Columnistas

El TIPNIS habíamos sido todos

Considero que esta ola de adhesiones a favor de los indígenas y la naturaleza es circunstancial

La Razón / Rubén D. Atahuichi

00:31 / 14 de febrero de 2012

Mientras se prepara una eventual IX Marcha Indígena de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente (CIDOB), recuerdo que entre 2006 y 2008 el debate de la Asamblea Constituyente tenía como tema polémico la inclusión o no de las 36 nacionalidades en la Carta Magna. Sectores de oposición, analistas y medios de comunicación incluso recordaban cómo equivocadamente el Censo Nacional de Población y Vivienda de 2001 había incluido una pregunta sobre la identidad indígena de los bolivianos. El resultado: 62% de los bolivianos respondieron que tienen identidad indígena.

Es más, hace poco, cuando se habló del ejercicio de otro censo para este año, el asunto ha vuelto a ser considerado con ese mismo tono: no somos indígenas, somos mestizos. Eso en franco desprecio —no por otro argumento— a una comunidad poblacional importante en el país, que en los últimos años ha comenzado a ocupar espacios de poder, ha sido incluida en las políticas públicas y forma parte de las decisiones nacionales.

Para seguir recordando. Cuando Evo Morales accedió al Gobierno, grupos políticos de derecha, siempre con el acompañamiento de analistas y ciertos medios de comunicación, intentaron hacernos creer que éste iba a ser un mandato de indios y que la Constitución Política del Estado, aprobada en la Asamblea Constituyente y acordada políticamente en el viejo Congreso Nacional, tenía un corte indígena, con la mayoría de sus artículos relativos a lo indígena originario campesino.

Tanto ha cambiado la cosa, que esos mismos sectores ahora se llenan la boca con lo indígena; hasta el gobernador Rubén Costas incluyó en su gabinete una secretaría de asuntos indígenas y los partidos políticos tienen a su indígena en sus listas o cuadros de incidencia. Así, pienso que el llamado proceso de cambio ha sido asumido por ellos, que ahora se acuerdan que en el país había existido un segmento poblacional otrora excluido, al que los medios de comunicación también le dieron importancia en su agenda.

Créanme que no creo mucho en esos virajes. La VIII Marcha Indígena en Defensa del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) develó una hipocresía que debería llamarnos mucho la atención. Por eso, es posible que en las próximas elecciones generales las candidaturas vayan a ser listas de indígenas y mestizos casi a la par, con los mismos espacios y número. Saludable, aunque tengo dudas. Sin embargo, en lo que sí creo es que esta ola de adhesiones o propagación de sentimientos pachamamistas a favor de los indígenas o el medio ambiente, alentadas en las redes sociales y los medios de comunicación, es circunstancial y apunta más a la administración de Morales que al interés real de evitar la construcción de la carretera por el TIPNIS, la consulta previa o la reivindicación de los derechos de los pueblos indígenas del país.

Así, Evo Morales y su gabinete deberían estar preocupados porque ese falso sentimiento de sus oponentes se alimente del discurso con que había enamorado al país en varias elecciones en los últimos años, lo que quiere decir que debe redireccionar sus acciones para recuperar a quienes lo respaldaron, en vez de apartarlos del proceso que dice dirigir. De lo contrario, el país se convencerá de que el TIPNIS habíamos sido todos, menos él.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia