Columnistas

Patrimonio 2

Ataquemos nuestras incongruencias culturales y sociales con educación ciudadana para todos

La Razón / Carlos Villagómez

01:08 / 19 de marzo de 2013

Vuelvo al tema sobre patrimonio, entendiendo que en una columna de periodicidad quincenal no debo  repetir las ideas, pero paseando por la ciudad fui testigo de una broma en el centro paceño y de una barbaridad en Sopocachi que está en plena ejecución. Comentaré ambas afrentas al patrimonio al final de esta entrega.

Soy un convencido de la importancia del patrimonio en nuestra ciudad siempre y cuando conserve un criterio multidimensional. Pensar que con preservar algunos edificios estamos resolviendo convenientemente la cuestión es un error conceptual. En primer lugar, debemos lograr una conciencia colectiva, sólida y estable, a través de la formación cultural de todos los niveles sociales de esta ciudad. Así, evitaremos el papel del buen samaritano de algunos grupos de acción cultural sobre la llamada “chinaca popular”. Su accionar es loable y sincero, pero el maniqueísmo cultural y el espectáculo mediático que damos es inaceptable en pleno siglo XXI. Ataquemos estructuralmente nuestras incongruencias culturales y sociales con educación ciudadana para todos.

En segundo lugar y sobre la base de una conciencia colectiva formada, la defensa del patrimonio debe ser integral, tanto para el rubro material como para el inmaterial y el natural. Nos rasgamos las vestiduras por un edificio cuando, cotidianamente, arrasamos nuestros hermosos cerros, contaminamos nuestros ríos y nos cargamos la poca vegetación que este valle andino nos regala. Entendamos a la ciudad y su territorio como una entidad en equilibrio.

En tercer lugar, la salvaguarda del patrimonio arquitectónico es realmente efectiva cuando se trata de conjuntos urbanos y en consideración de su espacio público. Ante todo pensemos en ciudad antes que edificios aislados adormecidos en el tiempo. Evoquemos como ejemplos de esta pérdida integral de ciudad y  patrimonio a Sopocachi y el centro paceño. Y como muestra de todo lo mencionado van dos botones.

El edificio de la Vicepresidencia (obra maestra del arquitecto Emilio Villanueva) está siendo iluminado de noche como una discoteca, con un juego de lucecitas de color que desmerecen su valor patrimonial y la jerarquía de la institución. Y, en las bellas gradas que van de la avenida Arce a la avenida 6 de Agosto (continuando la calle Fernando Guachalla), están terminando de construir un abominable “módulo policial” sobre el jardín central. Es un bodoque de bloques de hormigón que, con toda su desmesura y desproporción, destroza ese pequeño pero significativo espacio público de piedra y naturaleza.

Si las instituciones pertinentes no apagan esas luces y no demuelen ese módulo, podemos olvidarnos del poco patrimonio paceño que todavía queda.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia