Columnistas

¿Ingreso libre a los baños?

La Razón (Edición Impresa) / Columna sindical - Jorge Quispe

00:00 / 25 de agosto de 2019

El 24 de noviembre de 1998, el entonces alcalde de La Paz Germán Monroy Chazarreta y la presidenta del Concejo Municipal Lupe Andrade promulgaron una ordenanza municipal que ampliaba el acceso libre a los servicios higiénicos de bares, restaurantes y centros comerciales para los menores de edad, embarazadas, minusválidos y ancianos en general. Digo ampliaba porque ya en 1994 se emitió una ordenanza que reconocía este derecho, pero no contemplaba a los ancianos ni a los centros comerciales.

Años después, pese a los intentos por hacer cumplir esta norma, muy pocos establecimientos permiten usar sus servicios higiénicos de manera gratuita. Les es indiferente que sea un menor de edad, una mujer embarazada, un anciano o una persona minusválida el que tenga premura por ingresar al baño.

Para colmo, los servicios higiénicos privados cobran hasta Bs 1,50 por su acceso. Sí, así como lo leen, Bs 1,50, tal como lo recalcan con un letrero grande apostado en la entrada. Con ese monto se puede pagar el pasaje nocturno en El Alto o comprar tres panes; pero en ocasiones debe ser utilizado para ingresar a un baño, si se puede llamar así al servicio poco higiénico que prestan muchos de estos establecimientos.

En efecto, después de obtener un permiso de la Alcaldía, muchas personas deciden emprender un negocio con las necesidades biológicas de la gente ofreciendo, por lo general, servicios de pésima calidad (las tazas se están partiendo, no funcionan los lavamanos, el papel higiénico es el más barato del mercado); además de representar focos de infección. Pero ese es otro tema.  

La ley municipal de 1998 añade que la Alcaldía, al momento de autorizar el funcionamiento de un servicio higiénico, debe asegurarse de que el consignatario, además de cumplir los requisitos establecidos en la norma, permita el ingreso gratuito de los cinco grupos antes mencionados. Pero esto no se cumple. ¿Qué hacer entonces al respecto?

Por lo mencionado, no debería sorprender que una mujer de pollera, urgida por su vejiga, se dirigiera, en julio pasado, a un sumidero para orinar, pues quizás no contaba en ese momento con los Bs 1,50 necesarios para ingresar a un servicio higiénico. ¿Es decir que debemos buscar un rinconcito para orinar? No, no estamos afirmando aquello. Hay que asegurase de cumplir las normas. Para ello, con el apoyo de la Asociación de Propietarios de Bares y Cantinas, las municipalidades de La Paz y El Alto, y del resto de las ciudades del país, deberían asegurarse de que los menores de edad, las embarazadas, las personas minusválidas y los ancianos accedan de manera gratuita a los servicios higiénicos de los bares, restaurantes y centros comerciales. 

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
23 24 25 26 27 28 29
30

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia