Columnistas

Obligados a votar

La obligatoriedad del voto deja en este caso muchas enseñanzas, más allá de la manipulación

La Razón (Edición Impresa) / Carlos Ernesto Ichuta Nina

00:01 / 01 de octubre de 2015

El voto en Bolivia es obligatorio, como en la mayoría de los países latinoamericanos. También, como en la mayoría de las naciones de Sudamérica, en nuestro país se imponen sanciones a quienes no votan. Sin embargo, al parecer, la obligación del ciudadano de expresar sus preferencias no es determinada únicamente por la sanción. La celebración del reciente referéndum para la aprobación de los estatutos autonómicos dejó entrever la existencia de otros mecanismos de coacción que quizá expliquen, parcialmente, la tendencia mayoritaria hacia el No a los estatutos, en los departamentos en los cuales la consulta tuvo lugar.

Uno de esos mecanismos fue develado por los miembros del Tribunal Supremo Electoral (TSE), quienes en el periodo de cierre de campañas por el Sí y por el No anunciaron que no tomarían en cuenta los votos nulos y blancos en el cómputo oficial. Como sucede en la mayoría de los países latinoamericanos, el voto nulo y el voto blanco iban a figurar como “simples datos estadísticos”. Pero, poniendo en entredicho el Art. 21 de la Ley del Órgano Electoral Plurinacional —que en su párrafo C establece que “los resultados del referéndum serán válidos si votaron por lo menos el cincuenta por ciento más uno (50% +1) de las electoras y electores y si los votos válidos son más que la sumatoria total de los votos blancos y nulos” (lo que supone que si los votos blancos y nulos superan a los votos válidos se anula un proceso, como sucedería en cualquier país latinoamericano)—, los miembros del TSE declararon que si ese era el caso, los resultados iban a ser analizados en sala plena.

Es más, esa especie de inducción al voto efectivo se vio complementada con las declaraciones de las vocales Lucy Cruz y Katia Uriona, quienes al explicar respectivamente a la prensa que “cuando el voto es nulo o blanco, es una manera de expresar nada” y que “los (votos) nulos y blancos significa no opinar” (Página Siete 16.09.2015) descubrieron el más grande enigma del comportamiento electoral de los no votantes, que ha ocupado históricamente a los estudiosos de todo el mundo y que pese a sus esfuerzos científicos no han podido dilucidar.

Aunque es posible que el objetivo de esas declaraciones haya sido incentivar al votante al conocimiento de los estatutos, el déficit de información, que los propios vocales electorales reconocieron, no era consistente con tal objetivo. Ello sumado a la ausencia de una norma que permitiera la campaña por el voto blanco, que en los países de América Latina suele ser muy común, pero que en el caso nuestro no rige por la falta de financiamiento de las campañas. Así, comparado con otros procesos electorales, los medios de comunicación reportaron una jornada de menor concurrencia, largas filas para excusarse de votar y la expresión de un “voto a ciegas” que revelaba la expresión de un votante coaccionado para afirmar o rechazar las opciones existentes y que hizo del No una tendencia.

Como lo ha establecido la literatura, en la lógica del elector racional la falta de información aumenta las probabilidades de aversión al riesgo, por lo que el rechazo a una opción se debe a que no se la conoce bien o se la conoce mal. Sin embargo, para nuestros analistas electorales, oficialistas y de oposición, el votante solo parece un comparsero capaz de dar “un sonoro sopapo al oficialismo” o que “reivindica y se inclina por la presencia de un Gobierno y un Estado fuerte y centralizado”; esto último a pesar de que para el analista Álvaro García Linera “es normal que en los referéndums haya un poquito menos de entusiasmo”.  La obligatoriedad del voto deja en este caso muchas enseñanzas, más allá de la manipulación que viene sufriendo la voluntad popular en manos de diestros políticos.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia