Columnistas

Oídos sordos

No es de sorprender que diferentes estudios adviertan sobre la llegada de este tipo de catástrofes

La Razón (Edición Impresa) / Karina Sauma *

00:05 / 04 de abril de 2017

Las altas temperaturas, sequías extremas y ahora intensas lluvias están dejando en la región ciudades cubiertas de agua y lodo, decenas de fallecidos y, por supuesto, también pérdidas materiales. En días pasados, la ciudad de Comodoro Rivadavia, en Argentina, fue devastada por las inundaciones, que dejaron calles transformadas en ríos de barros. En Perú, Piura quedó bajo el agua; y ni qué decir de la ciudad colombiana de Mocoa, que la madrugada del sábado sufrió una avalancha que causó más de 250 fallecidos y miles de damnificados.

No es de sorprender que diferentes estudios adviertan sobre la llegada de este tipo de acontecimientos. Por ejemplo, en el caso de Colombia, el director de la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Sur de la Amazonía, Luis Alexander Mejía, explicó al diario El Espectador que antes de que se produzca ya se había alertado sobre la tragedia que hoy vive Mocoa, siendo la deforestación una de las principales causas de este desastre.

Aterrizando en nuestro país, hace mucho tiempo que las organizaciones de la sociedad civil vienen presentando datos importantes y de gran valor respecto a la deforestación en Bolivia. Tal es el caso de las 5,8 millones de hectáreas deforestadas en las tierras bajas y en los Yungas hasta 2013, siendo Santa Cruz el departamento que más se ha visto afectado, con el 78% de la deforestación registrada, según datos publicados por la Fundación Amigos de la Naturaleza en la segunda edición del Atlas socioambiental de las Tierras Bajas y Yungas de Bolivia. Así también este medio publicó en enero que en promedio cada año se pierde una extensión boscosa equivalente a cerca de 204.000 canchas de fútbol, debido a la habilitación de suelos forestales para la agricultura mecanizada y familiar, la ganadería y el arribo de compañías transnacionales.

Ante este escenario, cabe preguntarse por qué hacemos de oídos sordos respecto a la importancia de los bosques y los servicios ecológicos que éstos proveen. Es bueno tener presente que los bosques regulan el clima, previenen la erosión y estabilizan los suelos, evitando deslizamientos y otras catástrofes naturales; además, brindan beneficios económicos que permiten un desarrollo sostenible para el país. Tal es el caso de las comunidades del norte amazónico que aprovechan sosteniblemente los recursos no maderables de la biodiversidad boliviana.

Es por demás de evidente que debemos impulsar medidas que paren la deforestación, junto a políticas de adaptación y reforestación para resguardar nuestros ecosistemas; medidas de Estado que marquen la pauta de que esposible un desarrollo sostenible, conservando nuestros bosques.

* es directora de Comunicación de la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN).

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia