Columnistas

¿Ir a Viña del Mar?

No hay necesidad   de que en un festival como el de Viña del Mar evalúen nuestro folklore, que es único.

La Razón (Edición Impresa) / Marilyn Choque

02:02 / 01 de marzo de 2015

Pasión Andina es otro grupo boliviano que forma parte de las bandas nacionales que han participado sin éxito en el Festival Internacional de Viña del Mar, cuya 56ª versión se realizó entre el 22 y 27 de febrero. La agrupación orureña compitió este año por los 10.627 dólares de premio y la Gaviota de Plata en la categoría folklórica contra representantes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Perú (cabe aclarar que esta categoría se instauró en 1961 y que se realizó solamente en 48 festivales, pues fue suspendida durante la dictadura de Pinochet). Tras la noticia de su desclasificación, salieron los defensores de la música nacional señalando que “los conjuntos bolivianos no deberían presentarse en ese certamen sesgado”.

Ya el año pasado los integrantes del emblemático grupo Los Kjarkas pidieron a los conjuntos nacionales que no participen en ese festival, luego de que Ch’ila Jatun obtuviese el segundo lugar, pese a que su interpretación de la canción Boquita de miel fue muy superior (según reconocieron incluso los propios chilenos) a la interpretación de la ganadora, la representante trasandina, a quien Paloma San Basilio, miembro del jurado, le otorgó el primer lugar tras una controvertida decisión.

Me pregunto por qué los grupos bolivianos ansían participar en un concurso en el que Chile ganó 42 veces; Argentina, tres; Perú, dos y Colombia, una vez. ¿Será porque en algunos casos buscan el renombre que no han logrado en sus propias regiones, para conseguir así, de pronto, un reconocimiento a nivel internacional? ¿O será por el dinero que se les entrega por participar, aún a sabiendas de que no tienen muchas posibilidades de ganar?

Cabe aclarar que los conjuntos o solistas que actúan en el Festival de Viña lo hacen a título personal, basta que presenten un disco con tres canciones inéditas a los organizadores, quienes seleccionan a los artistas de su preferencia. Algunos aseguran que las agrupaciones con mayores contactos entre los organizadores son las que terminan siendo elegidas. Sea cual fuese el origen de la selección, está claro que los grupos que se presentan en Viña consiguen llamar la atención y ocupar espacios en los medios de comunicación de su país, antes y después del evento, de manera gratuita.

Considerando las interpretaciones de Rocío Moreira, en 2011, quien clasificó a la final del certamen con el tema Wawitay; del grupo María Juana, que en 2013 obtuvo el puntaje más alto de la segunda noche de la competencia con su tema Rompe Monteras; y del conjunto Ch’ila Jatun en 2014, queda claro que no existe la necesidad de que nuestro folklore, cuya riqueza es reconocida por propios y extraños, sea evaluado en un festival como el de Viña, y que no necesita del aval de nadie; por algo la Real Academia de la Lengua Española define al folklore como un conjunto de creencias, costumbres, artesanías… tradicionales de un pueblo.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia