Columnistas

Malvinas: causa regional y global

El conflicto de 1982 no puso fin a la disputa de soberanía sobre las Malvinas y así lo reconoció la ONU

La Razón (Edición Impresa) / Daniel Filmus

01:58 / 02 de abril de 2015

Este 2 de abril, fecha en que los argentinos conmemoramos el Día del Veterano y de los Caídos en el conflicto armado de 1982, tiene un significado muy especial, porque se cumplen 50 años desde que la Asamblea General de la ONU aprobó la Resolución 2065 (XX), que reconoce la existencia de la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas entre la Argentina y el Reino Unido, y llamó a su solución mediante negociaciones diplomáticas entre las dos partes. Desde entonces, las Naciones Unidas han continuado definiendo la cuestión Malvinas como un caso colonial especial y particular por involucrar una disputa de soberanía y diferir así sustantivamente de los casos coloniales clásicos.

A pesar del tiempo transcurrido y de las innumerables invitaciones al diálogo de la Argentina, el Reino Unido se niega a reanudar las negociaciones. Sin embargo, sí negoció desde 1966, por casi dos décadas, con distintas alternativas como la transferencia de soberanía, un condominio argentino-británico y el retroarriendo de las islas. El conflicto de 1982 no puso fin a esta disputa y así lo reconoció la Asamblea General de la ONU.

El Reino Unido continúa desoyendo los llamados de las Naciones Unidas y otras organizaciones y foros internacionales, amparándose en el manto de impunidad que le brinda su condición de miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. De esta manera, debilita a dicho organismo y a sus mandatos de resolver en forma pacífica los conflictos entre naciones.

La usurpación ilegal de las Malvinas le permite a una potencia extrarregional instalar una base militar de gran envergadura en una zona de paz como lo es Latinoamérica. El reciente anuncio británico sobre un refuerzo en el presupuesto militar para el archipiélago tiene la intención de justificar la política interna armamentista y de militarización del Atlántico Sur.

Los objetivos que mueven la presencia colonial británica en América Latina en pleno siglo XXI son los mismos que nuestros países conocen sobradamente: expoliación de recursos renovables y no renovables, presencia militar en zonas estratégicas y expansión comercial y financiera. Por la comprensión tan profunda de este fenómeno que vivenciamos en nuestra historia los latinoamericanos, la Cuestión de las Islas Malvinas se ha transformado en una causa regional y global. Todos los países de la región respaldan firmemente los legítimos derechos de la Argentina en la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Asimismo, la comunidad internacional en su conjunto llama reiteradamente al diálogo para solucionar la disputa de soberanía, a través de un gran número de resoluciones y declaraciones: la ONU, la OEA, el Mercosur, Unasur, Celac, SICA, las cumbres iberoamericanas, las cumbres de América del Sur con los países árabes y africanos, el G-77 más China, y las reuniones de parlamentarios europeos y latinoamericanos respaldaron en sus resoluciones la perspectiva argentina.

Es hora de que el Reino Unido ponga fin a esta presencia colonial en Latinoamérica y reconozca la validez de los pronunciamientos de la comunidad internacional que también integra y reanude las negociaciones con la Argentina para encontrar una solución pacífica, justa y duradera. Finalmente, quiero hacer propicia la ocasión para expresarle al pueblo y al Gobierno de Bolivia nuestro más profundo agradecimiento por su permanente solidaridad con la República Argentina en la Cuestión Malvinas, que es en definitiva un apoyo a toda Latinoamérica, a la justicia y al derecho internacional.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia