Columnistas

Kuruyuki

Llama la atención  que exponentes de la élite cruceña quieran tergiversar el levantamiento guaraní

La Razón / Reymi Ferreira

01:37 / 03 de febrero de 2012

El 28 de enero de 2012 se conmemoraron 120 años de la masacre de Kuruyuki, último gran levantamiento guaraní contra la dominación blanca. El primero de enero de 1892, el corregidor de Ivo violó y mató a una mujer guaraní, pariente de un mburuvicha (cacique), hecho que desató el levantamiento indígena contra los hacendados. Los guaraníes, que habían sido sometidos por los misioneros franciscanos, los terratenientes y el ejército, venían preparando un movimiento para exigir la devolución de sus tierras. La revuelta fue enfrentada por brigadas enviadas desde Santa Cruz, Lagunillas, Charagua, Gutiérrez, Muyupampa y Sauces (hoy Monteagudo). Empero, los efectivos no fueron suficientes, por lo que desde Sucre llegaron tropas del ejército regular, las que el 28 de enero masacraron a los sublevados en Kuruyuki. El líder de la insurrección, Apiguaiki-Tumpa, logró escapar, pero el 29 de marzo de 1892 fue detenido en Sauces debido a la traición de uno de sus seguidores y asesinado poco después.

Éste fue el último levantamiento contra la dominación “karai” de los guaraníes, luego sobrevendría no sólo el despojo de las pocas tierras con las que contaban, sino la consolidación del régimen de esclavitud a la que fueron sometidos por los hacendados ganaderos de Santa Cruz y Chuquisaca. Este heroico esfuerzo guaraní se condensó en la palabra iyambae, es decir “sin dueños”, en alusión a su rebelión contra la esclavitud.

Llama la atención (por lo ridículo) que algunos exponentes de la élite tradicional cruceña quieran tergiversar el levantamiento guaraní, apropiándose incluso de la frase iyambae, como un arma de lucha “contra el centralismo”. No sólo que es inapropiado que los exponentes de las fuerzas políticas que protegen el latifundio intenten hacer banderas de una lucha ajena, dirigida justamente contra los avasalladores que enajenaron las tierras de los chiriguanos, sino que es una burla para la inteligencia de los ciudadanos que conocen la historia de ese levantamiento.

Más allá de la hipocresía cuentan los hechos. En febrero de 2009, en ocasión de anunciarse la reversión por parte del Gobierno de 36.425 hectáreas en manos de hacendados a favor de los indígenas guaraníes, tanto la dirigencia cívica cruceña de la época como el subprefecto “autonomista” de la provincia de Cordillera, Marcelino Apurani (paradójicamente también indígena), amenazaron con movilizaciones. El subprefecto Apurani anunció acciones para “defender la Madre Tierra”. No deja de ser tragicómico que un líder indígena se movilice para evitar la reversión de latifundios, la mitad de ellos propiedad de un ciudadano norteamericano de apellido Larsen, sino que a título de autonomías se preste a defender la propiedad de tierras ancestrales a favor de los usurpadores nacionales y extranjeros.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia