo del dios Ammun antes de gobernar Egipto y conquistar el mundo. Se dice que Alejandro Magno está enterrado en algún lugar del desierto, cerca de Siwa.

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