Columnistas

Oraciones de Espinal en quechua

La Razón (Edición Impresa) / Tejiendo pistas - Xavier Albó

00:00 / 13 de marzo de 2016

En vísperas del 36 aniversario del martirio de Luis Espinal ya llegó a mis manos la traducción quechua de sus célebres Oraciones a quemarropa publicada, con el apoyo de Adveniat, como un trabajo colectivo de la Fundación ACLO, que trabaja en Chuquisaca, Potosí y Tarija. Cada oración está primero en castellano y luego en quechua con el nombre de cada traductor(a).

El primer desafío fue cómo traducir el título Oraciones a quemarropa, metáfora que no se usa en quechua. Se optó por Diuswan sut'ita parlarikuy, que significa, “Charlar de forma clara con Dios”. No puedo opinar todavía sobre la calidad lingüística y pastoral de las traducciones, aunque espero poderlo hacer más adelante. Es más fácil criticar una catedral que construir un carretón, dice un refrán. Y aquí se ha construido algo mucho más complejo que un carretón para poderlo usar en las catedrales, parroquias, capillas y tantos otros lugares públicos de los millones de creyentes de habla quechua. La cooperación general de César Maldonado, quechua hablante desde su primera infancia; jesuita y, a la vez, un apasionado por la literatura castellana es una buena garantía. Véase su introducción en quechua y otra adaptación en castellano al principio del libro.

Esas oraciones tan directas y francas “a quemarropa” llegaron primero parcialmente a nosotros, en castellano, como el cierre diario de las emisiones de Radio Fides, cuando Lucho fue director de esa emisora. “Poesías”, las llamó el papa Francisco, aludiendo a ellas a propósito del controvertido Cristo de los votos del mismo Espinal, desde 1952, cuando éste, ya en Bolivia, decidió cambiarle los dos palos por un martillo, en el conjunto de la cruz, y a sus pies, la hoz; no por ser él militante comunista, sino como una llamada muy personal suya a sí mismo y a todos para el diálogo profundo con quienquiera: obreros, campesinos, comunistas e incluso los ateos, a los que por cierto dedica dos de sus oraciones: la 11, “comunismo”, traducido por Dionicia Mamani como ayllu kawsay (vivir en ayllu, comunidad) y la 13, “ateos”, traducido por Nilo Pérez como mana iñiqkunamanta (sobre los no creyentes: i ñiq' el que dice i', el que asiente). Estos primeros ejemplos ya nos muestran lo complejo que es hacer buenas traducciones a otras lenguas y culturas.

Ahora Radio ACLO puede usarlas para el mismo fin también en quechua al cerrar cada día sus programas tanto en Chuquisaca como en Potosí. Radio ACLO y la hoy Fundación ACLO fueron también pioneras, en el país, para sintetizar su tarea como “buscar el vivir bien” allin kawsayta mask'aspa, cuando en ocasión de sus 25 años abrieron un concurso con su audiencia para seleccionar la frase que mejor sintetizara su misión. Lo hizo ya en 1991, años antes de que Simón Yampara, David Choquehuanca y después otros en Ecuador lo plantearan a nivel nacional, constituyente e internacional.

Ojalá, con el mismo apoyo de Adveniat, ahora que ACLO tiene una nueva oficina entre los guaraní en Villamontes, se anime también a preparar una traducción en guaraní, quizás juntamente con la oficina hermana del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca) en Camiri y en el vasto municipio de Charagua —la primera autonomía indígena (guaraní en este caso) del país— y que Cipca y otros juntamente con las instancias lingüísticas de los correspondientes pueblos originarios hagan otro tanto aymara, y tal vez con siquiera algunas de las otras lenguas orientales como el moxeño, ese pueblo tan profundamente religioso. 

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia