Columnistas

El G20 en su laberinto

El comunicado final de la reunión, edulcorado, llama a construir una economía mundial abierta.

La Razón (Edición Impresa) / Carlos Antonio Carrasco

00:00 / 24 de septiembre de 2016

Los 20 países más ricos e industrializados del planeta acaban de protagonizar su cumbre anual en Hangzhou, pequeña ciudad china que para el encuentro vació un tercio de su población a fin de facilitar el fluido vehicular de las limusinas que cargaban a los ilustres convidados. Lejos está hoy la atmosfera de la reunión previa realizada en Antalya (Turquía), donde Vladímir Putin era considerado el “pestífero” del grupo, debido a su aventura bélica en Crimea y en Ucrania. El presidente turco, Recep Tayip Erdogan, también era mirado con sospecha por su supuesta ligazón oculta con el Estado Islámico. En cambio, en este conclave, tanto Putin como Erdogan fueron las estrellas más cotizadas, tanto por sus homólogos como por la prensa internacional. ¿Por qué? Primero, debido a que ambos están conscientes de que van a participar junto al mandatario chino, Xi Jinpingm en la cumbre de 2017, y segundo, porque los tres líderes han consolidado el control de sus populosas naciones, bajo una modalidad enérgicamente autoritaria, muy distinta a las endebles democracias occidentales. Por añadidura, la entente cordial ruso-turca hace que éstos sean interlocutores insoslayables en la compleja crisis de Siria, por los positivos frutos de su asedio mancomunado contra el Estado Islámico.

Por otra parte, en 2017 los grandes del G20 de antaño estarán a punto de jubilarse, como Barak Obama (el 20 de enero), François Hollande (el 7 de mayo), la dirigente surcoreana Park Geun-hye (en diciembre), y Angela Merkel, poco más tarde. Los demás dirigentes no son tan influyentes y su aporte en las decisiones que se adoptan es más bien accesorio.

Entre los temas de la agenda figuraron el comercio mundial, el brexit (Japón hizo especial hincapié en los nocivos efectos que conlleva la determinación británica), el control de la evasión fiscal y los paraísos que amparan esa práctica. Se evocó además el momento negativo que atraviesan los tratados de libre comercio como las negociaciones en curso de la Zona de Libre Comercio Transatlántica (TAFTA) entre  Estados Unidos y Europa, o el acuerdo transpacífico (TPP) que apunta al Asia, con la exclusión de China. En ambos puntos el resultado aún incierto de las elecciones estadounidenses sitúan esos vínculos en stand by.

El comunicado final de la reunión, edulcorado, llama a “construir una economía mundial abierta, a rechazar el proteccionismo y a promover el comercio y la inversión mundiales, especialmente reforzando el sistema comercial multilateral”.

En cuanto al calentamiento global, la ratificación del acuerdo de París por parte de Estados Unidos y China, aunque auspiciosa, deja espacios donde las posiciones dispares para su aplicación son preocupantes.

Entretanto, los 170 países no invitados al G20 estudian con estupor las determinaciones tomadas por ese exclusivo club, para acomodar sus preocupaciones, postergar sus aspiraciones y resignarse al rol de espectadores en un concierto donde la batuta, la música y la danza reposa en los eternos dueños del mundo.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia