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Feliz día del padre, feliz día del mar

Es posible que sea otra idea de la campaña de ‘información’ objetiva e imparcial antes de la consulta

La Razón / Rubén Vargas

00:58 / 18 de marzo de 2012

Por suerte ya pasó el Día del Acullico, pero llegan en fila el Día del Padre y el Día del Mar. Digo por suerte porque el publicitado Día del Acullico, instituido para apoyar la campaña del presidente Morales ante la Convención de Viena para despenalizar el masticado de la hoja de coca, ha dejado muy pocos resultados. Internacionalmente, parece que no hay muchas ganas de sacar a la coca de la lista de estupefacientes. Una lástima. Internamente, el Día del Acullico sólo dejó dos recuerdos.

El primero es la tonelada de coca masticada que esa memorable jornada dejó en la plaza Villarroel de La Paz, según el reporte de las autoridades municipales encargadas de deshacerse de ese voluminoso testimonio del fervor molar y constitucional de los masticadores.

El segundo recuerdo son las declaraciones del magistrado del Tribunal Constitucional Gualberto Cusi. Éste dijo que se sirve de la lectura en coca para resolver los fallos que son de su competencia. Después dijo, por supuesto, que fue “malinterpretado” por algunos medios de comunicación. Para evitar estos malentendidos, los colegas periodistas que tengan entre sus tareas cubrir las declaraciones del magistrado podrían, a su vez, recurrir a la prueba de la coca para saber si esas declaraciones son de verdad o no.

Pero cambiemos de tema. Dadas las poco gratas experiencias recientes, las autoridades de Gobierno deberán tomar cuidadosas previsiones para las celebraciones del Día del Padre. Por ejemplo, nadie, ni las ministras ni los ministros, deberán dejarse tentar por la empedernida soltería de los principales mandatarios del país para emitir coplas. Ni una. Cuidado.

El Día del Mar se muestra, en cambio, más promisorio para exaltar los ánimos patrióticos de los bolivianos. Sin embargo, hay que resolver algunos pequeños problemas de coherencia. Pequeñitos, pero problemas al fin. Por ejemplo, mientras la maquinaria jurídica e intelectual del Gobierno sigue preparando con el máximo secreto la imparable arremetida boliviana contra Chile en el Tribunal de La Haya, el influyente senador masista Eugenio Rojas acaba de proponer, con un extraordinario sentido de la oportunidad, que deberíamos nomás venderle gas a Chile, que es “un buen negocio”. Debemos agradecer al senador Rojas que ponga en bandeja un estupendo tema para discutir sin ton ni son a lo largo de lo que queda del mes del mar.

Ahora que me acuerdo, además del Día del Mar también tenemos en el calendario plurinacional el Día de la Reivindicación Marítima, instituido hace un año precisamente para inmortalizar la fecha en la que Bolivia decidió romper el diálogo con el Gobierno chileno y llevar la causa marítima a los tribunales internacionales. El problema es que, al parecer, ya nadie se acuerda de ese día.   

Mientras tanto, el Gobierno avanza incontenible en su objetivo de construir la carretera por el TIPNIS, esta vez con el innovador mecanismo de la consulta posterior. La primera medida preparatoria a la consulta fue la imputación a los dirigentes de la marcha de 2011 de “intento de homicidio” al canciller. Y otras medidas igualmente preparatorias siguen día a día. Por ejemplo, el presidente Morales se excusó, por lo apretado de su agenda, de asistir a la reunión de corregidores indígenas que discutirán la consulta este fin de semana, pero asombrosamente, justo un día antes, encontró tiempo para viajar al TIPNIS a regalar motores y comprometer la construcción de un hospital. Es posible que ésta sea otra innovadora idea de la campaña de “información” objetiva e imparcial que se debe implementar antes de la consulta.

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