Columnistas

Lejos de la Justicia

Si los autores de las muertes no pagan su culpa en la tierra, la justicia divina se encargará de ellos

La Razón (Edición Impresa) / Claudia Villca

00:00 / 21 de febrero de 2016

A cuatro días de lo sucedido el fatídico 17 de febrero en la Alcaldía de El Alto, la gran mayoría de los bolivianos aún no comprende cómo una protesta de padres de familia pudo terminar en luto, con la muerte de seis personas y 26 heridos. Muchas personas ajenas a esta tragedia han sacado sus propias conclusiones a partir de la información ofrecida por los medios de comunicación y las redes sociales. Otros, en su mayoría ciudadanos alteños, han formulado sus conclusiones con base en su propia experiencia respecto a  su cotidianidad, sus autoridades (actuales y anteriores), sus demandas y los medios utilizados para hacerse escuchar, como las marchas de protesta.

Según las imágenes, los relatos y los testimonios sobre lo que ocurrió el miércoles, es difícil no creer que los actos vandálicos contra la Alcaldía alteña fueron premeditados; todo apunta a que así fue. En ese entendido, muchas voces se alzaron en los canales de televisión, radios y redes sociales, apuntando a los supuestos responsables de esta tragedia. Incluso el obispo de la diócesis de El Alto, monseñor Eugenio Scarpellini, hizo un llamado público el mismo miércoles para que los incitadores y los actores materiales de estos hechos se entreguen a la Justicia, a fin de que sean juzgados por sus acciones. Empero, ¿será que aquellos que tienen cargo de conciencia por los actos vandálicos que causaron la muerte de seis funcionarios y dejaron heridos a muchos más tendrán el valor de admitirlo y entregarse a la Justicia para asumir su responsabilidad? Sería lo justo, pero es poco probable.

Es muy probable que la Fiscalía y la Policía logren identificar a los autores materiales, porque existen imágenes que los delatan y porque así lo reclama gran parte de la población, especialmente los familiares de los fallecidos. Pero también deberían ser sancionados los autores intelectuales, aquellos que no contemplaron las muertes en su plan. Asimismo, cabe preguntarse, ¿cuántos serán obligados a “confesar” ante la necesidad de la Policía y de la Fiscalía por encontrar chivos expiatorios? ¡Eso no es justicia señores! La justicia es el principio moral que inclina a obrar y juzgar respetando la verdad y dando a cada uno lo que le corresponde.

¿Habrá algún policía del comando regional de El Alto entre los juzgados? Los vecinos de El Alto aseguran que si ellos hubiesen intervenido a tiempo, las muertes no se habrían registrado. La población espera ahora que las autoridades superiores que presuntamente dieron las órdenes de no actuar sean juzgadas y sancionadas; ellos y quienes planificaron el asalto a la Alcaldía. En cualquier caso queda la esperanza y la seguridad de que si no son procesados por los hombres, serán juzgados por Dios.

Es periodista de La Razón.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia