Columnistas

Trascendencias de una cumbre

El lema de la VII Cumbre de las Américas, ‘Prosperidad con equidad’, fue opacado por dos elementos

La Razón (Edición Impresa) / José Rafael Vilar

00:17 / 14 de abril de 2015

Los días en que nuestra agenda en este hemisferio a menudo suponía que Estados Unidos podía interferir con impunidad están en el pasado”. (Barack Obama, en la VII Cumbre de las Américas).  En los últimos años he criticado las continuas reuniones “de alto nivel” de sus múltiples organismos regionales y subregionales superpuestos en objetivos y compitiendo entre sí. Una práctica más política que eficiente (siempre hay excepciones) que perjudica las arcas gubernamentales, cumbritis remanente del siglo XX sin las tecnologías actuales de comunicación.

Bajo estas premisas, empezaba la séptima Cumbre de las Américas bajo el lema de “Prosperidad con equidad”, opacada por dos elementos importantes. El primero, significativamente positivo, la participación de Cuba por primera vez en estas citas regionales tras el descongelamiento de las tensiones entre el país caribeño y Estados Unidos. El segundo, la confrontación entre Estados Unidos y Venezuela (con el anunciado apoyo de toda la Unasur) por las sanciones estadounidenses contra siete funcionarios principales del país bolivariano —acusándolos de violación de los derechos humanos y corrupción—, trascendidas simbólicamente a todo el país, porque su formato legal condicionaba el etiquetar al país de los acusados, Venezuela, como una “amenaza a la seguridad de EEUU”, lo que condujo al rechazo en la región y facilitaron —en bandeja de oro— al gobierno de Nicolás Maduro Moros la justificación de un enemigo externo, argumento para contrarrestar la crisis socioeconómica de su país.

Con este segundo panorama, muchos analistas y diferentes políticos regionales auguraban una fuerte confrontación en la reunión y su fracaso estrepitoso. Sin embargo, los agoreros quedaron muy mal parados. Los encuentros de Raúl Castro Ruz y Barack Obama reafirmaron el acelerado desmontaje de una confrontación de más de cinco décadas, que justificó en Latinoamérica el antinorteamericanismo, demostrado en las declaraciones de Raúl Castro Ruz: “Obama es una hombre honesto al que admiro”.

Frase que, con otras (Obama: “Estados Unidos mira hacia el futuro, no queremos estar atrapados en ideologías, al menos yo no lo estoy”; Maduro Moros: “Yo le extiendo mi mano al presidente Obama” y “Respeto a Obama, aunque haya amenazado a mi país”) marcaron la cumbre. Aunque muchos mandatarios criticaron que se considere a Venezuela una amenaza, solo confrontaron Ecuador (junto a sus diatribas contra la prensa), Bolivia y Argentina; a la vez que muchos también pidieron la liberación de los presos de conciencia en Venezuela, como Uruguay y Brasil. Venezuela misma bajó el tono de su retórica.

¿Por qué este “descongelamiento”? A nivel regional, influenció la Declaración de Panamá de 25 exmandatarios iberoamericanos sobre la situación democrática venezolana y, económicamente, la reducción de la influencia de Venezuela por la crisis económica que está atravesando. Para Venezuela, lo fue la visita al presidente Maduro Moros y su canciller Delcy Rodríguez Gómez de un alto consejero del Departamento de Estado en días previos a la cumbre.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia