Columnistas

Junio electoral

La visión económica de ambos contendientes (Fujimori y Kuczynski) es potenciar el mercado.

La Razón (Edición Impresa) / José Rafael Villar

23:56 / 06 de junio de 2016

Con una quincena previa a la votación alucinante donde se rompieron pronósticos y se sumaron adhesiones, este domingo Perú eligió en segunda vuelta a su primera magistratura entre un tecnócrata exitoso (Pedro Pablo Kuczynski Godard, de Peruanos Por el Kambio, PPK) y la heredera del clan que más reacciones encontradas despierta en el país (Keiko Fujimori Higuchi de Fuerza Popular). Este sprint posicionó los conceptos de ambas campañas: democracia y diálogo (PPK) y seguridad (Keiko), basados en sus fortalezas: la de ella, el final del terrorismo, la de él, su exitosa gestión gubernamental; a la vez que se reforzaron respectivamente sus aspectos negativos: corrupción, violación de DDHH y autoritarismo durante el gobierno de Alberto Fujimori (en el que Keiko fue primera dama); y desigualdad y poca firmeza contra la inseguridad para PPK. Esas grandes diferencias no ocultaron que la visión económica de ambos es potenciar el mercado, aunque desde posiciones populistas (Keiko) o tecnocráticas liberales (PPK). En lo exterior, ambos promueven acelerar la integración dentro de la Alianza del Pacífico y el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), así como la incorporación plena a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) —PKK se refirió a estrechar lazos mutuamente beneficiosos con los vecinos, explícitamente Ecuador y Chile—.

Los resultados finales posiblemente no estén concluidos cuando se publique esta columna, porque el estrecho margen de diferencia a favor de PPK que brindaron los conteos en boca de urna (en torno al 1%) se ha mantenido en el recuento oficial de votos desde el inicio, lo que llevará a considerar el impacto del voto en el exterior (más demorado) y provocará, con posibilidad, reclamos de revisión de escrutinios y actas, incluso de reconteos. A pesar de más de cinco puntos previos debajo, el caudal de PPK creció en esa quincena, gracias al segundo debate (29 de mayo) y las adhesiones recibidas para detener el fujimorismo bajo la consigna de “defender la democracia”, en las que Verónika Mendoza Frisch y el Frente Amplio (tercero en la primera vuelta con 18,74% y posicionado en el sur) fueron muy importantes.

La conclusión es obvia: un gobierno de Fuerza Popular tendría, además del control del Ejecutivo, el dominio del Legislativo (73 congresistas de 130); mientras PPK (18 congresistas) necesitará imprescindiblemente del diálogo. Ésa es la apuesta. Además, estos resultados requerirán un análisis desde el origen de los votos: ¿por qué los electores más desposeídos votaron por el fujimorismo?

Y aunque más distantes, las elecciones de España este 26 de junio sí serán sistémicas a profundidad. El 20 de diciembre pasado, los españoles dieron una gran lección a sus partidos al sentenciar el fin del bipartidismo Populares–Socialistas existente desde los Pactos de la Moncloa (y la desaparición de la efímera Unión de Centro Democrático en 1982), porque los otrora hegemónicos PP y PSOE perdieron su predominio absoluto frente a otros partidos que los cuestionaron desde posiciones distintas: Ciudadanos, buscando reformar el establishment desde la centro-centroderecha, y Podemos, subvirtiéndola desde el populismo chavista.

Sin recorrer el periodo de interinato ni las indecisiones que llevaron a las nuevas elecciones, lo cierto es que los nuevos comicios probablemente den más inestabilidad, y los partidos tradicionales retrocedan frente a los nuevos. Confío en que esto sirva para cuestionar lo existente y generar nuevas corrientes, “refrescando” el panorama español sin destruirlo. 

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia