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Pedir explicaciones a su abuela, c...

Casi sin notarlo, las relaciones entre Bolivia y Chile se han puesto color hormiga...

La Razón / Perspectiva - Idón Moisés Chivi Vargas

00:08 / 05 de noviembre de 2012

Casi sin notarlo, las relaciones entre Bolivia y Chile se han puesto color hormiga... El motivo: a Potosí y al país se les ocurrió usar las aguas del manantial Silala para construir un criadero de truchas y mejorar la calidad de vida de las personas y pueblos. Chile pide explicaciones...

Pero Chile no tiene por qué pedir explicaciones sobre el uso del manantial que se encuentra en Bolivia. Ni Bolivia tiene por qué darlas. Chile ya ha traspasado por enésima vez el límite de lo tolerable. Se les pide solución, no quieren. Se les anuncia juicio, piden diálogo. Se les da diálogo, anuncian “usar todas las fuerzas del mundo”. ¿Qué quieren entonces?

¿Dónde se encuentran las aguas del Silala? En Bolivia. Entonces, ¿por qué Chile tiene que pedir explicaciones? No tienen base legal alguna para ello; y sin embargo, lo hacen. Se rasgan las vestiduras, alzan al cielo sus reclamos y, finalmente, anuncian acudir a las estrellas... o algún dios particular de los mares…

Olvidan olímpicamente que el mar es un derecho reconocido por las Naciones Unidas, y que éste debe contribuir “a la realización de un orden económico internacional justo y equitativo, que tenga en cuenta los intereses y necesidades de toda la humanidad y, en particular, los intereses y necesidades especiales de los países en desarrollo, sean ribereños o sin litoral”, tal como reza la Convención Internacional sobre el Mar.

La Guerra del Pacífico en realidad fue un robo con complicidad inglesa y rodillas locales pro-chilenas, como lo denunció Hilarión Daza en su tiempo. Y lo vimos después, en el Tratado de 1904, cuando los liberales firmaron esa infamia histórica. Y lo vivimos todos los santos días de nuestras horas cívicas, pero vimos la Historia al revés, los héroes convertidos en criminales y los criminales en héroes de opereta.

La necesidad y el oportunismo de los ingleses cuyas tierras se morían nos llevaron a una guerra por la caca de las aves. Nuestra derrota estaba anunciada… Bolivia era la muestra más patética del orden colonial, país de arrodillados, que quiso hacer valer su derecho propietario y ponerle impuestos a la caca de las aves; y a la oligarquía le fue como le fue: mal.

Bolivia ha retomado la dignidad en el siglo XXI, y lo hace en la verdad como método de lucha. Sólo a un país que piensa en la democracia como gobierno del pueblo se le puede ocurrir recuperar el mar… en serio. Pasar de las anodinas horas cívicas a la conciencia del pueblo, ése es el camino. Lo demás viene por añadidura.

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