Columnistas

Tiempo pasado

En tiempo pasado  Sarlo se acerca críticamente a la lógica subjetiva y a la primera persona del testimonio

La Razón / Ana Rebeca Prada

00:25 / 22 de mayo de 2013

Así titula un libro de Beatriz Sarlo: Tiempo pasado. Cultura de la memoria y giro subjetivo (2005). Ha escrito también Una modernidad periférica: Buenos Aires 1920 y 1930 (1988), Borges, un escritor en las orillas (1998), Escenas de la vida posmoderna. Intelectuales, arte y videocultura en la Argentina (1994, 2004), entre muchos otros.

En tiempo pasado Sarlo se acerca críticamente a la lógica subjetiva y a la primera persona del testimonio. Género que nosotros conocemos por el de Domitila Chungara, Rigoberta Menchú, Esteban Montejo y tantos otros. Desensambla la teoría del testimonio (la última versión de la misma: la posmemoria de Marianne Hirsh y James Young, creada para leer los escritos de los hijos de los que sufrieron el holocausto, las dictaduras) y contrasta ese altamente celebrado campo de las expresiones personales del sufrimiento con expresiones menos centradas en el yo y en el giro subjetivo (posmoderno), más dadas a la comprensión política e histórica de los hechos horribles de la historia, y más conscientes de la complejidad del lenguaje como un material denso donde se conjugan experiencia, voluntad crítica y analítica, historia y política.

Sarlo considera banal la nueva tendencia a dejar de lado la política y la historia de la militancia por la moda de las historias íntimas, personales. Consciente de que el testimonio fue y es vital para sacar a luz la barbarie de la violencia militar y, sobre todo, para hacerse útil a la hora de juzgar a los asesinos, no cree en la inmunidad de ese género frente al análisis y la interpretación, así como sospecha de la verdad automática que encierra la lógica del género. Ningún escrito, por principio, dice ella, puede estar librado de la mirada escrutadora de la crítica, de la interpretación, del cuestionamiento. Y el testimonio, apoyado en el sufrimiento político, cree que lo está.

Contrapone un film muy celebrado, Los rubios (2003) de Albertina Carri (una película testimonio que se centra en la búsqueda de los padres desaparecidos), a los escritos “La bemba” de Emilio de Ípola y Poder y desaparición de Pilar Calveiro que, no siendo propiamente testimonios, ni gozando de la cobertura mediática por pertenecer más bien al circuito de los escritos intelectuales, aluden testimonialmente a la cárcel militar, no desde el yo ni la subjetividad, sino desde la experiencia colectiva y la voluntad de entender, analizar, interpretar lo que vivió un país en uno de sus momentos más siniestros.

Lo maravilloso de este libro es que su impecable argumentación entrehila la importancia de la imaginación y su rol en la recuperación de la memoria. Su apuesta final es, más bien, por la literatura, la que es capaz de “representar aquello que no puede estar en ningún testimonio”, decir “lo que no ha sido dicho”, y “apoderarse de la pesadilla, no sólo padecerla”.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia